SOLO ELLAS.../CAP1

 


 CAPÍTULO  1








Siempre despierto con la verga palpitando, apenas dos toques bastan para que se levante como mástil desafiante. Hoy la siento distinta, más grande, más poderosa: quizá sea el peso de mis dieciocho recién cumplidos, quizá el efecto de haberme rasurado entero ayer, siguiendo el consejo de Beni. Y tenía razón, la carne se ve más limpia, más descomunal, más grande.








La observo con orgullo, como si fuera un trofeo. Dios, qué espléndida está. Y no puedo evitar imaginarla dentro de un coño tierno, húmedo, recibiéndome por primera vez. El deseo me quema, necesito estrenarme, necesito guerra.








El sol apenas entra por la ventana. El reloj señala las ocho y cuarto: hoy es mi cumpleaños. Me levanto con el tronco rígido, brutal, reclamando atención. Como siempre, lo tomo con la mano y lo sacudo dos o tres veces, disfrutando del calor que recorre mi cuerpo.
No hay nada más rico que una buena masturbacion mañanera, o no!!








Lo repito, mi verga no necesita grandes estímulos para erguirse, basta con un roce mínimo. Sin embargo, es mi mente la que termina de encender el fuego: cada fantasía, cada imagen prohibida que me atraviesa, se convierte en gasolina para el deseo. Es como si cuerpo y pensamiento trabajaran juntos en un ritual obsceno, donde la carne responde al conjuro de la imaginación.








Sé que suena mal decirlo, pero mi verga, aunque no sea un monstruo, hoy se ve distinta. Normalmente la considero corriente, pero esta mañana la encontré henchida, vibrante, como si compartiera conmigo el deseo de atravesar por primera vez un coño tierno y cálido. La observo con orgullo, como si fuera un trofeo esperando su momento. No sé cómo será la experiencia, pero estoy seguro de que superará cualquier fantasía, pero es de esas cosas que solo con imaginarlas, estoy convencido de que son mejor de lo soñado.









La escena se repite en mi mente... A mi hermana, viéndola tal y como ayer la descubrí saliendo de su cuarto con sus pequeñas braguitas y con esa camiseta ajustada de tirantes que marcaba cada curva.







Ella siempre ha sido objeto de mis miradas lascivas, es algo que no puedo evitar y es que con sus 19 años, encarna la figura de una belleza con plenitud, un cuerpo que parece diseñado para el pecado. No importa que sea “mi hermana” y no lo digo yo por el hecho de que sea mi hermana.
Lo prohibido es lo que la hace más deseable y eso es lo me mata por dentro, mi ética, mi persona...









Para colmo de mis males, lleva unos días muy rara, como más juguetona de lo normal, como si realmente ya no sea yo el que la ve como la musa de mis pajas, sino que es ella misma la que me estimula con sus andares, sus movimientos medio inocentes, sus aparentes descuidos dejando la puerta de su habitación abierta…








No, no, todavía no he tenido tiempo de verla desnuda, pero estoy deseándolo, aunque sea por un segundo y es que ella tiene un cuerpo perfecto: Sus horas de gimnasia, su estilizada figura de gran altura y ser capitana del equipo de vóley han ayudado bastante.








Otra de mis musas es, sin duda, mamá, que con apenas los cuarenta cumplidos es una madura de las de coleccionar, porque siempre se ha conservado muy bien!!! El hecho de ser alta, muy activa y dinámica, le han moldeado una figura que casi no ha perdido nada con el tiempo. Si a eso le sumamos unas... tetas enormes y muy bien puestas, pues para qué contar más?!










Joder, así tumbado en la cama me gusta siempre rendir un homenaje a mis fantasías y especialmente a mis dos mujeres favoritas. A veces pienso en la vecina de al lado o en alguna compañera del instituto, pero tengo que reconocer que la mayoría de mis pajas van en honor a mi hermana Fany y a mi madre… si ellas supieran!!!








Al principio, todo sea dicho, tuve mis reparos morales y todo eso... pues me sentía raro y lleno de duda éticas o yo qué sé...!!! pero con una madre y una hermana que están tan buenas, es difícil no sentirse tentado a dedicarles una buena paja.








Alguna vez he querido borrar de mi mente esos pensamientos impuros sobre mi hermana o mi madre, pero hoy por hoy me rindo a los hechos ya que ambas son demasiado para mis débiles pensamientos.
Debe ser por eso de tener dos bellos coños en casa, que uno no puede evitar que se le disparen las hormonas.








Y no es por nada, no soy yo el único que piensa que mi madre es una madurita super sexy o mi hermana una jovencita más que apetecible… esto está contrastado por muchos de mis amigos que me envidian por tener a esos dos bombones en casa.






-  Vamos, dormilón, que llegas tarde.






Joder!!! es la voz de mamá al otro lado de la puerta de mi habitación... Si llega a abrir me pilla con el rabo en la mano mirando al techo y pajeándome como un condenado mono, pensando en ella, precisamente en ella... El susto ha sido fatal, porque estaba totalmente erecto.








El caso es que se me ha cortado el trend y me meto en la ducha, dispuesto para empezar un nuevo día. Intento poner orden en mi mente y dejar de pensar en guarradas, pero me cuesta bastante no tener en mente el sexo continuamente.








A ver, hoy a primera hora tengo inglés, que por cierto la profe, Fernanda que está también muy buena. Coño, estoy hecho un salido, sólo veo mujeres follables.








Después de mi duchita reparadora, me visto y me dirijo a la cocina a desayunar. Oigo trastear y hablar a mi madre con mi hermana y me pregunto si ellas se habrán acordado de mi cumple o seguramente se les ha pasado por completo, lo que me faltaba…. En fin!







Entro en la cocina y me llevo una sorpresa enorme... Está entera decorada con globos, banderolas y un largo cartel que dice - Feliz cumpleaños!...
Pues sí, joder, se han acordado!!!








- Feliz cumpleaños! - repiten al unísono mis dos chicas con una gran sonrisa en cada uno de sus preciosos rostros…







Mamá está aún en camisón y se nota que poco más lleva debajo. Desde luego, sostén no usa, porque sus enormes tetotas se mueven en cuanto ella habla o se mueve, por no mencionar sus pezones que se marcan clarísimamente en la fina tela.








Abajo, me pregunto, llevará bragas? De repente, sin tiempo a reaccionar, se acerca y me planta un beso en toda la boca… la verdad es que me agarro totalmente por sorpresa y me quedo paralizado.





- Felicidades, cariño! - Ella ríe repitiéndome.





Me ha gustado esa sorpresa y creo que pocas veces mamá me ha besado en la boca y menos de esa manera, con una candidez de sus labios tiernos, que ha hecho que se me ponga dura al instante.







Me siento en la silla y oculto el bulto rápidamente bajo la mesa. Desde luego no ha sido un beso tierno, sino algo que me ha parecido cargado de sensualidad!! Definitivamente estoy salido...







Tan ensimismado estoy con esa sorpresa de mamá que no me doy cuenta de que mi hermana está a mi derecha con su perfecto culo apoyado en la encimera descojonándose a risa tendido al ver mi cara de asombro.






Joder, ahora que la vuelvo a mirar, Qué buena está! Creo que cada día más... No, si ya digo que últimamente aparte de desquiciarme su cuerpo, me vuelven loco sus traviesos movimientos.







Acaba de venir de correr y lleva esas mallas negras tan pegadas que hacen que la prenda se pegue a sus curvas de forma vertiginosa y esa camiseta deportiva blanca que es un top ajustado y se  nota que está algo sudorosa.
Mis ojos se van inevitablemente a esos anchos muslos embutidos en sus ajustadas mallas para después observarla obsesivamente esa entrepierna perfecta y ese coñito que se dibuja tras la tela.








Oh! Madre mía, me pone malo esta mujer. Qué lástima que sea mi hermana, pero es que tengo que reconocer, como dicen todos mis amigos, el polvazo que tiene. Ojalá me eche una novia que esté tan increíble como ella.







Esa imagen de mi hermana en mallas va a formar parte de otra de mis memorables masturbaciones. Esta noche la paja va por ti, hermana! - pienso para mis adentros.





La miro a los ojos y creo que se ha dado cuenta que la estoy mirando embobado hacia esa curvatura que se forma en lo alto de sus muslos en el centro del paraíso, pero curiosamente no sólo no se mosquea, sino que me vuelve a sonreír.






Mamá me saca de la ensoñación. También la veo hoy más guapa de lo normal. Con ese camisón, por encima de la rodilla, pero tan ligero, que muestra las redondeces que se esconden debajo.







Y Cuando se gira veo que sí que lleva bragas, que se marcan con la costura sobre su culo y qué pedazo de culo, por cierto, Dios… me pongo malisimoo!







Como digo, mamá se conserva de maravilla, con un cuerpo muy estilizado y bastante bien proporcionado. No pasa desapercibida para ningún hombre y eso se nota en las miradas lascivas que la echan siempre. Enviudó muy joven, pues mi padre murió cuando yo apenas era un crío y ella no ha rehecho su vida con ningún otro hombre, pero lo cierto es que pretendientes nunca le han faltado.








El hecho de haber criado a dos hijos, no le han quitado un ápice de su belleza, además un rostro precioso, con unos ojos enormes color avellana, una boca perfecta, un pelo largo y unas bien proporcionadas curvas.







La verdad es que es cierto que se cuida y tal, pero a pesar de eso, ella viene de serie con una belleza espectacular. Sus voluminosos pechos... son su fuerte y ella lo sabe explotar con prendas más ceñidas o generosos escotes, algo que yo agradezco el primero..







En su cuerpo es posible que no haya las carnes y juveniles de mi hermana Fany, eso está claro, pero como digo, muchas cuarentonas quisieran tener esa figura que tiene mamá. Para mí, está buenísima!!!!








Cuando ella me ha besado, su gran masa en forma de sus enormes tetas se ha pegado lógicamente contra mi pecho y aunque está mal decir que eso me gusta más allá de la ternura de una madre, debo confesar que me pone y bastante.
Serán mis 18 años cargados de testosterona? Creo que soy un enfermo, definitivamente, sobre todo si de quién estoy hablando es de mi madre.








Vienen a mi mente esas tetas y las imagino saltando a mi alrededor y mis pensamientos van más allá, soñando que mi polla se coloca entre ellas para hacerme una cubana dentro de ese canal adorado.






- Vamos, Fany, felicita a tu hermano. - comenta mamá despertándome de mis sucias fantasías.







Mi hermana me mira y lo que menos me espero es que siga las instrucciones de su progenitora. El caso es que deja el vaso de zumo en la encimera y comienza a andar hacia mí.








No será verdad? Pues sí, veo oscilar las preciosas caderas de mi hermana acercándose a mí y la veo con más erotismo que nunca... Apoya una mano sobre mi hombro y... Me va a besar en la boc…? Coño, que lo ha hecho!, Joder y de qué manera! Mi verga ha pegado un bote.








Posiblemente ha durado dos o tres segundos, pero deliciosos. Debo tener cara de bobo porque ambas se miran y se ríen a carcajadas!!!! Mi hermana está que se sale y como digo hoy está hasta más buena de lo normal.








Es una mujer impresionante, corroborado, como comentaba, por los salidos de mis amigos, incluído Beni, que se la come con la mirada cada vez que viene a casa y aunque ella no tenga el par de tetas de mamá, está provista de un cuerpo increíble con rostro aniñado. Tiene cierto parecido a su madre, aunque son distintas. Fany es apiñonada, de pelo largo hasta la cintura, ojos marrones claros y labios carnosos.








El culo debe ser la parte más increíble, redondo, respingón y los muslos, Joder… parece que no esté hablando de mi hermana! pero volvemos a lo antes y las neuronas despatarradas que tengo y aunque ella y yo estemos a la greña de vez en cuando, lo cortés no quita lo valiente.







Ella está muy buena y no puedo evitar sentir atracción por su perfecto cuerpo… Que uno no es de piedra, joder!







- Se te quedó cara de tonto - añade la vacilona de Fany, sonriente.







Lo cierto es que no esperaba que ambas mujeres me felicitaran de esa manera esta mañana de mi cumple, pero esos besos han sido muy extraños. Producen en mi interior sensaciones encontradas difíciles de asimilar.








-  Bueno, ya tenemos un hombre en casa, nena y bien crecidito que está. - comenta mi madre sonriéndome. - Dieciocho añazos ya, cómo pasa el tiempo! - añade
Lo de crecidito lo dice principalmente por mis 1,78 de altura y algo fuerte ya que practico deporte.








No soy un musculitos precisamente, pero sí es cierto que me conservo fuertote. El tamaño me viene heredado de mamá que también es una mujer de altura, lo mismo que Fany, que ha adquirido esa cualidad, lo que le ha permitido ser una de las mejores jugadores de voleibol del instituto, pero además admirada, por su extraordinaria belleza, claro.







- Pensé que no se iban a acordar! - digo al fin, después del impacto mañanero y mirando por doquier la cantidad de globos y guirnaldas que adornan la cocina con las que me han sorprendido en esta mañana.







- Cómo nos vamos a olvidar cariño? - repite mamá sosteniendo mi barbilla y  volviendo a besar mis labios de nuevo, suavemente... de esa forma tan extraña e increíble.







Mi hermana me mira y parece estar descojonándose al ver mi carota de sorpresa, pero no es para menos, se los aseguro.






- Bueno, yo me voy a duchar que tengo mucho lío en la oficina... - dice mamá de pronto - esta tarde cuando vuelva celebramos tu cumple como Dios manda, que uno no hace 18 todos los días.






- Y mi regalo?!! - pregunto de pronto.






Ya sé, ya sé, soy un materialista, pero coño es que las cosas hay que dejarlas claras, que luego se pueden pasar por alto. Ambas se miran y sueltan una risa tonta. Qué tendrán preparado?








-  El regalo, esta noche, amor, no te preocupes, que lo tendrás y te gustará, te lo prometo. - interviene mi madre. - además te hice la tarta de queso que tanto te gusta.






-  Ya me pueden dar ahora el regalo. - insisto algo caprichoso y hasta cursi diría yo.






Otra vez se descojonan. Qué me habrán regalado?. Vuelven su vista hacia mí y después a reírse por enésima vez en una mirada cómplice. Me estoy empezando a sorprender.






-  Ahora no puede ser, Tomy, es imposible, tiene que ser esta tarde. Te va a gustar mucho, mucho, mucho… ya lo verás. - dice mamá con un tono de emoción y me da un golpecito cariñoso con sus dedos en la nariz.







No sé si he dicho que mi madre se emociona fácilmente pero es que para ella nosotros somos sus dos ojitos. El derecho y el izquierdo y nada hay más importante para ella que nosotros dos.









Ha sido muy complicado para ella sacarnos adelante tras la muerte de papá. No solamente se ha sabido sobreponer a su pérdida y a la adversidad, sino que ha sido capaz de velar por nosotros a cada instante. Se puso a trabajar y a cuidarnos al mismo tiempo, con total dedicación y ahora que yo cumplo la mayoría de edad, eso supone algo muy especial para ella.







Lo noto en el brillo de su mirada! Está orgullosa de ambos y nosotros también de ella, naturalmente.





- A qué hora es la fiesta? - pregunto.





- Cuando salgas de entrenar, te vienes pronto, que mañana hay clase. - añade con su coletilla de madre.






- Y no me podéis adelantar algo del regalo? ¿Una pista? - sigo yo en mis trece.






-  No, no podemos, pero tu hermana y yo lo tenemos todo muy bien preparado. No seas impaciente hombre. Además queremos celebrar que ambos son ya adultos.







Miro a mi hermana e intento sacarle más información... Ella vuelve a sonreírme de esa forma que la hace tan atractiva y tan deseable.








Siempre hemos sido cómplices en casi todo y al llevarnos tan poca diferencia de edad, hemos compartido casi todo, sobre todo cuando éramos unos críos, después ella se ha convertido en una mujer y ya no estamos siempre juntos, como antes, pero seguimos siendo ante todo “buenos hermanos”, aunque yo tenga sueños lascivos pensando en ella.









- Fany, dime de qué va la cosa, al menos, la consola? el cel nuevo...?!! - le insisto de forma machacona con mi cara de niño bueno. Reconozco que me pongo pesado.







Mi hermana enrojece y me esquiva la mirada, seguramente no quiere estropear la sorpresa y noto cierto nerviosismo en sus movimientos. Sin decirme nada abandona la cocina y sale disparada hacia su cuarto.








Mis ojos se clavan en su precioso y gran culo que lleva un ritmo adorable y yo sueño con poderlo tocar, acariciarlo, bajarle esas mallas, sobarle directamente ese precioso trasero… Joder, ya estoy otra vez!








Me quedo en la cocina pensando en qué podrán haberme preparado y vuelve el recuerdo de ese beso que ambas me han plantado como quién no quiere la cosa. Nunca había sentido los labios de ambas sobre los míos y es que ha sido algo más que un pico, algo más que un beso fraternal y tierno.









Me acaricio el rabo por encima del pantalón y está a tope. Esta noche me daré otro de mis homenajes, pensando en ellas...!!! Tengo que reconocer que soy un tipo con suerte viviendo con esas dos impresionantes bellezas.....






CONTINÚA 










Comentarios