TIA DEMASIADO MALA/CAP10

 




 

CAPÍTULO 10







Volvió a decir Paloma demasiado coqueta.





-   Hola!!! como se llamán???






Pregunto Paloma moviendo sus hombros ligeramente de forma disimulada, para que sus tetazas perfectas y enormes siguiesen balanceándose a los ojos de los chicos.







Los chicos blancos y boquiabiertos no sabían que responder, a punto de caerles la baba.







-    El de la izquierda es Luis y el de la derecha Eduardo. - Dijo Alberto seguro de sí mismo, pero con los ojos inyectados de lujuria.







-   Que tal como va, les falta mucho? Necesito que Alberto me ayude en la casa.... - Contesto Paloma con su más resplandeciente sonrisa sin dejar de balancear sus turgentes globazos.














-   Pu, pu, pu... pues…ya, ya, ya, ya casi hemos acabado. - Respondió Edu sosteniéndose las gafas de pasta, con la cara llena de granos y su cuerpo fofo.







-   Muy bien, así me gusta que necesito su ayuda!! Alberto es muy atento y servicial, espero que aprendáis de él. Bueno ahora si los dejo, a ver si nos conocemos pronto. - Dijo Paloma sonriendo.








Justo antes de levantarse del escritorio agarrar a Alberto con delicadeza por la barbilla y girándole la cabeza, el dio un piquito en los labios antes de dejar la habitación y a los tres chicos alucinando en shock...!!!!







Paloma cerró la puerta del cuarto delicadamente, esbozando su más picara y malévola sonrisa, los amigos de Alberto, se iban a unir al club de las pajas a su salud, pensaba riendo por el pasillo, lo que no sabía era como iba a reaccionar el chico, que estaba a su lado ardiendo como un volcán.








La perra de Paloma se dirigió a su cuarto y estuvo un rato arreglando sus cajones, observando su lencería y pensando cómo usarla para seducir a cuantos más hombres mejor, luego entro en el cuarto que Carlos usaba de despacho y de cuarto para sus cosas, cuando él estaba allí, no quería que nadie le molestase, era como su espacio sagrado en la pareja.








Paloma estaba dejando allí unas cartas, cuando sintió la presencia de Alberto tras ella, se giró confiada y se quedó petrificada.







Frente a ella en chanclas y desnudo de cintura para abajo estaba Alberto, jadeando ansioso con su pene del grosor y tamaño del antebrazo de un hombre erecto.







-   Pero qué haces nene!!! Dónde vas a así por la casa. - Dijo Paloma recriminándole, saliendo de su asombro, pero sin apartar sus ojos hipnóticamente del enorme pene del adolescente.







Alberto con gran agilidad y aprovechándose de la quietud de Paloma se abalanzo sobre ella...!!!! con los ojos fueras de las orbitas y sin dejar de jadear, agarro con fuerza las tiras de la camiseta de tirantes gris y tirando con todas sus fuerza la rompió por el centro del escote haciendo que las enormes tetazas, gordisimas  y turgentes saltasen violentamente expuestas.







-    Pero.... que haces nene!!! no seas bruto, no seas animal……… Ooooooooooohhh!!!! - Grito de sorpresa Paloma con su voz tan femenina y dulce, abriendo mucho sus oscuros y brillantes ojos, cuando el chico abriendo mucho sus manos agarro sus tetotas como si quisiera exprimirlas sujetándola contra el escritorio, y bajando su cabeza y abriendo su boca al máximo para devorar sus oscuros y grandes pezones, y sus enormes areolas!!








Succionándolos con una fuerza brutal, al tiempo que con su enorme verga frotaba en la entrepierna de Paloma, adelante y atrás, atrás y adelante!!!!







-     Ooooohhhh…..!!! esperaaaaaaa…..!!! ooooohhhh esperaaaaaaa….!!!! aaaahhhh, nene, neneeeeeeh!!! - Paloma perdiendo el control, reflexionaba que Alberto solía quedarse petrificado e incapaz de hablar, cuando le interrogabas directamente, pero enloquecía y se dejaba llevar por instintos brutales cuando se ponía tan caliente y de donde sacaba aquella fuerza.








El chico había cubierto de babas y chupetones sus enormes mamazas, y bajaba por su vientre lamiendo y besándolo todo, mordisqueando las caderas de Paloma, mientras con sus manos apretaba sus obesas nalgas como si sus dedos fueran garras y tratase de amasar aquella perfecta esfericidad carnosidad.









-  Ooooooooohhhhh….!!! neneeeee….!!!! paraaaa esperaaaa…aguantaaaa…!!!! esperaaaa a esta nocheeeee…!!!! - Intentaba frenar Paloma al chico, intentando apartarle la cabeza con sus delicadas manos.







-  Aaaah..!!!! uuufff…!!!! aaahh…uuufff..!!!! - Alberto jadeando, como un perro en calor.






Se alzó con los ojos fuera de las orbitas, y le lanzo un profundo beso a Paloma, enroscando su lengua en la de la mujer, al tiempo que la cogía con fuerza por las muñecas, y juntándolas tras su espalda de un giro brusco le dio la vuelta, para sorpresa de Paloma.














-   Aaaaaooooohhhhh...!!!!! - Grito muy femeninamente la mujer, sorprendida siendo girara violentamente.







-    Esperaaaaa neneeee…!!!! esperaaaaa….no seas tan brutooooo!!! - Protestaba Paloma a gritos.







Aprisionándola con sus piernas contra el escritorio Alberto tomo por la cintura el short negro de algodón y con una fuerza increíble de suponerle, los pellizco y empezó a rajarlos por la mitad.







-   Noooooo, noooooo, que son los short favoritos de Carlos , noooooo.!!!!! - Volvió a protestar a gritos super sexys y femeninos Paloma.








-   Me importa una mierda, Carlos, tiene tu cuerpo, y lo quiero ahora, ahora!!!! - Grito con fuerza y autoridad Alberto, mientras le temblaba la voz de ansiedad.







Después dejando caer a girones el short negro de algodón, se agacho y la emprendió a mordiscos y chupetones con las perfectas nalgas respingonas de Paloma y con sus firmes muslos.








-  Aaaaahhhh….aaaahhhh…..oooooohhhh…!!! paraaaa neneeee…aaaahh…. aaahhh!!!! - Aullaba de dolor Paloma, mientras un escalofrió de placer recorría su cuerpo.







El culazo gigante que tenia y los muslos firmes de Paloma estaban rojos por las mordeduras y los chupetones, cuando Alberto sin dejar de jadear, sujetando con una mano con firmeza por las muñecas a Paloma la obligo a doblarse sobre el escritorio, con su divino y magnifico culo en pompa y sus enormes tetotas aprisionadas contra la mesa.







El muchacho torpe pero violentamente trato de apartar la tela entre las nalgas del tanga blanco de encaje, sin éxito.








-   Alberto cariño, espera, espera, que quieres hacer cariño…esperaaaaa…esperaaaahhh!!!!!! - Decía Paloma con su dulce voz, a la vez que intentaba revolverse sin éxito.







Pues el chico la agarraba con más fuerza cegado por su determinación, mientras se peleaba sin éxito con el trozo de tela entre las gordas nalgas, al tiempo que situaba la punta de su enorme tranca entre esas nalgas riquisimas.









Alberto sin paciencia alguna presiono con sus muslos contra el escritorio a Paloma de forma que estaba inmovilizada, aunque ella gritaba e intentaba incorporarse, mientras el chico liberadas las dos manos, agarro con fuerza el tanga blanco de encaje con ambas manos e imprimiéndole esa fuerza desconocida en él, rompió el tanga liberando las nalgas de la tela de encaje que las separaba y protegía el ano de Paloma.








Para a continuación volver a sujetar con fuerza sus muñecas con la mano izquierda y con la derecha agarrarla por el moño, de forma que le servía de sujeción, al tiempo que enderezaba su cabeza, haciéndola mirar al frente.







El chico intentaba meter su enorme y grueso pito por el ano de Paloma sin éxito.







-    No vaaaaa a entraaaarrr….!!! Es demasiadoooo grandeeeee y no estoyyyy lubrificadaaaa…..animaaaaaallll…!!!!
no va a entraaaaarrrrr….!!! vamoooos al bañooooo que tengoooo aceiteeeee….has de lubrificaaaarrrr….aaaaahh!!!!!







Gritaba con su femenina voz de dolor Paloma, apretando los cachetotes del enorme culo para que le costase más a Alberto metérsela, enterrársela bien....








El chico, no desistía en su empeño, pero veía que costaba muchísimo, era la primera vez en su vida, y aquello no era como en las escenas porno. Pero tampoco quería ceder e ir al baño, no fuera que Paloma lograba darle la vuelta a la situación, por una vez él quería tener el control.







Miro a su alrededor y vio un tubo de crema sobre la mesa en vertical, de esa que se usa para la piel y sobretodo las manos en invierno.







No se lo pensó dos veces, agarro el tubo y chorreo abundantemente sobre su punta, el resto de su verga y el ano de Paloma.







-    No esa crema no, que es muy cara, que es la crema de Carlos para sus manos cuando toca el órgano, se la traen de Islandiaaaaaaaahhhh…..!!!! aaaaahhhh…!!!! maaaasss despacioooo….cabron...!!!!!







Intentaba advertir Paloma con su dulce voz, cuando el chico que había vaciado el tubo sobre ella y su pene lo arrojó al suelo violentamente y empezó a empujar con todas sus fuerzas, con su tremendo garrote.









Paloma miro al frente, en realidad le gustaba que el chico hubiera tomado el control en vez de ser siempre como un cervatillo, frente a ella en el borde de la mesa, había unas ocho fotos en sus marcos de ella y Carlos, en diferentes lugares, viajes, cenas, ocasiones, siempre besándose y abrazándose, en plan pose de súper enamorados en muchos sitios, en un flash volvieron los remordimientos a su mente, pero luego las palabras y la verdad emergente de lo que Carlos pensaba de ella, apagaron sus remordimientos, justo en el momento en que la ardiente punta de Alberto entraba en su cuerpo, como un enorme ariete.







-        Ooooooooohhhhhhh.!!!!!! - Grito de dolor y placer Paloma.














El chico siguió empujando ante el éxito de aquella embestida. Paloma lo vio claro, no iba a parar hasta follarle su magnífico y gordo culo, así que, con su magnífica agilidad de gacela, Paloma subió su pierna derecha estirada apoyando su pie en el extremo del escritorio, abriendo así sus nalgotas para la penetración del chico, relajo su esfínter como ella sabía, y se preparó para sentir la dura penetración de su adolescente amante.









Alberto viendo que la rubia beis de ojos marrones cedía, sintiéndose triunfador, se aferró con más fuerza a sus muñecas y su pelo, y usándolos de apoyo metió completamente su gruesa y enorme polla en el cuerpo de Paloma.










-    Ooooooooouuuuuuuhhhgg!!!!! - Grito resoplando Paloma, cuando sintió aquel enorme rabo, el más grueso y gordo que nunca se había follado, abriéndole el culo como nunca se lo habían abierto.








El chico jadeaba conteniendo la respiración, justo antes de sacar su enorme y gruesa verga hasta dejar la punta dentro y con una violencia salvaje, penetrar de una vez hasta el fondo a Paloma.







-    Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh...!!!! - Aulló de dolor y placer la muy perra de Paloma.







El chico volvió a hacerlo, otra vez, y otra vez, sacaba su tranca enorme hasta la punta y volvía a clavársela toda de una vez, hasta golpear con su pubis y sus testículos el culo de Paloma.






-    Aaaaaaaaaaaaahhhhhhh!!!!!!





-    AaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhGGGG!!!!!
















-        Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhh!!! siiiiiiiiiiiiiiii……….. aaaaaaaaaaahhhhh…..!!!! siiiiiii…!!!!! - Alberto se recreaba en los aullidos de placer de Paloma, que a partir de la cuarta embestida solo sabía que gritar de placer, mirando a su víctima como un sádico imberbe.







Menos mal que los cristales de la habitación eran de climalit, sino los vecinos habrían llamado a la policía.














Cuando ya llevaba como una docena de embestidas, sosteniéndola por el pelo, el chico soltó las muñecas de Paloma y con la mano libre empezó a lanzarle palmetazos brutales en sus perfectas nalgas.








-        Plash, plash, plash,plash……!!!! - Retumbaba por toda la habitación, mientras Alberto bombeaba en el gigante culo de Paloma, adentro y afuera, afuera y adentro, a un ritmo frenético, ensanchando las paredes del trasero de Paloma y llegando donde nunca antes había llegado nadie dentro ella.
















-        Si, si, si, si….aaaaaahhhhhh………..!!!! aaaaaaahhhh……neneeeee. siiiiiii……..!!!! aaaaahh!!!! - Aullaba de placer Paloma moviendo al mismo ritmo que las embestidas sus caderas, abriendo mucho la boca y disfrutando ahora de las fotos con el cabrón de su marido, como le encantaba pensar, que le estaba poniendo los cuernos sobre el escritorio del despacho, que él consideraba su refugio particular, su lugar único en la casa, tendría que follar más a menudo allí, con cualquiera, porque aquel morbo la ponía a cien. Jodete hijo de puta, pensaba entre aullido y aullido de placer.















-        Ooooohhhh…!!!! ooooohhh……!!! siiiii…… Palomaaaa….siiiiii!!! - Gritaba el chico de vez en cuando.







Paloma había perdido la noción del tiempo, el chico como siempre no se cansaba, no se corría, ella lleva algunos minutos lanzando chillidos mudos, y agarrándose al borde del escritorio, retorciéndose de placer, no podía más había tirado algunas de las fotos de la mesa, cuando el orgasmo anal exploto dentro de ella.









- Aaaaaaaahhhhhhh………….!!!!! aaaaaaaaaaaggghhhhh!!!! - Recupero la voz abriendo mucho los ojos.







-   Ooooooooohhhhhhhhh…….siiiiii!!!! - Grito Alberto aferrándose a las nalgas de Paloma, al tiempo que enterraba su enorme y gruesa verga en el culote de la mujer, que sentía como una enorme cantidad de semilla ardiente del chico la inundaba.












Alberto lentamente saco su sabroso pollón semierecto del culo de Paloma, la cual lentamente y entre espasmos, bajo su pierna izquierda, apenas se podía tener en pie.






-    Lo, lo, lo lo siento…lo, lo, lo, lo necesitaba.!!! - Dijo Alberto recuperando su típica actitud compungida y tímida.







-    Noooohhh…noooooh…!!! No pasa nada cariñooooh… ven dame un beso y vete a la ducha… que vamos a cenaaar y salir!!!! - Dijo Paloma jadeando de cansancio.







El chico y le dio un pico, antes de obedientemente abandonar el despacho en dirección al baño.






Paloma se sostenía como podía apoyada sobre el escritorio, con el culo gordo rojísimo encendido de cientos de nalgadas y el ano palpitándole, sin dejar de escupir el cálido semen del chico que le había inyectado su carga más abundante del fin de semana.   





CONTINÚA 









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