MIRADAS AL PECADO/CAP5
CAPÍTULO 5
Ambos respondieron en un murmullo, como si la vergüenza los atravesara.
- Sí…iii…!!! – La voz temblaba, porque lo que los consumía era el deseo de mirar a su madre, la que representaba autoridad, la que no debía ser objeto de esas miradas. Pero lo era. Sus pechos se convertían en un tabú vivo, en un exceso que los quemaba por dentro, y por eso callaban, por eso apenas se atrevían a pronunciarlo.
- Por qué? - preguntó Selene, con un temblor en la voz que mezclaba algo de deseo. - Qué les gusta de ellos…?!!! – insistió, como si necesitara arrancar la respuesta a la fuerza.
La pregunta no era inocente, era un reto, una provocación, un reclamo que cargaba el aire de tensión. Cada palabra sonaba como un golpe, como si quisiera desnudar la verdad en medio del silencio.
Los hijos se quedaron en silencio un momento. Tras unos segundos incómodos, Thiago respondió.
- Son.... tan grandes… y tan perfectos!!! - exclamó, como si la revelación lo desbordara, sorprendiendo a todos los presentes. La frase quedó suspendida en el aire, cargada de morbo, como un golpe que nadie esperaba, un exceso que rompía la calma y dejaba expuesta la intensidad de su deseo.
Selene rió con su respuesta.
- Bien! Listo! - dijo. - Espero que no les importe, hijos, pero esta noche voy a estar en... topless durante la cena. Solo para que vean que no es para tanto.... A todos les encantan las.... tetas! - Se acomodó frente a ellos, con descaro, como si estuviera inaugurando un deseo prohibido. La mesa se convirtió en escenario, y sus enormidades de tetas en espectáculo.
Tras unos minutos de silencio, con los dos hijos mirándose de reojo y los pechos desnudos y los pezones grandes y perfectos de su madre, volvió a dirigirse a ellos.
- Bueno, hijos. Qué les queda para la escuela antes de fin de ciclón??!! - dijo, volviendo a su papel de madre. - Enzo tu si iras a tu campamento de ultimo año de bachillerato??
- Ummm... pues... nos prepararemos para los exámenes finales la semana que viene y luego empezaremos los finales la semana siguiente. - dijo Thiago. - Y para mi es lo unico.... Enzo tiene su viaje!
- Pues lo mismo que thiago ma, solo que al final tenemos el campamento de ultimo año!!! - dijo Enzo.
- Está bien. Si iras??? y Cuántos exámenes finales tienen que tomar, ambos??
- Hay diez exámenes finales! - dijo Enzo, contento de tener un tema de conversación. - Un examen por clase y dos exámenes cada día de la semana. y la verdad si tengo ganas de ir... pero a la ves no.
- Eso no suena tan mal! - dijo Selene. - porque no quieres ir?? a tu papa le habías dicho que si tenias muchas ganas de ir!!!
- No suena tan mal? Qué quieres decir? Es una semana entera de pruebas...! lo bueno ya es lo ultimo - dijo enzo. - Va a ser horrible separarme de la familia...! - Tiraba ultimo comentario con navaja de doble filo.
- Sí, no tengo muchas ganas... - dijo Thiago. - jaja deberias ir hermano!!
- Bien, bebes! Solo son dos semanas de esfuerzo y terminarán su año escolar y tu Enzo terminaras tu bachiller para iniciar la universidad! deberias ir a disfrutar el campamento de ultimo año.... cariño.
- Sí, lo sabemos!! voy a darlo todo!! Solo va a ser un fastidio. Eso es todo. - dijo thiago.
- Sí, mamá, ya sé… – respondió Enzo, con voz baja, dejando que el silencio se alargara unos segundos. Se quedó pensando, atrapado en la tensión de lo que significaba esa elección. Finalmente, levantó la mirada y dijo con firmeza: – Sí… creo que sí iré al campamento.
- Bueno, me alegra mucho saber que se esforzarán al máximo. – dijo con una sonrisa cargada de malicia. – Sigan esforzándose y portándose bien, y quizás las tetas pesadas de mami puedan salir a la luz con más frecuencia.... y esta bien hijo yo confirmo a tu papa que si iras al campamento de ultimo año. - dijo con un tono de coqueteo en la voz.
Los hijos la miraron fijamente, atrapados en el brillo de sus ojos. Ella respondió con una sonrisa sensual, lenta, calculada, y les guiñó un ojo con insolencia.
El gesto era pequeño, pero cargado de morbo, una chispa de provocación que rompía la calma y dejaba la escena marcada por el exceso.
- Oyeee, mamá!!! - dijo Thiago; el nerviosismo de repente era muy notorio en su voz.
- Sí, cariño?!!
- Umm...!!! Qué pasa...? Qué... pasa con papá...?? - preguntó Thiago.
Selene les sonrió a sus hijos. Thiago había pensado en su padre y en lo que podría pensar de que ella les mostrara sus gordas tetas.
Sabía perfectamente que no había motivo para preocuparse, pero disfrutaba de que ellos se inquietaran, de que pensaran en él y temieran su reacción. Esa tensión era su alimento!!
Al final, con una sonrisa insolente y muy quitada de la pena, tomó el control de la escena. Manejó la situación con astucia, como si todo estuviera bajo su dominio perverso, y lo hizo de tal manera que ellos no pudieran imaginar que el padre ya estaba al tanto de sus miradas cachondas. El tabú se volvió un secreto compartido, pero manipulado por ella misma, teniendo los hilos en sus manos...
- No se preocupen por su padre, bebes! Como ya les dije, solo son pechos... Aparte no tiene porque enterarse....!!! que vieran a mis niñas grandes....!!! - dijo la madre.
Los chicos sonrieron dócilmente; un ligero rubor se les notaba en la cara.
- Saben?? - continuó. - Técnicamente mis pechos son para ustedes! Antes tenía que alimentarlos con ellos....! eran bien atascados eh!!! - dijo Selene con una risa al final. - y bien que lo hacían, eh? - dijo disfrutando del descaro.
Los hijos rieron entre dientes.
- Jajaja! Ojalá pudiera recordar esos días. - exclamó Thiago.
-Jajajaja! Apuesto a que sí...! - dijo Selene juguetonamente. - Lo ven? No es para tanto! Pueden ver mis pechos y hablar de ellos sin sentirse raros! Sé que les gustan, y me encanta que los dos los sigan amando tanto como cuando tenía que meterles estas chupetes en la boca para alimentarlos..... Así que seguir estudiando y esforzándose, y los veran mucho más seguido...
- Está bien, mamá. - dijeron los hijos al unísono.
El trío siguió cenando en un silencio espeso. Los hijos, inevitablemente, lanzaban miradas furtivas y lujuriosas hacia las chichotas pesadas, grotescas y desnudas de la madre, que se agitaban con cada gesto de sus brazos. El espectáculo era vulgar, y el aire se cargaba de una tensión que nadie se atrevía a nombrar.
Apartaban la mirada rápidamente cada vez que ella levantaba la vista y los pillaba mirándolos, daba un tomo mas vulgar y perverso en todo sentido.
- Hijos! No tienen que ser muy tímidos! No tienen que apartar la mirada! No me voy a enojar cuando los miren! - dijo. - Otra vez! Miren, bebes!
Dejó el tenedor y el cuchillo y levantó sus enormes tetotas pesadisimas, apuntándolos hacia sus propios hijos, quienes contemplaban con asombro las enormes montañas de carne desnudas.
Los hizo rebotar juntos y luego los soltó para que cayeran.... Levantó los brazos por encima de la cabeza, elevando ligeramente sus tetotas y meneando el pecho... Sus pechos se sacudieron y se bambolearon maravillosamente.
- Mírenlos todo lo que quieran, niños! - dijo y volvió a tomar el cuchillo y el tenedor y continuó cenando. Los niños se quedaron sentados en silencio y siguieron comiendo también.
A partir de ahí, se sintieron más cómodos simplemente observando las tetas gordas desnudos de su madre. Cuando los tres terminaron de cenar, Selene se levantó y recogió todos los platos y cubiertos.
- Gracias, mamá! - dijeron los chicos al unísono. Se sentaron y observaron atentamente a su madre tetona en topless.
- De nada, hijos. - dijo. - Van a bajar a estudiar??! - preguntó mientras llevaba los platos sucios al fregadero.
- Hmm... probablemente esta noche no. - dijo Thiago.
- Sí, probablemente comenzaremos a prepararnos para los exámenes finales el lunes. - dijo Enzo.
- Está bien!! Siempre y cuando no se vuelvan perezosos. - dijo mientras regresaba y se paraba frente a ellos en la mesa.
- Ah, por cierto. Aquí tienes, mamá. - dijo Thiago mientras levantaba la camiseta negra de su madre de su regazo y se la ofrecía.
- Dios mío! - dijo Selene riendo. - Se me olvidó por completo que tenían mi ropa en el regazo todo este tiempo...!!! - Se acercó y le quitó la camiseta a Thiago. Luego se giró para mirar a Enzo. - Creo que tú también tienes algo mío, niño! - dijo con una sonrisa.
Enzo levantó su enorme sujetador negro de su regazo y se lo entregó a su madre. El silencio alrededor se volvió más espeso.
- Gracias, cariño!! - dijo Selene
Se quedaron en silencio por unos momentos incómodos.
La madre se quedó mirando a sus hijos mientras estaban sentados en silencio.
- Y bien, bebe? - dijo. - Van a quedarse ahí sentados todo el día mirándome las tetas...??!!! - Los chicos rieron ante su pregunta.
- huumm... creo que me quedaré aquí unos minutos. - dijo thiago.
- Sí, creo que nos sentaremos un rato.... - dijo Enzo.
Una amplia sonrisa se dibujó en el rostro de Selene, sabía exactamente qué pasaba.
- Creo que ya entiendo lo que pasa.... - dijo. - Será que mis hijos tienen erecciones por haber estado mirando las enormes tetas desnudas de su mami??!!!
Los chicos solo pudieron sonreír mientras el rubor en sus caras se hacía más que evidente.
- No pasa nada, bebes! La verdad es que sería un poco raro si no tuvieran... erecciones! - dijo riendo.
Los chicos rieron entre dientes ante su comentario. - Bueno, los dejo en paz. Pórtense bien!!! - dijo con tono de burla.
Se dio la vuelta y salió de la cocina, sabiendo con certeza que los chicos estarían observando su bella espalda desnuda y el balanceo de su delicioso y regordete trasero en sus shorts de algodón.
- Madre mía, eso fue una locura! - pensó al salir de la cocina, con una sonrisa traviesa en el rostro. De repente se dio cuenta de lo excitada y cachonda que estaba.... la humedad entre sus piernas seguía aumentando mientras pensaba en lo que acababa de hacer y cuánto parecían disfrutarlo sus hijos.
No dejaba de imaginar sus caras de asombro mientras subía a su habitación.
...................................
- Brooo, esas tetas son lo mejor que hay!! - dijo Thiago, todavía congelado en su asiento en la mesa de la cocina.
- Sin duda… Dios mío! – exclamó Enzo, con la voz quebrada entre deseo y furia. - Quiero esas tetas enormes, pesadas como maldiciones, aplastando mi rostro.... llenando mi boca. Qué carajo! – El grito resonó como un conjuro blasfemo, un llamado oscuro que convertía el exceso, la carne en símbolo, y el deseo en abismo.
- Bueno, al menos parece que tendremos la suerte de volver a verlos!! Parece que incluso podría enseñárnoslos de vez en cuando si sacamos buenas notas y todo eso!! - dijo Thiago.
- Que pasada broo.... Ya los echo de menos!! Qué ganas de volver a verlos! Ojalá sea pronto..!!! - dijo Enzo - Solo podemos esperar... Solo tenemos que asegurarnos de dar lo mejor de nosotros en la escuela ahora. Tenemos que dejarnos la piel estudiando la semana que viene y luego arrasar en los exámenes finales.... -
- Sí, bro!! Totalmente, Somos listos, Solo tenemos que intentarlo y seguro que aprobaremos todos esos exámenes y nos aseguraremos de ver esas tetotas.... Menudo sueño hecho realidad, ver a esas chicas así de grandes... al descubierto! Dios mío, cómo las quiero!!! - confirma Thiago.
- Dios mío, realmente son alucinantes... perfectos y muy grandes...!!! dijo Enzo.
- Ohhh, Sí....!!! - dijo Thiago.
- Pero, No podemos quedarnos paralizados cada vez que nos los muestra. Tenemos que mantener la calma y la serenidad!!! - dijo Enzo.
- Sí, ya sé lo que quieres decir!! - dijo Thiago. - Necesitamos un poco más de confianza y estilo, por así decirlo!!
- Exacto, No podemos convertirnos en estos dos idiotas mudos. Por mucho que nos vuelen la cabeza, tenemos que mantener la calma! - vuelve a decir Enzo.
- Cierto!! Es más fácil decirlo que hacerlo, pero tienes razón. - dijo Thiago.
Los chicos se quedaron en la cocina unos minutos más!! Una vez que sus erecciones se calmaron casi por completo, se levantaron y bajaron al sótano. No volvieron a tener encuentros con la sexy diosa de su madre durante el resto del día.
.....................................................
En la mañana siguiente, los hijos se despertaron inusualmente temprano para ser sábado. Estaban bastante absortos en los acontecimientos recientes.
- bro, ya no puedo dormir. Solo pienso en mamá..!! - dijo thiago aturdido, tumbado en la cama mirando al techo en la habitación que compartían.
Enzo bostezó audiblemente en su cama y se revolvió entre las sábanas hasta que él también se tumbó boca arriba y miró al techo.
- Cuéntame, O sea, parece que siempre estamos excitados y siempre se nos pone... pero puede que ahora se me quede para siempre!! - dijo Enzo.
Tiago se rió a carcajadas.
- Jajaja!! Sí, De ninguna manera voy a bajar mi... ahora que puedo imaginarme las tetas desnudas de mamá cuando quiera..!!!
- Hermano! - estalló Enzo. - No podemos seguir caminando por la casa con la verga dura todo el maldito tiempo, ni estar masturbándonos cada cinco minutos como unos conejos... Tenemos que calmarnos! Tenemos que distraernos con algo, lo que sea! – Su tono era duro, cargado de responsabilidad, como si quisiera imponer orden en medio del exceso. dijo Enzo mas responsable, ya que era mas grande.
- Como en qué?!! - preguntó Thiago.
- Bueno, Tenemos exámenes finales pronto. Y mamá dijo que si seguimos así, nos dejaría mirarle las tetas!! Estudiemos, carajo! Hagámoslo lo mejor que podamos! ¡Sorprénderla y quizás incluso a nosotros mismos! - dijo Enzo.
- Claro que sí! Es perfecto! Podemos distraernos y trabajar para conseguir nuestro objetivo! Dos pájaros de un tiro, wey!!! - dijo Thiago.
- Exactamente!!! - confirma Enzo.
- Bueno, vamos a desayunar y después nos pondremos a estudiar!! - dino Thiago.
Los chicos se levantaron de la cama, y se fueron a la cocina. Antes se pusieron una playera.
- Espera!! - dijo Thiago. - No tienes una erección?
- No, en realidad logré que el mío se calmara un poco solo pensando en cuánto estudio tendremos que hacer esta próxima semana y media o lo que sea... - dijo Enzo.
- Está bien, Igual! Solo quiero asegurarme de no entrar con bulto enorme en los pantalones cortos delante de mamá. - dijo Thiago riendo.
Y con eso, los hijos de Selene bajaron las escaleras y entraron a la cocina, Para su sorpresa, su madre no estaba allí....
- Qué interesante. Crees que sigue durmiendo? - preguntó Thiago.
- Supongo que sí. - dijo Enzo. - Nos despertamos más temprano de lo habitual.
- Oye! Sería raro que tuviéramos el desayuno listo para cuando baje? - preguntó Thiago.
¡Oooo! ¡No, no lo creo! ¡Me parece una idea genial! - dijo Enzo - Hagámoslo, carajo! Quizás consigamos puntos extra para esas tetas...! - Ambos rieron un poco ante el comentario.
Enzo y Thiago no eran precisamente cocineros de los buenos. Pero habían aprendido a incursionar en la cocina y a preparar algunas cosas básicas. Sabían usar la cafetera, así que le pusieron café recién molido y lo pusieron a calentar.
Pusieron la sartén en la estufa y empezaron a preparar huevos revueltos. Enzo metió unas rebanadas de pan en el horno tostador.
Después de un rato, los chicos tenían tres platos servidos listos para servir en la mesa de la cocina. Tenían la taza de café de ella llena junto a su plato y cada uno se sirvió un jugo de naranja.
Treinta segundos después de dejar los platos y las bebidas en la mesa, oyeron pasos que bajaban las escaleras. Sus corazones palpitaban de nervios.
- Aquí viene! Sentémonos! - dijo Enzo en voz baja.
Los chicos se sentaron rápidamente al otro lado de la mesa, frente al sitio habitual de su madre.
- Qué pasa, hijos? Por qué huele tan bien??!! - preguntó Selene al entrar en la cocina con su bata de seda negra.
- Madre mía! - exclamó al ver al niño sentado a la mesa con el desayuno ya preparado, listo para comer para ellos y para ella. - Mis pequeños le prepararon el desayuno a mamá esta mañana?!!
- Sí! Siempre nos preparas el desayuno, el almuerzo y la cena. Pensamos que por una vez no te haríamos el favor!! . dijo Enzo.
- Sí.... De todas formas, nos levantamos muy temprano hoy. - dijo Thiago.
- Ay, mis dulces hijos..!!! - dijo mientras caminaba hacia donde estaban sentados y se detuvo detrás de ellos.
Los hijos se giraron para mirarla mientras ella se inclinaba y les daba a cada uno un suave beso en la mejilla antes de volver a su lado de la mesa.
- Qué maravilloso despertar con el desayunó ya preparado! - dijo cariñosa. - Mis pequeños merecen una pequeña recompensa por ser tan dulces y atentos.
Sin desatarla, abrió la parte superior de la bata a la altura del pecho hasta que ambas tetas obesas quedaron al descubierto para sus hijos.
No podía desatar y abrir la bata, ya que estaba completamente desnuda debajo. Un pequeño escalofrío recorrió su coño al pensar en mostrarles su cuerpo completamente desnudo, pero aún no estaba lista para eso.
Y no estaba segura de que ellos tampoco lo estuvieran!! Sonrió al ver a todos boquiabiertos al ver sus grandes pechos desnudos.
Sacudió los pecho de un lado a otro como una autentica puta, meneando sus enormes chichotas ante ellos por unos instantes antes de volver a ocultarlos y ajustar la bata correctamente.
Ella se sentó y comenzó a comer su desayuno, la sonrisa nunca abandonó su rostro.
- Mmm! Delicioso! Gracias, hijos, por un desayuno maravilloso! - dijo con tono coqueto.
- De nada, mamá. - contesto Thiago.
Pensó en silencio por un momento. - Y gracias por enseñarnos tus hermosas tetas, Verlos es como un sueño hecho realidad para nosotros.... gracias mami. - dijo al final.
Enzo se sorprendió al escuchar las palabras de su hermano, pero pensó que era un genio por ello.
- Ahhh, sí???!!! - dijo. - Han estado soñando con ver las tetas desnudas de su vieja madre?
- Bueno... sí... más o menos. - dijo Thiago.
- Bueno, me alegro de haber cumplido tu sueño y me alegra que disfruten viéndolos. A mamá le encanta eso. - dijo mientras miraba a uno de sus hijos y a otro, de ida y vuelta, mientras ambos la observaban comer la pechuga que le habían preparado.
- Entonces, qué hay en la agenda de hoy, cariños??! - preguntó, cambiando de tema.
- Bueno, decidimos empezar a estudiar hoy. Tenemos diez exámenes finales, así que mejor nos quedamos en casa. - dijo Enzo.
- Oh!! Vaya, vaya, vaya! De repente tan estudiosos y reflexivos! - dijo juguetona. - Me pregunto qué los ha convertido en tan buenos niños!
Los hijos no pudieron evitar reírse y sonrojarse. Los tres se concentraron en su desayuno y comieron como una familia normal.
- Muy bien, pequeños. - dijo Selene, al levantarse después de terminar su desayuno. - Los dejo con sus estudios. Mamá va a ducharse y vestirse. Tengo que hacer algunos recados y una compra rápida. No olviden que su padre vuelve mañana.
Recogió los platos y los llevó al fregadero.
- Ustedes cocinaron, así que mamá limpiará. - dijo con una sonrisa.
Los hijos se pusieron de pie y llevaron sus vasos vacíos al fregadero.
- Gracias de nuevo por un delicioso desayuno, muchachos! - dijo mientras se giraba para mirarlos.
- No hay de que, mamá! - dijo Thiago.
- Sí, cuando quieras, mamá! - dijo Enzo.
- Te amamos, mamá. - dijo Thiago.
- Sí! Te queremos mucho, mamá! - dijo Enzo.
- Ay! mis pequeños.... Mamá también quiere a sus bebés,..!! - dijo mientras se acercaba a ellos para darles un beso en la mejilla a cada uno. Se apartó un paso después de los besuqueos. - Y felices estudios! No se olviden de su motivación! - De nuevo, extendió las manos y abrió la parte superior de su bata hasta que sus enormes tetotas pesadas y carnosas se salieron al descubierto.
Y volvió a menear sus tetas frente a sus hijos con un descaro brutal!! que la observaban muy atentamente.
Esta vez, los apretó entre las manos, mostrándoles lo suaves y flexibles que eran. Se pellizcó y tiró ligeramente de los grandes pezones mientras observaba las miradas atónitas y, obviamente, eufóricas en sus rostros, tirando baba como unos escuincles calientes viendo porno.........
CONTINÚA







Comentarios
Publicar un comentario