SOLO ELLAS.../CAP4
CAPÍTULO 4
Respondo algo inconforme.
− Sí, claro. - respondo con mi sonrisa más forzada.
− Es de la marca esa que siempre me pides. Lo escogió tu hermana.
− Es muy chulo, mamá pero…
− Esperabas otra cosa? - interviene mamá.
No respondo, pues en ese momento pienso que estoy siendo muy egoísta y un criajo caprichoso.
La verdad es que con el homenaje que me estoy llevando tengo más que de sobra, para que me vea siendo un puto materialista. Sonrío.
− Vete a tu cuarto y pruébatelo. - añade.
− Bueno, ya me lo probaré mañana, mamá.
− No. Ahora. Vete a tu cuarto y te vienes con él puesto y te decimos como te queda. - impone seria.
− Pero, Qué salga con él Ahora?
− Te da vergüenza? Ya te hemos visto en calzoncillos o en bañador muchas veces.... no crees!!!
Yo impresionado, pues no quieren que me ponga el slip y vuelva tan solo con él puesto para hacer un pase de modelo? Me levanto y voy a mi habitación pensando que quizá allí hay otra sorpresa y por eso mi madre está tan vacilona y tan intrigante.
Una vez más me llevo la decepción cuando descubro que en mi cuarto no hay nada nuevo ni ningún tipo de regalo escondido.
En fin, me despojo de la ropa, la pongo sobre la cama y me miro desnudo al espejo. Joder sigo con mi erección de caballo y creo que no se me va bajar en toda la velada.... Sin duda que las chicas lo han tenido que notar, pero realmente no parece importarles a ninguna de las dos. Acaricio una vez más mi miembro, observándome frente al espejo y pienso que lo mejor es hacerme una paja y bajar esta calentura que me tiene torturado, porque si no, no podré calzarme ese bóxer azul.
− Venga, tardón. - oigo decir a mi hermana dando con sus nudillos en mi puerta.
Joder, no me la voy a poder pelar con tranquilidad!! Bueno, lo intentaré esta noche y será una paja memorable recordando todo lo que ha acontecido esta extraña y maravillosa velada.
Y me pongo los calzoncillos que son bastante ajustados, por un momento pienso que se han equivocado de talla, pero después al girarme frente al espejo me doy cuenta de que son unos bóxer muy marcados, que por cierto, me quedan bastante bien, todo sea dicho.
Me miro de nuevo a la imagen del espejo y veo que mi polla está muy gorda!!! Ya no sé qué hacer para bajar tanta tensión. Decido pensar en otra cosa, en algo desagradable y tras varios segundos, me concentro y al fin salgo cortado al salón donde me esperan impacientes mis dos chicas.
Me da corte que me vean en boxers, hoy sobre todo, porque no sabré reponerme de otra erección. Ambas están juntas sentadas en el sofá, extraordinariamente sexys, mostrando sus mejores atributos, labios ardientes por aquí, piernas interminables por allá, canalillo más que sugerente por otro lado... Aplauden nada más hacer yo la entrada, ataviado únicamente con aquel bóxer ajustado y mi verga dura remarcada bajo la tela.
− Guau!!!! bebeee..... - grita mi madre poniéndose en pie y aplaudiendo nerviosamente. Fany se pone a su lado y le dice algo al oído, probando la risa de ambas.
No sé lo que se han dicho, pero me gusta la forma en cómo me miran!! Me siento realmente halagado y les sonrío a ambas, agradecido por ese regalo, que estaba seguro causaría sensación.
Ellas están espectaculares y han conseguido impactarme desde el primer momento, ahora soy yo el que se siente admirado con mi prenda íntima.
− Te queda genial, Tomy. Como un guante... - dice mamá - verdad Fany?
− Sí, está muy bueno... - añade tímidamente mi hermana.
Nunca antes me había dicho Fany tal cosa, incluso podría haberse reído de mí o decir alguna barbaridad de las suyas, sin embargo noto su sinceridad al decirlo.
Me siento el centro de las miradas, corroborado por sus piropos.
− Bueno, ahora te vamos a enseñar los nuestros. - dice de pronto mamá.
− Los nuestros...?!! - pregunto intrigado.
− Sí, nosotras también nos hemos comprado ropa interior.
− En serio?!! – vuelvo a preguntar intrigado no creyéndome que me vayan a enseñar sus conjuntos de lencería allí mismo.
Me sonrío a mí mismo creyendo que eso sería otro sueño sin cumplir, pero intento ser realista pensando que eso no puede ser.
− Claro, amor, ya te dije que hoy hay regalos compartidos. - añade mi madre con su blanca sonrisa.
Ella pasa sus manos por los tirantes del vestido y de la forma más sensual que jamás haya podido imaginar, empieza a hacerlo correr hacia abajo lentamente y sin dejar de mirarme.
Si no fuera mi madre, diría que el regalo es un striptease en toda regla. Joder...!!! con mi madre! Estoy al full pues está totalmente desconocida esta noche!!
El vestido ha caído hasta el suelo y alucino al ver a mi madre con un tanga blanco minúsculo, cubriendo lo justo y mostrando la mayor porción de carne que le haya visto jamás.
En la parte superior dos parches pequeños apenas cubren la aureola de sus pezones y cuando vuelvo a mirar a su entrepierna veo un triangulito que tapa un pubis en los límites más limitados.
Decir impresionante es decir poco, es algo increíble, mamá es ahora una de esas tías con las que tantas veces me he pajeado en las páginas de internet, con tangas diminutos, pero coño, esta es mi madre y por cierto no tiene nada que envidiar con todos esas hembras con los que yo me divierto algunas noches en la pantalla de mi ordenador. Sus enormes tetas que parecen salirse y aquel triangulito que tapa lo mínimo… Con sus tacones, sus piernas parecen más esbeltas y torneadas. Esa imagen será difícil de olvidar mientras viva…
Se da la vuelta muy coqueta y muestra su grandioso y gigante culo con aquella braguita tanga que se cuela literalmente entre sus cachetes enseñando la redondez de un trasero que no ha perdido la forma en absoluto... Un culazo en toda regla que debe serla envidia de sus compañeras de gimnasio!! Nunca jamás había visto el culo a mi madre, así, en vivo y en directo y ahora...
Vienen a mi mente los momentos en que he podido ver a mi madre en bañador, con algún bikini o incluso en casa cuando la he pillado fortuitamente con sus braguitas de algodón, pero es que ahora, ese conjunto de lencería es una invitación al pecado más absoluto.
Muestra casi más de lo que cubre.
− Vamos hija, ahora tú. – ordena mamá entonces.
Alucino!! Mi hermana se pone en pie y tras sonreírme baja un tirante de su vestido por sus hombros, luego el otro y con cierta dificultad, pues la prenda está muy pegada a su cuerpo. Me mira y vuelve a mostrarme su blanca sonrisa, después giro la cabeza para volver a ver a mi madre que se está colocando el tanga para tapar algo que cualquier pequeño movimiento pueda dejar al aire.
Vuelvo la vista hacia mi hermana que va deslizando ese vestido que siendo tan ceñido le obliga a tener que mover sus caderas para ayudarse a bajarlo. No lo hace con el erotismo de mamá, desde luego, pero estoy igual de alucinado ante ese extraordinario espectáculo.
Cuando por fin cae al suelo el vestido, vuelvo a emocionarme al descubrir ante mis ojos el hermoso y perfecto cuerpo de Fany que está cubierto por un minúsculo conjunto rojo de sostén y tanga, del mismo color que su vestido que está ahora está a sus pies.
Al igual que mamá, esas mini prendas cubren escasamente sus pezones en la parte de arriba y por debajo es también tan reducido como el de mi madre, creo que incluso más, pues es un cuadrado que hace que se vean las ingles de Fany a la perfección, cubriendo únicamente su pubis o más bien su rajita, porque el pubis casi se adivina.
El cuerpo de mi hermana es perfecto en su conjunto y aunque ya lo he visto en bikini un montón de veces y alguna vez en ropa interior, pero ahora, con ese conjunto tan sugerente, esas sandalias de fino tacón y una noche tan increíble, hacen que sienta un temblor por todo mi cuerpo.
Me encanta su cintura fina, esas caderas tan bien puestas, sus pechos mucho más pequeños que los de su madre, obvio no puede tener unas tetas tan grandes a esa edad... pero igual de bonitos, me parece una imagen de la chica de mis sueños y creo que en este momento ambas lo son, cada mes me pongo mas perro caliente viendo esto...
− Date la vuelta, cariño, que te vea bien tu hermano - propone mamá sosteniendo su mano en lo alto y obligándola a girar sobre sí misma, en un tono sensual.
Fany está roja como su tanga, pero preciosa, cuando se da la vuelta y veo su culo casi me da algo.... El culazo de Fany, ese trasero perfecto que es la envidia de mis amigos y que en muchas ocasiones he podido admirar en vaqueros o en leggings, incluso en bragas, pero está ahora con un tanga de esos de tira fina que muestra su carne al completo..... si que tiene unas nalgotas para su edad.... No tiene marcas, por lo que deduzco que toma el sol desnuda y eso me hace preguntarme, Donde? Por qué no me entero yo?!
− Qué tal? Te has quedado mudo... jaja! - apunta mamá sonriente ante mi atónita mirada.
No puedo responder, primero porque no sé qué decir, pero segundo porque mi boca y mi garganta están secas, así que casi suelto un suspiro en forma de bufido.
− Veo que muy bien, jeje. - dice al fin ella señalando el bulto que muestra mi nuevo bóxer casi apuntándolas a ellas....
No me percaté en absoluto que durante la exhibición de mi hermanita, mi vergota hubiera crecido a tope bajo la tela de mi nuevo slip. Me tapo como puedo la tremenda empalmada intentando ocultar algo que se ve a todas luces enorme, como si estuviera más grandiosa que nunca.
Mi madre se acerca hacia mí con esos andares me parecen súper eróticos cuando alza los pies con sus tacones altos y sus muslos y enormes tetas botando a cada paso, en los que por cierto parece que sus tetas van a salirse de su prisión en cualquier momento....
A todo esto mi verga sigue pletórica ante esa visión!! Mamá retira mis manos de mi entrepierna y las coloca a ambos lados de mi cuerpo.
− Hijo, no te apures, eso que sientes es normal. Dos mujeres vestidas sexy con esta bonita ropa interior y tacones es algo a los que pocos se pueden resistir....
“Dos mujeres en ropa interior” es una expresión que no concuerda con la realidad. Yo diría que dos mujeres monumentales en dos reducidísimos conjuntos de lencería que cubren poco más de lo que la imaginación no pueda desvelar porque si se descuidan un poco acabarán enseñándolo.
De nuevo mi pija saluda con un espasmo y ellas se miran y sonríen.
El tanga blanco de mamá realza todas sus curvas y exhibe un cuerpo, pero es que el tanga rojo de Fany, es también una bomba de relojería. Ya no sé a dónde mirar, porque ambas me tienen trastornado.
Mi madre está muy cerca, tanto que casi puedo notar su calor y mi verga la se resiste a bajar a pesar de que yo intento poner cordura, pensando que incluso aquello no está sucediendo realmente y pueda ser fruto de una alucinación. Ella sonríe y mis ojos vuelven a admirar ese cuerpo medio desnudo, cuando me dice...
− Mira Tom, hoy ya no eres un crío, eres mayor de edad!! Tienes a dos mujeres que se han vestido para la ocasión de forma muy atrevida y ahora las tienes delante con estas prendas, es lógico que tengas esa erección. No quiero que sientas vergüenza.
A continuación pasa su mano ligeramente por mi miembro acariciándolo por encima del calzoncillo. Ahora no es mi verga la que ha dado un respingo, sino yo por entero, casi cayéndome hacia atrás...
Ella amplía su sonrisa al tiempo que acaricia suavemente mi pecho con sus finas manos.
− Quiero que hoy ambos experimentéis las sensaciones de ser mayores de verdad.... No puedo entender nada de lo que me estaba diciendo, tan solo veo que mi madre, medio desnuda, está a pocos centímetros de mí provocando unas sensaciones rarísimas.....
Continúa diciendo.
− Vamos a abrir la botella de cava. Tráela de la nevera, Fany. - ordena mamá sin que yo pueda mover un músculo, salvo mi pene que está pletórica y juguetona bajo mi bóxer. Si me descuido saldrá el glande por la parte superior.
Me pasmo una vez más con mi hermana y sus andares cuando acude a la cocina en busca de la botella de cava y mi vista se pierde en ese cuerpo y en ese diminuto tanga que se cuela travieso por sus grandes posaderas.
No puede haber algo más sensual… yo sigo sin poder reaccionar, totalmente inmóvil. Es mamá la que se acerca, me da la mano y me lleva hasta el sofá.
Voy tras ella sin poder despegar la vista de su enorme culo que en armonioso movimiento oscila ante mí!! Se sienta y dando una palmada en el sofá, me ordena que haga lo mismo a su lado.
− No te sientas mal, cariño, tú relájate - me dice, acariciando mi pecho con la punta de sus dedos.
Mi mirada se pierde en esas tetotas que apenas son tapadas por el sostén tan pequeño y luego bajo la vista para ver esa braguita que tapa su pubis al límite. Dios, mamá está increíble!
− Es que me siento raro, mamá. - le digo intentando disculparme de nuevo ante mi evidente erección.
− Eso no te tiene que turbar hijo mío, por eso hoy hemos organizado esta fiesta, para que seas el hombre de la casa y disfrutes de tu mayoría de edad. - La mirada de mamá se centra en mi enorme verga erecta a que apunta como una montaña bajo mis nuevos boxers.
Ella estira la mano acaricia de nuevo suavemente mi bulto, haciéndome estremecer.
Fany se acerca con la botella y mamá ya ha colocado unas copas en la pequeña mesa que hay frente al sofá. Mis ojos van de nuevo a la entrepierna de mi hermana que hace que se forme ese huequito tan apetitoso entre sus muslos.
− Tom, haz los honores - dice mi madre entregándome la botella para que la abra.
Mientras tanto, Fany, a la que no quito ojo, se sienta a mi lado y sigo sin creerme que mi electrizado cuerpo esté entre estos dos bellezones a los que mi vista no para de quitar ojo, una a la izquierda, otra a la derecha.
Ya abro la botella y no puedo controlar que el gas contenido dentro haga que salga un chorro disparado que pone perdida la alfombra.
Mamá no se enfada, sino que dice un “alegría” aplaudiendo, como si aquello fuera hasta divertido. Reparto el cava en las copas y los tres brindamos ante una noche que se ha convertido en muy especial, tal y como predijo mamá.
Estar entre ellas dos es mejor que si me hubiera tocado la lotería y algo que no hubiera ni podido soñar...
− Cómo se sienten chicos? - comienza a hablar mamá tras los brindis y tomando un sorbo.
Observo como sus labios rojos se juntan para tomar ese pequeño trago y no dejo de pensar en si no fuera mi madre, con ganas una mano ya hubiera intentado alcanzar una teta.
Es que está para morirse... Luego giro la vista al otro lado y veo otra hermosísima mujer sentada a mi lado con su piel pegada a la mía, sus muslos anchos, ese vientre liso, esos labios pintados que parecen más grandes que nunca...
Ninguno hablamos, supongo que yo estoy cortado, pero mi hermana a pesar de estar al tanto también parece estar llena de dudas!!!
− Venga, empieza tú hijo, como me has dicho antes. - ordena mamá.
− Pues me siento muy raro mamá, ya te lo he dicho, no me esperaba esto. Estoy alucinando...!!!
− Quieres decir que te han gustado tus regalos??
− A ustedes dos han sido el mejor regalo.... - lo digo inconscientemente pero totalmente convencido.
− Genial, ves que fácil? Muy bien Tom, así es como puedes conquistar a las mujeres. Puede que estés obnubilado, perdido, excitado, pero nunca olvides el caballero que llevas dentro! Eso nos vuelve locas a todas, pero sigue, sigue… qué más te ha gustado de todo esta noche???
− Pues… Me gustó todo! Ha sido una gran sorpresa, desde luego.
− Y eso que aún no has visto lo mejor - añade mamá guiñándole un ojo a Fany.....
CONTINÚA



Comentarios
Publicar un comentario