SOLO ELLAS.../CAP8

 


 CAPÍTULO  8









Parece que Fany siente de nuevo cierto rubor, pues sus mejillas se tornan encarnadas y sostiene con mucha vergüenza sus braguitas por los costados intentando guardar la compostura y su secreto más íntimo.







En ese momento mamá aparta las manos de Fany, pero ella la detiene sosteniendo sus muñecas durante unos segundos.







Entonces, incompresiblemente, nuestra  madre se lanza a por la boca de su hija y le planta un morreo de alucinar. La una desnuda y la otra a punto de estarlo entran en un abrazo acompasado por caricias y un increíble intercambio de labios, lenguas y saliva. Wow!








Yo estoy que no me tengo en pie, viendo a mi madre despelotada, acariciando los grandes pechos desnudos de su hija y mordiendo sus labios y metiendo su lengua hasta la campanilla.







La escena lésbica que forma parte de mi repertorio porno en mis noches más locas, pero ahora en vivo y de la mano de mi madre y mi hermana!! Tras un beso largo, se separan me miran expectantes. Ambas están excitadas, se nota en el brillo intenso de sus ojos.







−  Vamos Tom, ayúdame. - dice mamá sosteniendo el tanga de Fany por uno de sus costados, dispuesta a bajárselo.







Fany está muy cortada, lo noto en sus gestos, aunque también imagino que muy excitada, es evidente, pero le puede la idea de mostrar su cuerpo desnudo ante mí.






−  Qué te pasa mi amor? - le dice mamá retirando un mechón de su pelo que cubría parte de su cara.





−  Es que… mamá, es la primera vez que me quedo desnuda delante de un hombre.







Reconozco que me considere por fin un hombre y no el niñato que siempre dice que soy. Mi pecho se hincha y me doy cuenta de que está con su vista clavada en mis abdominales. Sin duda le gusta lo que ve. Pues yo, ni te cuento.








Me cuesta creer que la visión de ese cuerpo no haya sido disfrutado por nadie, me siento más dichoso y afortunado sabiendo que seré el primero en admirarlo.








−  Esta es otra de las razones por la quería que hicierais esto. La primera vez es cortante y es preferible que sea en una clase práctica como esta. Además, también es importante que lo tengas en cuenta, hijo… - interviene mamá con su precioso cuerpo desnudo a mi lado, hablando con total naturalidad.






−  El qué?!! – pregunto contrariado.





− Pues que las mujeres somos más indecisas a la hora de mostrar nuestras intimidades, tendrás que ser cauto y no agobiar a la chica que tengas delante, ser considerado, caballeroso, cariñoso y sobre todo paciente. Ahora, para que ella no se sienta tan cortada, invítala con dulzura a que se dé la vuelta.








Agarrado a la cintura de mi hermana la muevo con delicadeza y ella se queda de espaldas a mí.
Su precioso culo está ante mi vista. Mamá me hace una seña para que sostenga uno de los costados de su braguita a la altura de su cadera derecha y ella hace lo propio en la otra.







−  Ahora, bájala, despacio. Disfruta del momento y haz que ella también lo sienta. Es muy importante que nunca tengas prisa en desnudar a una mujer - me explica.








Así lo hacemos, ayudado por los consejos y la mano de mamá, uno por cada lado, tiramos hacia abajo y esa braguita de tanga, que apenas hace unos segundos estaba insertada en la rajita del culo de mi preciosa hermana ahora se está deslizando por sus muslos y en un abrir y cerrar de ojos está en el suelo.
Se nota igualmente cierta humedad en la prenda y no es para menos.








Observo el culo desnudo de mi hermana y lo veo divino, entonces ella levanta un pie y luego el otro, pero al hacerlo la pequeña prenda queda enganchada en uno de sus finos tacones.
Se tiene que apoyar en mi hombro y ese momento es flipante.







Su pierna está flexionada para poderse quitar la braguita del todo. Su teta está ligeramente caída dejando una vista alucinante que también quedará grabada en mi memoria, pero más aún la de su coñito que se muestra por detrás como una fruta jugosa… apetitosa!








Mamá se da cuenta de esa visión que me ha dejado tan impactado y ordena a continuación a su hija girarse hacia nosotros que seguimos agachados, para ayudarla a desenganchar esa pequeña prenda.







No puedo creer lo que veo.... El chochito de Fany está completamente rasurado, sin un pelito, se ve claramente la raja brillante y se nota mucho más cerrado que el de mamá, pero tanto o más maravilloso que el de esta. Un coño precioso!







Por un momento los tres permanecimos callados esperando a que nuestra profesora de esa noche dé el siguiente paso, porque todos sabemos que aquello es el comienzo de algo muy especial.







−   Has visto Tom 
que guapa está tu hermana? - me pregunta mamá agachada a mi lado, señalando esa rajita preciosa e invitando a su hija a abrir ligeramente las piernas.








−  Alucinante! - contesto y al hacerlo agarro mi verga ya que necesito tocarme para verificar que sigo vivo. Veo que mi reacción ha gustado a Fany, pues suelta una risita nerviosa, imagino que muy excitada y orgullosa de ofrecerme su desnudez y ese chochito tan deseado que me parece el más bonito del mundo.







−  Hemos rasurado todo muy bien, has visto, hijo?, exclusivamente para tu cumpleaños. Te gusta ese regalo??? - añade mi madre.






− Joder… muchooo!!! - añado eufórico.





− Ahora tócale las tetas a tu hermana!! Hazlo con suavidad y así vas aprendiendo.







No doy crédito. Tocar una teta a Fany una semana antes hubiera sido un bofetón como poco en mi cara. Ahora, la admiro, la veo allí desnuda mirando al suelo, muerta de vergüenza pero dispuesta a recibir mis caricias.







Entonces me decido, me voy levantando para dibujar cada una de las curvas que forman sus caderas y su cintura. Termino de incorporarme hasta quedar a su altura. Nos miramos a los ojos y después acaricio esos pechos, suaves y divinos, mientras ella apoya su boca en mi hombro.








La oigo respirar entrecortadamente!! Tenerla desnuda es demasiado y no abarco a acariciar sus tetas su culo, sus muslos… pero no me atrevo a tocar ese coño que me ha impactado tanto.








Creo que no está preparada ni tampoco yo del todo, aunque ganas, evidentemente no me faltan.
Ellas lo tienen todo planeado, tanto que me asusta, porque justo en ese momento mamá nos separa sabiendo que no quiere que se rompa la magia, tan solo acaricia ella la piel de su hija ofreciéndome esa visión tan bonita, mientras las tengo delante despelotadas.







−  No todas las mujeres que veas desnudas serán tan bonitas como esta!! - me dice mamá acariciando las caderas de su hija.






− Desde luego.... - afirmo, admirando su gran belleza.






Es totalmente cierto. Mamá es una mujer madura, preciosa, con unas curvas que desearían muchas jóvenes, pero es que mi hermana se sencillamente espectacular, si ya lo es vestida, desnuda es la cosa más bonita que se pueda soñar.








Me entretengo en observar ese cuerpo mientras mamá no pierde detalle de nuestras reacciones.
A continuación se junta al cuerpo de su hija para volver a fundirse en un abrazo, esta vez, ambas desnudas y me lanza su siguiente orden.






−  Grábanos, Tomy!





Con mis manos todavía temblorosas de tanta sensación, recojo el móvil que está sobre la mesa y sigo las instrucciones de mamá, que ahora veo abrazada a mi hermana. Están espectaculares… tan solo ataviadas con sus zapatos de fino tacón.







Grabo el vídeo mientras ellas comienzan a morderse los labios, a juguetear con sus lenguas, están acariciando sus espaldas, sus pechos, sus caderas…. Esto es demasiado.






De nuevo la escena lésbica de las que me vuelven loco en el ordenador y ahora en vivo y en directo, protagonizada por mis dos musas masturbatorias.
No sé dónde mirar, porque cualquier resquicio, cualquier curva, cualquier escena es superior a la anterior.






Me fijo bien en ellas y me siento dichoso y orgulloso de tenerlas!! Por un lado mi madre con ese perfil curvilíneo lleno de redondeces que invita a comérsela, con un culote grande y esas tetas de la misma proporción, acompañado de unas piernas robustas.







Por otro lado mi hermana, mucho más delgada, con menos pecho, pero con una silueta muy bien delineada, provista de unas piernas adorables, largas y acabadas en esas sandalias tan bonitas.







Y lo asombroso es el culo, tan redondo, tan respingón, digno de la capitana del equipo de vóley que ahora solo yo tengo el privilegio de disfrutar y además completamente desnuda! Voy girando alrededor de ambas bellezas, grabando esa erótica y cachonda escena mientras mi polla no deja de dar espasmos, deseosa de entrar en juego. Lo logrará?






La mano de mamá se aferra al culo de Fany y separa sus cachetes cada vez. Fany abre la boca, parece que con la intención de protestar, pero al hacerlo la lengua de mamá entra en acción y se cuela de nuevo en su boca con todas las ganas.
Mi mano se va directamente a sobar mi paquete, que está que revienta, me acaricio suavemente ante esa increíble actuación de dos hembras calientes.







−  Has sacado todo Tom? - pregunta mi madre volviéndose hacia mí y recogiendo con su lengua la saliva que ambas se han intercambiado con fruición.







−  Sí, mamá. - respondo acariciando instintivamente mi polla aprisionada bajo mi única prenda y ese gesto a ellas parece gustarles.






−  Y tú cariño? estás cachonda? - le pregunta a mi hermana mesando su cabello y acariciando su culo.





−  Mucho, mamá! - responde la otra.





− Ves hijo? Así es como se calienta a una mujer. Te has fijado, bien? - me pregunta.






−  Mamá… todo esto… - digo yo todavía alucinado con este sueño de la noche del sexo, del placer, de la depravación más absoluta.






−  Todo esto… No acaba más que empezar, hijo mío...!!!!




 
Será verdad que todo esto no acaba más que empezar? Ya no sé si podré alucinar más…






Mamá se acerca a mí, me retira la mano de mi bulto para proporcionarme placer directamente con la suya. Ya no se limita a pasar sus dedos por la largura, sino que se agarra a ese falo y lo soba y aprieta con todas las ganas.








Después me besa de la misma forma que ha hecho con Fany!! Casi me caigo de espaldas.... Nuestras lenguas se cruzan, nuestros labios se persiguen y nuestras salivas se intercambian en un morreo delicioso.






Yo me tengo que agarrar a su culo y aprovecho también para amasar esas enormes tetas. Sin soltarnos del abrazo me dice.






−  Ahora nos toca a nosotras descubrir nuestro regalo. Pásale la cámara a tu hermana!!





 
Fany que continúa inmóvil y completamente desnuda en el centro de la habitación tarda en reaccionar, supongo que expectante a lo que va a descubrir si me desnudo como ellas.







Mamá pone sus manos en mi boxers dispuesta a bajarlo, como acabo de hacer yo hace unos minutos con sus respectivas braguitas y me echo involuntariamente hacia atrás, todavía ciertamente cortado.







−  Schssss!!!! - vuelve a ponerme su dedo adornado con una uña larguísima en el centro de mis labios y desde luego no acepta un no por respuesta.






En ese momento pasan un montón de pensamientos por mi cabeza, pero el más evidente es que mi madre va a dejarme en pelotas allí mismo, delante de ella y de mi hermana a quien observo y vuelvo admirar con ese cuerpo perfecto.







Está sonriente, sin duda quiere ver a mamá en acción y por supuesto, a mí despelotado.







Miro a mi madre, desnuda frente a mí para admirar nuevamente esas curvas y ese cuerpo tan bien proporcionado y alucino una vez más. Igual que Fany que es impresionante vestida, pero desnuda es una diosa...






Mamá agarra mi boxer y lentamente lo va deslizando por mis caderas. Giro la cabeza de nuevo hacia Fany que está observando detenidamente toda la operación.






Está intrigada por ver que se esconde bajo mi única prenda aunque lo cierto es que hay poco que ocultar.






−  Joder! - salta mamá al ver que mi verga ha saltado frente a su nariz como un resorte. Está ciertamente dura, grande  y más tiesa que nunca!!!







La visión de tener a mi madre ahí agachada, con sus muslos abiertos, su sexo adornado con una pequeña tira de pelitos bien recortados y esas tetas prominentes que rozan ligeramente mis muslos hacen que mi verga pegue un brinco ante su atenta mirada......





CONTINÚA 




Comentarios