SOLO ELLAS.../CAP7
CAPÍTULO 8
Vuelve a decir...
− Creo que es hora de que desenvuelvas tus regalos. - afirma.
Por un momento pienso que había algún regalo escondido después de todo este curioso festín, pero no, mamá a donde señala es a sus tetas.
− Mamá, pero… quieres decir que…? - digo señalando su sostén con un movimiento de mis manos hacia los lados dando a entender lo que creo estar entendiendo.
Ella está totalmente salida, ha bebido demasiado cava y ya no es que esté achispada, es que está como una moto, sino no lo entiendo. No me está pidiendo que le quite el sujetador?
− Venga hijo. Hay que decírtelo todo?, A qué esperas?, No te apetece verme las tetas? - me incita.
− Yoll… nooo…!
− No??!
− Bueno, sí, pero…
− Vamos, cariño, qué sé que lo estás deseando, que me las devoras con los ojos.... Ya es hora de que las disfrutes en vivo, ya eres mi hombrecito y me apetece mucho mostrártelas.
La mano de mamá acaricia mi torso desnudo mirándome fijamente a los ojos, algo que hace que sienta un temblor por todo mi cuerpo.
Es cierto lo que dice y esas enormes tetas son mi sueño, lo que no acabo es de encajar lo de quitarle el sostén.
Ante mi tardanza echa las manos a su espalda mientras las mías continúan sujetas a su cintura. Ella suelta el corchete de su pequeña prenda que queda suelta enganchada entre nuestros cuerpos.
− Pe....rooo mamá - le digo sorprendido y algo asustado aunque ella no dice nada, tan solo sonríe pasando su lengua entre los labios.
Giro mi cabeza hacia Fany esperando ver en su cara un atisbo de cordura o que diga lo que yo ahora pienso, pero no me da tiempo, mi madre se separa ligeramente lo suficiente para que el sujetador caiga al suelo.
Joder....! sus... tetotas…!! las que siempre soñé están ahora pegadas a mi pecho.... No puede ser, me cuesta estar viviéndolo.
− Venga hija, tú sigue haciendo fotos.
− Perooo…. - intento preguntarme qué está pasando y cómo mi madre quiere seguir con esta fiesta desenfrenada.
− Tú calla y disfruta, cariño!!
Las fotos siguen saliendo y casi no puedo mirar a los ojos a mi madre, en parte por vergüenza, pero principalmente porque están clavados en sus grandes tetas.
Ella se separa un poco más para que yo lo disfrute esa vista! Me sonríe! Miro a Fany, me sonríe también.
Debo tener cara de idiota en estos momentos.
− Qué te parecen?, Te gustan?, te las imaginabas así? - pregunta sosteniéndolas entre sus manos a pocos centímetros de mí.
Su sonrisa debe ser el reflejo de la mía.
Sus dos enormes tetas están ahora entre sus manos, en vivo y en directo.... Me parecen mucho más grandes de lo que había visto ocultas, redondas, ligeramente caídas y con dos grandes pezones rosados....
− No, esto… sí, mucho. - respondo tartamudeando y con una erección de caballo que no pasa desapercibida en absoluto para ninguna de las dos.
− Jajaja, entonces, tócalas, anda....!! - ordena.
En ese instante pienso que debería serenarme, decir que todo está saliéndose de lo racional, que estamos prácticamente desnudos, decirle que eso no puede ser, que todo esto se le está yendo de las manos. Sin embargo las mías, casi autómatas, agarran cada una de sus tetas y comienzo a acariciarlas, para después amasarlas con todas unass ganas.... Qué delicia!
Mamá me mira a los ojos y me sonríe, veo que disfruta con mis toques y supongo que también haciéndome feliz a mí en el día de mi cumpleaños, ese que nunca podré olvidar jamás.
Mi hermana sigue con las fotos, me giro para mirarla y está enfocando mi cara, que imagino debe ser un poema. Yo admiro su cuerpo por enésima vez, ese que antes tuve encima de mí, con su cintura estrecha, la curva armoniosa de sus grandes caderas, ese agujerito que forman sus muslos al llegar a sus ingles y abajo sus piernas cruzadas a la altura de los tobillos con esas sandalias de tacón. Está preciosa!
Vuelvo a la faena de seguir acariciando las tetotas a mamá como un poseso, ante su risita nerviosa, mientras sus manos siguen sobando al mismo tiempo mi trasero... Es una maravilla, me siento más que feliz ahora mismo, sintiendo la tersura y suavidad de esas grandes tetas con las que siempre soñé mientras ella acaricia mi culo poniendo mi verga durísima... si no lo estaba ya.
Se puede pedir algo más?
− Qué tal? - me pregunta casi susurrándome.
− Deee..... maravillaaa.....!! - respondo sin dejar de amasar esas grandes protuberancias que tiempo atrás me dieran de mamar.
− Ves que bien? Por fin las puedes tocar. Ahora, Quítame las braguitas, cariño! - dice de pronto.
No puedo creer lo que dice, de hecho aunque lo he oído le ruego que me lo repita.
− Qué has dicho??!
− Que me bajes el tanga y me desnudes del todo!! No te apetece?- dice sin dejar de sonreír.
− No puedo hacer eso!! - digo en un momento, que creo es de lucidez, aunque mi polla esté pensando completamente lo contrario.
− Yo te ayudo, cariño. - dice al tiempo que sostiene mis manos con las suyas y las pone en sus caderas a la altura del elástico de su tanga para que se lo baje....
− Pero, mamá... Quieres que te las quite y dejarte desnuda?!
− Mira Tomy, tu regalo de hoy y el de tu hermana también, aparte de estos conjuntos sexys, es enseñaros cosas para que puedas conquistar a una chica y a un chico en el futuro con toda la experiencia que puedan adquirir en el día de hoy, lo digo porque yo fui con total inexperiencia a esa primera vez y así se sufre mucho, es preferible tener ciertos conocimientos… Por ejemplo, Has visto alguna mujer desnuda en vivo?!!
No puedo responder, me cuesta hasta tragar saliva...
Ella me mira a los ojos y noto hasta una cara de cierto enfado porque yo no siga sus planes sin rechistar. Hace ese gesto en el que levanta las cejas y ladea su cabeza de forma casi amenazante, esperando con impaciencia mi respuesta.
− No, mamá, nunca he visto una mujer desnuda.
− Yyy? No te gustaría verla ahora??
− Sí - contesto tímidamente y lo cierto es que es lo que más me apetece del mundo.
− Pues venga. No seas bobo...
− Estás segura, mamá?!
− Yo estoy segurísima y tu... polla, por lo que veo también!! - dice y a continuación agarra mi miembro que se endurece más todavía bajo mi boxer cuando siento su mano aferrándose firmemente a él.
No sé si habla mi madre o la voz de mi mala conciencia, pero me agacho teniendo justo enfrente el sexo de mi madre que imagino palpitante bajo su tanga!! Debe estar igual de excitada que yo, de otro modo no veo que esta barbaridad siga adelante.
Lentamente arrastro las tiras de esas minúsculas braguitas por los costados de sus caderas. Miro por última vez hacia sus ojos antes de continuar y ella sólo se limita a sonreír confirmando que continúe con la operación.
− Muy bien, hijo! - me anima. - Tu Fany, sigue con las fotos o mejor haz un vídeo.
Yo sigo a lo mío y comienzo a deslizar hacia abajo la última prenda que cubre el precioso cuerpo de mamá hasta que descubro el comienzo de los pelitos de su pubis. La braguita se va enrollando lentamente con mis dedos a medida que bajo por sus muslos.
No sé por qué pero en un principio no miro directamente a su sexo, no puedo hacerlo, solo atiendo a como baja por sus piernas eso pequeño tanga que por cierto veo que brilla en su interior, algo que corrobora lo que pensaba antes, Mamá está mojada y muy cachonda.
Saco la prenda por debajo de sus tacones y se queda completamente desnuda frente a mí, mientras yo sigo agachado.
Intento levantarme, pero ella sostiene fuertemente mi cabeza, lo que obliga a que mi vista se detenga justo ahí, frente a su precioso sexo. Ella quiere que disfrute de esa visión.
Veo que se ha recortado los pelitos de su pubis y una larga tira se pierde hasta llegar a cada lado de los labios que se muestran brillantes. Abre ligeramente las piernas y puedo ver más de cerca y con todo lujo de detalles cada forma de esos pliegues, la largura de su rajita, los labios mayores, menores, el botoncito del que tantas veces oí hablar...
Un sexo inflamado, tantas veces soñado y ahora delante de mis narices. Puedo sentir su olor, el embriagador aroma que fluye de su sexo esplendoroso.
− Y bien? Te gusta el primer coño que ves?!! - me pregunta sin dejar de sonreír.
No respondo.
A estas alturas me estoy acostumbrando a oírle decir a mamá esa palabra, de hecho me gusta que lo llame así, porque es un señor coño, una de las cosas más bonitas que he visto jamás.
Miro a sus ojos, para después seguir admirando ese sexo en vivo. Ella ayuda abriendo un poco más las piernas y con sus pulgares separar los labios mayores, para hacerme descubrir la puerta que conduce al paraíso....
Me invita a levantarme y me da un largo abrazo. Mi madre está desnuda abrazándome!!!
− Bueno, ahora te toca desenvolver el otro regalo. - dice señalando a Fany.
Miro hacia ella y la veo sonrojada de nuevo, supongo que está muy cortada con todo, pero igual de cachonda que su madre, no hay duda.
No será verdad que mi segundo regalo es ver a mi hermana desnuda? Dios!
− Vamos, hija, acércate, deja el móvil sobre la mesa - le indica.
Fany deja la cámara sobre la mesa apuntando hacia donde yo estoy, creo que sigue en modo grabación. Mi hermana se acerca lentamente...
Me gusta ver como se menean sus caderas al hacerlo y yo continúo abrazado a mamá, sosteniendo su cintura, acariciando gran parte de sus caderas, los costados de sus pechos. Estoy en la gloria....!!
− Te apetece desenvolver tu segundo regalo, Tom? - me invita mamá.
− Sí, claro. - digo eufórico, casi sin pensar, pero es que el impulso me mueve más que mi sentido común.
Mi respuesta ha gustado a Fany que sonríe mientras se sitúa frente a mí con sus piernas muy juntas mirando al suelo. Es una diosa.
− Date la vuelta, cariño - ordena a su hija.
Veo la espalda preciosa de mi hermana y su gran culo en el que se cuela la fina tela de su tanga.... Qué pasada!
− Venga hijo, ahora suéltale los corchetes del sujetador. Esa es la primera lección que debes aprender y no todos los chicos tienen soltura en eso. Cuando estés con tu novia, alucinará si sabes despojarle de esa prenda con habilidad...
− Y tú Fany?, Dispuesta a mostrarle a tu hermano tu hermoso cuerpo?! - pregunta mamá retirando la melena de la su hija mientras esta asiente tímidamente.
Mis manos temblorosas se aventuran con los corchetes. Estoy como una moto en todos los sentidos y miro a mamá que me sonríe a mi lado, animándome e indicándome cada paso.
Logro soltar uno con cierta dificultad, pero el segundo me resulta más sencillo. El sujetador sale disparado hacia delante y mi hermana baja sus brazos ayudando a que la prenda caiga al suelo.
No los veo, pero me los imagino... Al principio, creo que instintivamente se tapa los pechos con cierta vergüenza, pero después, el giro que da sobre sí misma, es muy lento, pausado, me da la impresión que muy ensayado, haciéndome sentir más que feliz por ese momento que es el que siempre tuve en mis fantasías y ahora es pura realidad.
Fany sonríe observando mi reacción ofreciéndome una vista impresionante de unas tetas perfectas, redondas y que por cierto, son mucho más grandes de lo que aparentaban con la prenda puesta!!! No tanto como las de mamá... por supuesto, pero de una medida y forma que se me antojan perfectas.
Instintivamente comparo las tetas de ambas y mamá sonríe cuando exploro su cuerpo desnudo de arriba a abajo.
Después vuelvo la vista a los ojos de Fany y a su sonrisa, que parece que está invitándome al pecado... La aureola es más pequeña que la de su madre y de color. Su pezón se ve erguido, lo noto duro sin tocarlo! Confirmo que la belleza de mi hermana es fuera de serie y esas tetas tampoco se borrarán de mi mente mientras viva...
− Ahora, la última prenda....... - la anima mamá señalando la pequeño tanga que porta su hija, mi hermana.
CONTINÚA



Comentarios
Publicar un comentario