SOLO ELLAS.../CAP12
CAPÍTULO 12
No sé cuánto tiempo me quedo observándolas, acariciando sus cabezas, allí arrodilladas a mis pies, pero realmente me hubiera gustado estar así eternamente.
Mamá Jeny se levanta y dice que va a limpiarse después de haberla dejado bien pringada. Todavía me parece increíble que me haya corrido sobre sus dos enormes tetas. Mientras tanto sigo acariciando la cabeza de Fany que sigue medio sentada en el suelo.
Sin duda se merece mi agradecimiento por su gran labor de una lección aprendida a las mil maravillas.
− Te ha gustado? - me pregunta mi hermana acariciando mi polla medio erecta y jugando con ella como si quisiera reanimarla.
− Bromeas?, Joder, me ha encantado Fany!
− Lo he hecho bien, entonces??
− Alucinante! Nunca lo hubiera soñado y me has hecho vivir el mejor momento de mi vida. Me has hecho una mamada increíble hermanita! - respondo eufórico.
− Ni yo misma me creo haberlo hecho.
− Te arrepientes?
− No, pero me siento extraña. - añade mientras observa como mi verga crece lentamente entre sus dedos y eso parece divertirle.
− Para mí ha sido algo maravilloso. - le comento.
− Para mí también, me gustó mucho hacerlo…
− Y lo tragaste, sin reparos…Eres increíble!!
− Pues sí. Mamá me advirtió que no a todas las mujeres nos gusta y algunas lo rechazan con mucho asco, pero a mi resultó francamente agradable. Está muy rico...!!!
Caramba, mi madre dando consejos a su hija para advertirle sobre el sabor del semen y que no a todas les gusta, parece claro que a ellas dos les encanta y a mí que lo hagan, ya no digamos… Por un momento nos miramos a los ojos, con esa complicidad en la que casi no hacen falta las palabras. Ella y yo siempre la hemos tenido.
Es verdad que muchas veces nos peleamos como hermanos, pero ante todo nos queremos mucho.
− Yo también me siento raro, Fany. No sé si esto es normal. - le comentó.
− Bueno, normal no es, pero mamá me insistió que la mejor manera de iniciarse en el sexo es hacerlo con alguien de mucha confianza, que te quiera y que no te deje tirada como un trapo.
− Bueno eso me parece inteligente.
− Sí, Tomy, pero no cometiendo incesto!!
Volvemos a mirarnos en silencio, buscando en los ojos del otro, algún tipo de explicación ante tanto despropósito.
− Crees que mamá ha hecho todo por una mala experiencia propia? – pregunto.
− Estoy convencida. Su primera vez no debió ser como ansiaba. Me temo que todo lo contrario.
− Pues de momento puedo decir que mi primera vez está siendo maravillosa!! - añado acariciando su mentón.
Seguimos un rato callados, aunque mi hermana no deja de jugar y observar mi verga acrecentándose por momentos entre sus dedos.
− Fany, súbete encima. – le digo de pronto.
− Que, cómo?
− Sí, súbete como antes, cuando te sentaste sobre mí.
− Cara a cara??!
− Si.
− Pero Tom, ahora estamos desnudos. - añade ella como si hasta entonces no hayamos traspasado ya más de una frontera.
− Por favor, quiero sentirte, Fany. Tranquila que no te la voy a meter. Solo quiero sentirte desnuda sobre mí... Debe ser algo muy delicioso...
A pesar de que ella parece reticente en un principio, no hace falta que se lo repita, pues tras un guiño mío se incorpora.
Mi polla se ha quedado huérfana de sus dedos, pero el hecho de saber que voy a sentirla por entero sobre mí, hace que esta cobre su tamaño máximo. Fany se levanta lentamente permitiéndome una vez más admirar su desnudez avanzando de forma felina.
− Ten cuidado con eso. – me dice señalando mi miembro que ya está mirando al techo.
− Tranquila.
Sostengo mi falo erecto pegado a mi cuerpo y ella abre sus piernas subiéndose sobre las mías hasta que su sexo choca directamente contra mis huevos. Alucino teniendo esa diosa subida sobre mí.
− Dios, hermana...!!! - digo al sentir ese cuerpo desnudo sobre el mío y su sexo literalmente pegado al mío pues mi polla descansa sobre su pubis depilado.
Ella aprieta sus muslos contra mis caderas para darme a continuación un beso suave en los labios y aprovecho para acariciar uno de sus senos que queda en mi mano y que ella recibe entre gimoteos.
Sigue muy caliente y eso me enciende tanto a mí, que mi miembro se va despertando cada vez más. Mis manos dibujan su cintura y sus caderas, para luego amasar con ganas el culo redondo que posee.
En ese momento llega mamá que se ha aseado un poco después de mi corrida sobre sus tetas.
− Vaya.... Qué rápido aprenden! - dice nuestra madre, completamente desnuda, en medio del salón y con sus brazos en jarras.
Por un momento nos quedamos quietos con nuestros cuerpos unidos en esa postura divina.
− Mamá, es que… - interviene Fany con gran apuro.
− Me encanta verlos así hijos. Me parece raro no estar oyendo vuestras discusiones y en cambio ahora parece que están follando, dejame hacer unas fotos, están guapísimos así unidos y desnudos!!!
Esto es alucinante. Mi madre no solo nos recrimina, sino que nos estimula. Es entonces cuando la pelvis de Fany se clava contra mi regazo, haciéndome notar el calor que emana su coño y que me imagino estar perforando en ese momento.
Está tremendamente cachonda, lo noto por sus pezones y por el movimiento nervioso de su sexo contra el mío. Mi polla está cada vez más dura y noto un temblor en los labios de ella, señal de que ella lo está notando de lleno sobre su chochito. ¡Joder, pero qué puta gozada!
− Besa a tu hermano, hija. - ordena mamá.
Los labios de Fany abarcan los míos y nos morreamos acariciándonos mutuamente, algo que nos hace gemir y movernos ligeramente.
Es cierto que parece que estemos cogiendo aunque no la tenga metida, algo que por cierto, sueño con cumplir en breve.
Las lenguas juegan dentro y fuera de nuestras bocas, sin importarnos nada más en ese preciso instante. Por un momento nuestros labios se separan y ella se me queda mirando fijamente a los ojos.
− Qué cachonda estoy! - me dice en un suspiro largo.
Esa frase me incita a seguir sobándola sin ningún tipo de reparo, totalmente entregado al placer y a ese cuerpo que me electriza.
− Quiero follarte!!! - le respondo al oído totalmente desbocado.
En ese momento Fany abre los ojos asustada y se levanta como si hubiera tenido una descarga. Puedo ver su coño empapado con sus fluidos mezclados con los míos.
− Qué pasa hija?!! - le pregunta mi madre al ver que se ha levantado de mi regazo tan de repente.
− Nada. – responde mirando al suelo avergonzada.
− Vamos, Qué le has dicho, Tom?
Tardo en responder todavía contrariado por esa reacción pero con una enorme erección que no pasa, en absoluto, desapercibida.
− Simplemente que quiero coger con ella. - añado observando el precioso cuerpo de mi hermana.
− Tranquilo hijo, habrá tiempo para todo. Recuerda que la mujer debe estar preparada, si no lo está debes ser muy paciente.
− Ya pero…!!
− Recuerda, esto debe hacerse con calma. Venga, ahora brindemos de nuevo - añade sirviendo otras tres copas y viendo que su hija está algo incómoda por la situación, aunque se ve que sigue muy excitada, pues continúa observando mi miembro tieso.
Mamá logra quitar importancia a ese contratiempo, pues nos invita a ver cómo han ido quedando las fotos y videos. Sentados en el sofá los tres, yo en medio de esos dos pibones, comenzamos el visionado. Por más que lo esté viendo, acaba de suceder, seguimos desnudos y todavía sigo sin hacerme a la idea en absoluto.
Cada instantánea es más ardiente que la anterior y noto la turbación de Fany a mi lado, sin embargo mamá parece disfrutar, lo noto en cómo se muerde el labio al ver alguna foto en la que está con mi verga en su boca.
En ese momento aprovecha para darme un beso y a renglón seguido empezar a masturbarme.
− Qué cosa más dura, hijo mío. Tu hermana va a recibir todo un regalo y me da envidia!!
Mi hermana no contesta y se ve que está nerviosa, pero ya no mira las imágenes sino que está directamente mirando mi polla y como la mece nuestra madre con suma habilidad.
− Pero, Qué te pasa, cariño? - le pregunta mamá a Fany
− Nada.
− Vamos, cuéntamelo. Tienes miedo a esto? – vuelve a preguntar haciendo giros con mi bálano.
− No sé, todo esto...
− No quieres seguir, hija? - interrumpe mamá acariciando ahora una de sus sonrosadas mejillas con el dorso de su mano pero sin dejar de acariciar mi pene.
− No, no sé si puedo.
− Tienes miedo, hija? Ya sé que la polla de tu hermano es grande, pero se adaptará a tu chochito, ya sabes que lo hemos entrenado y él lo hará con cuidado.
Al oír decir eso a mi madre, no puedo evitar sentir más tensión en mi barra y ella también pues aprieta con los dedos.
− Veras que maravilla cuando la sientas dentro.... Vas a gozar como nunca!! - añade.
− No sé, estoy confusa con todo esto.
− Es normal que tengas un lío en tu cabeza, es tu primera vez y te dará miedo meterte algo tan grande.
No dejo de pensar en la oportunidad que voy a tener de estrenarme y nada menos que en el chochito precioso de mi hermana, sin embargo ella está llena de dudas.
− No es solo eso, mamá, esto no me parece normal todo esto, creo que hemos llegado demasiado lejos.
Vaya, ahora parece que a mi hermana le entran los remordimientos, aunque en eso Fany tiene razón, la cosa se ha ido de todo, no se puede considerar que esto sea la cosa más natural del mundo, sin embargo a estas alturas yo lo único que quiero es probar la sensación de meter mi verga en ese pequeño agujero que siempre he soñado.
− Hija, esto lo hemos hablado durante todos estos días y estabas de acuerdo, por qué no te dejas llevar por lo que te manda tu cuerpo?
− Estoy asustada. - afirma Fany, mientras yo observo su desnudez, ese cuerpo que me tiene loco y que estoy temiendo no voy a poder follarme como siempre he soñado.
− No pasa nada, hija, estamos aprendiendo. - interviene mamá - Hoy solo es un día de aprendizaje y algún día estarás con su novia o su novio y sabrán como tienen que actuar en cada caso, sin que eso sea un problema y con la experiencia que hoy estas adquiriendo. No hagas nada que no quieras, si ves que no es el momento lo dejamos y ya está.
− Yo si quiero, mamá - añado para que quede claro que yo si juego a lo que haga falta, sin importarme ninguna regla absurda ni mucho menos condicionantes morales.
Mi madre me sonríe con su increíble ternura y acaricia mi mentón.
− Jajajaja, ya ves que tu hermano no pone objeción… - dice mamá sonriendo a mi hermana, aunque ni en bromas parece convencerla, pues sigue cabizbaja.
CONTINÚA


.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario