SOLO ELLAS.../CAP10

 


 CAPÍTULO  10








-  Es normal cariño. Pero no he querido que eyacularas todavía. una cosa que debes aprender desde el principio es a no correrte nunca antes que tu chica. Acuérdate que es ella la primera, Entiendes lo importante que es??







−  Claro, pero es que ahora mismo no sé si podré controlarme y…







−  Lo sé, vida mía. No digo que sea una tarea fácil, por eso quiero que vayas aprendiendo. Es lógico que te desboques.






−  Y ahora lo estoy haciendo bien???






− Lo haces genial, cariño, y quiero que esto sea muy especial para ti. Pero nunca, nunca olvides que primero debes excitar a tu pareja al máximo. Nunca debes dejar a una chica con las ganas. Hoy quiero que aprendáis ambos a controlar vuestros cuerpos y a saber dar y recibir placer. Algún día me lo agradeceréis.








Naturalmente que este día es especial, pero se quedará solo en eso? A partir de hoy ninguno vamos a olvidar todo lo que está pasando y eso no sé si es bueno o malo, lo importante, viendo los ánimos de ella, es que yo lo disfrute.







−   Podrás aguantar Verdad, mi amor? - vuelve a decirme acariciando suavemente mi verga con tan solo la punta de sus dedos. Me estremezco al notarlos en mi capullo.





−   Noooo, te lo prometo, mamá. - respondo entrecortadamente.






Fany sale de nuevo de la cocina pero mi madre no retira su mano. Ella se nos queda mirando extasiada. Y yo al mismo tiempo viéndola acercarse. De nuevo puedo disfrutar del movimiento de esas caderas aproximándose, sonriente, con sus tetas bamboleándose y ese chochito rasurado.
Joder, mi hermana es impresionante. Vaya polvazo que tiene!






−  Siéntate junto a tu hermano, cariño. - le manda mamá.
Tras servir las copas y dar un trago cada uno tras un brindis, quedo sentado en el sofá junto a esos dos bombones.





Mamá deja la copa y habla con mi hermana mientras yo acaricio su pezón muy cerca de mi cara.





−  Le estaba contando a tu hermano, que es importante que sepa controlarse y que no llegue al orgasmo, si antes no ha conseguido que ella esté excitada. Por eso, creo que debe aprender a controlar su cuerpo lo primero. - añade haciendo dos o tres movimientos sobre mi verga.






−  Yo estoy excitada. - añade Fany por si hubiera quedado alguna duda.






Me fijo en su rajita y veo que brilla extraordinariamente lo que indica que es cierta su excitación. Me encanta verla así, con sus pezones duros, sus carrillos encarnados, sus ojos brillantes y su sexo empapado.







−  Ahora hijo, vas a comprobarlo de cerca. - añade mamá.
Aun quedándome con las ganas de que siguieran pajeándome no me disgusta la idea de admirar sus sexos desde cerca.







Ambas se sientan juntas en la pequeña mesa de madera que está delante del sofá y enfrente de mí abren sus piernas ofreciéndome la impactante imagen de dos lindos sexos.







Cuándo habría imaginado tener yo a dos bellezas, tan cerca, con sus piernas totalmente abiertas y tan sólo engalanadas con sus zapatos de tacón? Mamá me invita a arrodillarme y observar cada uno de sus respectivos coños. Nunca he tenido la oportunidad de ver uno y menos dos desde tan cerca.






−   Ven, acércate, cariño - me invita a empezar con el suyo.






El chochete de mamá está abultado, unos cuantos pelitos muy bien recortados alrededor de su vulva. Sus labios mayores sobresalen dejando a la vista unos pliegues que me recuerdan a una flor.






−  Tócalo, mi vida! - me invita.






Acerco mis dedos temblorosos ante esa impactante visión y los poso ligeramente sobre su pubis. Comienzo a acariciar esos labios que son blanditos, tiernos y calientes. Miro a los ojos a mamá y ella corrobora afirmando con su cabeza que lo estoy haciendo bien....








Entonces mi mano se abre paso en esa parte que oculta su rajita y ella me ayuda abriéndolo más con sus dedos estirándolo a cada lado. Entonces emerge ante mi vista algo parecido a las puertas del cielo.







Un coño rosado abierto, jugoso, con un brillo espectacular y un agujerito tentador. Mis dedos se posan ahí y al mirar hacia arriba mamá cierra los ojos ligeramente!! Creo que le gusta.






Entonces recuerdo lo del botoncito y lo busco acercando más mi cara a ese coño a tan solo unos diez centímetros, veo que en lo alto de sus labios se esconde una especie de bola rosa y creo que ese es el detonante, porque en cuanto lo acaricio con la yema de los dedos, mamá empieza a gemir.







Ella sostiene mi muñeca y con ese gesto indica que no siga tan directo o llegará al orgasmo enseguida.




−   Te gusta hijo??! - me pregunta.




−  Mucho, mamá. Es precioso...





−  Gracias hijo. Recuerda que esa parte es muy sensible y debes ir poco a poco, primero sabiendo que la mujer en cuestión esté excitada.





−   Pero ustedes lo estan... - afirmo seguro.





−   Claro, pero aun así debes ir lento, nunca adelantarte, hasta que prácticamente ella muestre todas las señales de estar preparada. Debes asegurarte.... Ves como está de hinchado?, Lo notas?? - dice y a continuación agarra mi mano y la lleva de nuevo a su abultada vulva.






−  Sí, está hinchado. Mucho.





−  Esa es la primera evidencia. Luego los pezones, asegúrate que están duros, incluso rugosos.






Es una invitación para que los pellizque y están realmente rígidos.
Me encanta sobarlos y que esa dureza se meta entre mis dedos. Por un momento miro a Fany que está sentada al lado de mamá y noto su respiración agitada!! Sin duda está súper cachonda esperando su momento.







−  Luego debes pasar el dedo por la rajita y comprobar que está lubricada. Lo notas? - continúa con sus explicaciones mi madre.






−   Así...?!! - pregunto pasando mi dedo por el suave chochito haciendo que suelte un suspiro.






−  Así, mi amor, lo haces muy bien. Ahora toca por todas partes menos aquí - añade señalando su clítoris.






−  Lo hago bien? - vuelvo a preguntar alucinado mientras acaricio sus labios y toda su rajita empapada.






−  Sí hijo, así, pero muy suave, no aprietes… Ahora acércate a olerlo.






−  Huele de maravilla, mamá. - digo cuando percibo ese aroma con mi cara a pocos centímetros de ese lugar.





−   Recuérdalo, cariño ese es el olor de una mujer excitada.





−   Sí, es muy penetrante.





−   Claro, nosotras desprendemos ese olor tan característico al estar calientes. Ahora, Estás preparado para chuparlo?







−  Oh,  Sí - digo abriendo los ojos como platos, sin acabármelo de creer.





−    Adelante, mi amor. Hazlo!!






Entonces me envalentono y acerco mi cara aun más. El olor vuelve a embriagarme, tal y como dice mamá, es un aroma indescriptible, a mar, a paraíso, a hembra… Mi lengua se acerca y le doy la primera lamida a ese chochito que mamá recibe con otro gemido más intenso de lo normal y acariciando mi pelo en señal de aprobación.








Levanto la vista para mirar a mi hermana y está con una mano acariciándose su propio sexo y con la otra una de sus tetas. En ese momento me gustaría tener cuatro manos, dos bocas, dos lenguas, para satisfacer a ambas....








Mamá aprieta de nuevo mi cabeza para que no me distraiga y me meto de lleno en lamer otra vez la largura de esos labios mayores, también los menores, y mis dedos juegan en entrar y salir de esa gruta tan abierta y apetitosa.
Oírla gemir a cada una de mis lamidas es el mejor regalo que puedo recibir, pues entiendo que lo estoy haciendo de maravilla.







Sus jugos se mezclan con mi saliva y noto que mamá está cada vez más empapada!! El sabor va cambiando, además de caliente lo noto ligeramente salado y muy espeso en mi lengua, en el paladar.








Otra lamida muy cerca del botón, y un segundo después un roce directo a ese clítoris que se mueve al contacto con mi lengua, entonces mamá no puede aguantar más, aprisiona sus piernas contra mi cara y se corre entre jadeos, gemidos y una respiración entrecortada.







−   Ohhh, Qué bien hijo, lo has hecho de maravilla!!! - dice al fin, tras reponerse y sin dejar de acariciar mi cabello.





−  En serio lo hice bien? - pregunto, aunque en el fondo sé la respuesta.





−   De cine. Has aprendido de maravilla. Ahora te toca practicar con tu hermana, tal y como has hecho conmigo. Hazla disfrutar, cariño!





No lo dudo ni un instante y después de abandonar los muslos de mamá, me arrodillo entre los de mi hermanita preciosa que parece caliente viendo todo.







Sus perfectas piernas están muy abiertas y algo temblonas, dispuestas a recibir mis caricias.... Quiero vivir ese momento y hacerlo lo más largo posible, porque con mamá se me ha hecho excesivamente corto.







Empiezo a acariciar sus muslos, esa tersura suave y delicada de su piel, para hacerlo por su parte interna después y entretenerme en sus ingles.
Al levantar la vista veo el cuerpo desnudo de mamá, que en pie nos graba en vídeo con su teléfono móvil. Me sonríe y me guiña un ojo.....






Continúo animado en mi labor alargando mi mano derecha que sube por el vientre plano de Fany, jugando ligeramente con su ombligo y después atrapando uno de sus redondos pechos para acariciarlo y sentir esa suavidad tan agradable.







El pezón me roza duro entre los dedos, señal inequívoca de su excitación, como indicaba mamá y continúo jugando con mis yemas sintiendo esa tersura tan nueva para mí... Ella suspira!!!








Entonces mi otra mano descubre ese coño totalmente depilado, observando que está mucho más cerrado que el otro que acabo de devorarme. Su piel es mucho más suave todavía y libre de pelos, la rajita se ve a la perfección.







Observo que los labios mayores apenas sobresalen como el de mamá y sin embargo la largura de su vulva también brilla en un color sonrosado. Abro algo más ese chochete tan bonito y descubro el agujero mucho más pequeño.








Miro a Fany a los ojos y ella está observándome fijamente con un brillo fuera de lo normal.
Sus manos se aferran a la pequeña mesa como queriendo no caerse ante lo que se le avecina.







No puedo remediar acercar mi lengua para rozar esa preciosa rajita cerrada y al entrar en contacto mi hermanita da un largo suspiro. Yo no doy abasto, entre sus tetas, sus muslos, sus pantorrillas, sus caderas y afanado con mi lengua en buscar los pliegues desde sus ingles hasta ese agujerito tan estrecho que se asoma con cada lametada!!!







Apenas toco un poco el botoncito mucho más pequeño que el de mamá también y Fany entra en éxtasis, acariciando mi pelo como hiciera antes mi madre y disfrutando un orgasmo que casi la pilla tan de sorpresa como a mí.








Mi gozo en un pozo, pues aunque quise hacerlo perdurar por mucho tiempo, mi hermana se corre con mi cabeza aprisionada en sus muslos... mi lengua recibiendo todos sus jugos deliciosos mientras acaricio unas tetas que me parecen divinas y hermosas....







Mi hermana está en trance, pues todo su cuerpo tiembla, su piel está erizada, sus pezones como piedras y su coño rezumando más y más líquidos que me apuro en relamer. Ese néctar sabe delicioso....




CONTINÚA 






Comentarios