MOM SE HACE PASAR(SCORT)/CAP29 & HIJO ESPIA/CAP13 (PARTE V)



 PARTE  V







Andrea rápido comentó, mientras miraba hacia los lados.
- Vuelvo!! - soltó, y sin más, se fue caminando con paso rápido hacia la entrada del salón.







Alex apenas alcanzó a balbucear un!
- Sii... - con la garganta seca, y sus manos temblorosas volvieron a agarrar el celular.







La madre de Ben, Andrea, cruzó el salón como una exhalación, empujando la puerta de cristal que daba al estacionamiento.
El aire frío de la noche le pegó en la cara, pero no era eso lo que la heló hasta los huesos. Era el vacío. El coche de su marido estaba ahí!! Y no estaba Ben. Un calor de mierda, una rabia caliente, le subió por todo el cuerpo.... hasta la cabeza.








- Hijo de puta!!! - masculló entre dientes.
Con movimientos medio bruscos y llenos de furia, empezó a quitarse el saco del disfraz de la señorita Sara Bellu y lo tiró al asiento del copiloto.







Pero ahí no paró. Debajo llevaba la camisa blanca que el disfraz pedía. Con un jalón la desabotono... las enormes tetotas le temblaban!!! se quitó también esa prenda y la lanzó sobre el saco.
Ahora solo llevaba una playera de tirantes color blanca que tenia debajo de la camisa, una cosa tan delgada y pegada que parecía demasiado vulgar.








Y por Dios, cómo se veía.... Se veía buenísima, se veía como para follársela ahí mismo en el estacionamiento. Las tetas, unas tetotas de puta madre, que cabrona, colgaban pesadamente dentro de esa playera. El escote era tan bajo que se le veía hasta el comienzo de la grande areola, y la tela tan fina que se marcaba el pezón duro, como dos uvas listas para ser mordidas.








Parecía que en cualquier momento esas ubres inmensas se iban a salir a la fuerza, a reventar la tela y caer, pesadas y libres, bajo la luz del estacionamiento.







Se miró un segundo en el reflejo del cristal de la ventada del auto, se arregló el pelo, y regresó a la mesa, con una nueva determinación, con el cuerpo ardiendo y casi las gordas chichotas al aire... dispuesta a no perder.






Andrea llegó a la mesa, sin hacer un ruido, el sonido de sus tacones se perdía con todo el ruido de alrededor, Alex no se dio cuenta ya que la tenia de espaldas. El estaba totalmente perdido en su propio mundo!! Tenía los ojos clavados en la pantalla del celular, con la cara iluminada por la luz azul, viendo y revisando las fotos que le había sacado al escote de Andrea.







Se morboseaba con la imagen de sus enormes y perfectas tetazas, con esa carne que se le escapaba por el escote, como un perrito hambriento viendo un trozo de carne que no puede alcanzar.
Ella se dio cuenta desde atrás. Vio la pantalla de su celular, vio cómo movía los dedos para hacer zoom, y una sonrisa de pura maldad se le dibujó en la cara.








Se inclinó lentamente, acercando su boca a su oreja, sintiendo cómo se tensaba al sentir su aliento.
- Te faltó tomar mi cara… no creés!! - susurró, con una voz mimosa, dulce como la miel, pero con una calma que le hizo correr un escalofrío por toda la espalda a Alex.






Casi se le cae el pinche celular de las manos, un reflejo de puro terror que hizo agarrarlo como si fuera un tesoro. Se quedó blanco, tieso, sin saber qué decir!! Tenía la cara de pánico, de niño atrapado con las manos en la galleta.







Se había dado cuenta de que ella sabía. Sabía que él era el pervertido que le había tomado fotos a ese escote, a esas tetas gigantes que se le marcaban en el disfraz.
Ella se enderezó, pero no se fue. Se quedó ahí, disfrutando, y con una calma insultante, empezó a hablar, cada palabra le pegaba a Alex.







- Qué tal se ven, Alex? Te gustaron?!! - dijo, con una sonrisa pícara. - A ver, déjame ver… seguro le pusiste mucho zoom, Ehh!!





- Yo… yo no… no sé.... perdón. - balbuceó, con la voz temblando como un niño atrapado. - Estaba… estaba.. viendo...






Alex sintió que todo su mundo se venía abajo y las palabras se le atascaban en la garganta, convertidas en un nudo de puro pánico!! Miraba su celular, luego a ella, luego al techo, completamente perdido.














- Sabes, me esfuerce mucho por tener un buen disfraz. Parece que lo logre, no? - Se volvio a inclinar, se tocó el escote, como si estuviera limpiando una poco de polvo. - Es un trabajo duro, mantener estas.... firmes y tan altas. - metia sus dedos entre su escote de la playera de tirantes, y la levantaba, para tratar de cubrir esas mamas tan grandes.







- Sii! sii...!! - comento, bajando la voz al instante. - Yo no le hice zoom! Ni siquiera las… las… Es que se veían... muy.... bien!! Yo no… por favor, no le diga a mi mama, borró las fotos!!






- Tranquilo, cariño! Sabías que me cuesta trabajo encontrar sostenes?? Porque no hay marca que tenga siempre esta talla, Alex. - sus ojos brillaron con una luz peligrosa. - Estas si son... unas tetas de verdad!!! Bueno supongo que ya lo sabes... ya que tu mama igual esta bien pechugona!! - decia viendolo.







- Ohh, sii me imagino...!!! - soltó, con un falso arrebato de valor que se desmoronó en cuanto ella lo miró fijamente. - Es que… es que usted… está muy… muy guapa…!! Y por favor no le diga a mi familia, por favor, hago lo que sea....







- Deberías haberme pedido una foto mínimo!! Jaja! esas fotos de ladrón que tomas a escondidas, Que vamos hacer...??? - se acercó de nuevo, su voz un murmullo que lo humillaba. - Seguro lo que sea????






- Qué… qué vamos a hacer??? - repitió él, con los ojos llenos de lágrimas de pánico, mirándola como si fuera su única salvación y su verdugo a la vez. - Lo que sea! Lo que usted me diga si quiere las borro ahorita mismo...






- Ahora, qué vamos a hacer contigo… - dijo, y su voz se volvió más baja, más amenazante. - Esta bien bórralas!!! Pero no solo eso, quiero que me acompañes a buscar a mi hijo al baño de Caballeros!!






- Síiii….. - dijo Alex, con la voz rota, como un perrito apaleado.
Sus manos temblaban. Con movimientos torpes de culpable, empezó a navegar hasta la galería. Donde estaban, todas esas fotos. El botón de borrar parecía estar a kilómetros de distancia. Apretó la pantalla.







"Eliminar esta foto?". Si. Apretó de nuevo. "Eliminar esta foto?". Si. Y otra vez!! Y otra! Cada vez que una imagen de ese escote obsceno, de esas tetas enormes, desaparecía de la pantalla, una parte de él moría!!





- Si puedo ir a buscarlo.... usted dígame!!! - decía Alex.




Andrea lo veía de reojo, con una sonrisa de satisfacción dibujada en los labios. Disfrutaba cada segundo de su humillación. Pero entonces algo cambió. Vio su cara! No era pánico. Era una cara triste, una expresión de decepción pura y total. Parecía un niño al que le acaban de quitar su juguete favorito.
Y esa cara, esa mirada de niño abandonado, le encantó.






- A poco sí, ya?? A poco te vas a quedar sin ese recuerdo??! - dijo, con una voz dulce y burlona. - Pobrecito, ni modo corazon! Ya no vas a poder morbosearte con mis tetas en la noche??





- Ya... ya las borre borre todas. - le enseña su cel y movía de arriba y abajo la galería y ya no estaban sus fotos.






- Si todas!! Bórralas bien, que no quedó ni una! - ordenó, pero sus ojos brillaban con malicia. - Aunque ya sé que las tienes bien grabadas en esa cabezota... - susurró, acercándose más. - No esta bien que le saques fotos a las tetas de la esposa del compañero de trabajo tu padre, ehh!! Pero bueno. Esto queda entre nosotros, es mucho mejor.
Y también iremos a buscar a mi hijo.






Se enderezó, cruzó los brazos debajo de sus obesas tetas, haciendo que esas dos montañas de carne se levantaran aún más, como dos ofrendas.
El escote de la playera de tirantes se abrió más, y casi se le veía el pezón entero.
Se recargó en la mesa, inclinándose un poco hacia él, y con una calma, soltó su veneno.







- Ya, quita esa cara de regañado y de tristeza. - dijo Andrea, con una risita. - Te sientes mal? Te duele el corazoncito? Tranquilo, Alex… puedo regalarte un baile como tu mami para que te sientas mejor....







Y sin esperar respuesta, se pasó al frente de la mesa donde estaba su asiento. Su marido y el papá de Alex seguían en otra mesa con uno que otro socio, perdidos en su propia conversación de negocios.
Casi todos estaban de pie, la música estaba de fondo, la gente conversaba, reía, bebía. Las luces de la fiesta giraban como en un antro, creando sombras y destellos que los ocultaban perfectamente!! Desde las otras mesas, con ese desmadre, nadie podía verlos. Estaban solos en su propio escenario.








Se quedó frente a él, y empezó a moverse. No era un baile, era una provocación. Empezó a menear las caderas, lentamente, de un lado a otro, y con cada movimiento, sus gordas chichotas, esas dos montañas de ubres, rebotaban dentro de la playera de tirantes.... La tela tan delgada se estiraba hasta el límite!! y se podía ver la forma perfecta, el peso, la manera en que colgaban y se movían con cada ondulación de su obsceno cuerpo.













Lo miraba fijamente, con una sonrisa de depredadora, Empezaba a dar pequeños saltitos como si fueran pasos de baile y sus espectacular tetamen brinca con cada pasito que daba en su mismo sitio y soltó su veneno en voz baja, para que solo él oyera.






- Ves? mira bien… - dijo, y se pasó una mano por el pelo, para después pasarla y agarrar su cuello.... arqueando la espalda para que sus enormes pechos se vieran mas!!! - Te gusta? O prefieres la versión que bailo a tu mama?












Alex la miraba, hipnotizado, con la boca abierta. El baile de Andrea parecía un castigo y una bendición!! Su cuerpo voluptuoso temblaba, no de frío, sino de pura excitación.





- Qué… qué hace? - logró decir, sin quitarle la mirada. - Si…si wow...!!!





- Eah! Eah! Dime cual prefieres Alex?? - respondió ella señalándolo con sus manos como si fueran movimientos del baile, sin dejar de mover las caderas haciéndose de lado y menando el tremendo culo, con una sonrisa de pura soberbia. - Todos los que están a nuestro alrededor….a ellos les parezco una mamá respetable. A ti te estoy mostrando algo distinto!! Ya dime cuál bailé prefieres? - remató, con la voz rota de placer y poder, como si la elección fuera un pacto prohibido.












- A… a ti... el tuyo!!! - confesó él, casi sin aliento, sintiendo cómo se le endurecía el pito. - Wow, mire… mire cómo se mueven…





- Miralas bien... - se inclinó hacia él sobre la mesa, acercando sus enormes tetas, tan cerca que casi podía oler su piel. - Te gustan mucho las tetas de señora??? Pensé que estabas acostumbrado, por ver diario las de tu mami..... dime te gustan igual las enormes.... tetas de tu madre???!!! Porque si, tienes una madre bien pinche tetona, eh!!! no te hagas!!





- Siii... si las miroo!!! - dice Alex, con la voz entre cortada, por el deseo y la confusión. - Por qué.... no me gustarian??? Ohhh....!!! no no diga eso.... no pregunte esoo..... - seguía perdido viendo el baile de Andrea.














Andrea se detuvo frente a él, con las manos en las caderas, empujando sus tetas hacia arriba, haciéndolas lucir aún más grandes y amenazantes.
Lo miró de arriba abajo, como si lo estuviera diseccionando con la mirada.





- Dime la verdad, y no le digo a nadie… te gustan las tetas de tu mami???!! - pregunto Andrea de nuevo, pasándose una mano lentamente por el contorno de su busto. - Yaa, sin miedo, Sí o no, cariño???





- Sí… - balbuceó, sintiendo cómo se le secaba toda la garganta. - Sí, me… me gustan. - decía con mucho miedo.





- Obvio que sí.... lo sabia, niño!!! - rió, con una maldad divertida en los ojos. - He visto cómo miras a tu mami… A poco no te mueres por ver las tetas desnudas de Marcela?






- Mmmm... Nooo! no qué va! - se defendió él, con el rostro encendido de vergüenza. - Ella es mi madre! No la miro así....!!!











- No mientas, cabrón. Yo sé lo que vi hace rato, te la comías con los ojos.... cuando estaba aquí bailando como una cualquiera!! - se inclinó, su voz era un susurro acusador. - Se te caía la baba viendo a tu madre, con esas chichotas bien gordas, siempre llenas, siempre pesadas…!! Y cuáles te gustan más, eh? Las de tu mamá o las mías?





- No… no sé… - confesó él, derrotado, con los ojos siguiendo su baile. - No sé… las dos… son… Mmmmhh!!! - Se mordía los labios -





- Ajá, ya veo. - dijo Andrea, y su sonrisa se encendió, comprendiendo todo. - Así que eres de los que les gusta la carne en todas sus presentaciones, no importa si es de tu familia!! Te morboseas con las tetas enormes de tu mami. Eres un niño muy corrompido!!






- No soy… no es así - protestó él, pero su voz no tenía ninguna convicción pero no importaba su pene abajo de su pantalón ya estaba durísimo con la conversación. - Es que… es que no puedo evitarlo… las veo y…!!!






- ....Y qué pasa cuando las ves???!!! - lo presionó ella, acercándose más, - Se te pone duro tu... panecito?? Piensas en chuparle los pezones?? En sentir su peso en tus manitas??? Vamos, confiesa, Alex! Dime qué pasa en esa cabeza de un niño pervertido de secundaria!!











- Sí! se me pone.... y muy duro!!! - soltó él, con la voz rota por la frustración y el deseo. - Sí, pienso en eso! En todo...!!! Ya cállese, por favor! Ya no siga con eso...!!!!






La confesión de Alex colgó en el aire como un humo denso y muy caliente, para ambos. Por un segundo, no hubo nada. Solo el zumbido de la música de fondo y el sonido de su propia respiración agitada.
Todo había pasado en a penas una canción.







Y entonces, Andrea sonrió! No era una sonrisa de burla, ni de triunfo, Era una sonrisa de absoluta satisfacción!! Cerró los ojos un instante, como si estuviera saboreando las palabras de él, como si fuera el vino más fino que hubiera probado en su vida.






La había escuchado, había escuchado confesar que deseaba a su propia progenitora. Y esa, esa perversión tan profunda, la había encendido por dentro, ya no se sentía única con lo que pasaba con su hijo Ben.






Sintió cómo un calor húmedo se extendía entre sus piernas macizas, una ola de placer que la mojó por completo!! Su rica vagina, su concha, se había humedecido de un solo golpe.... Estaba caliente, estaba mojada, la confesión de Alex la había puesto así la hizo sentir con mas lujuria sobre su hijo Ben, como una diosa del pecado.






- Esta bien, no te preocupes!!! tu secreto esta a salvo conmigo, cariño! - dijo acercándose a Alex, y acariciando la mejilla continuo. - Ahora vamos a buscar a Ben






Y ahí estaban los dos, en su burbuja de luces y música. Ella, goteando entre sus piernas puro placer por la confesión de él!! Y él, ahogándose en culpa, pero con los ojos llenos de deseo.....





CONTINÚA 






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