MOM SE HACE PASAR(SCORT)/CAP30 & HIJO ESPIA/CAP14 (PARTE VI)
PARTE VI
Andrea, con una elegancia sublime, se dio la vuelta y empezó a caminar con dirección a los baños, sus enormes caderas describiendo un compas que parecía hipnotico!!! el pequeño Alex, que no era para nada tonto, se levanto de inmediato y la siguió, sus ojos fijos en el meneo de ese culote enorme que promete delicias inimaginables...
El chamaco, astuto como pocos, sigue cada paso, analizando cada jodido movimiento, cada contracción muscular de esas nalgotas envueltas en esa tela... bajo ese disfraz que apenas contiene tanta perfección de culo.
- Vamos a buscar a Ben. - dijo Andrea, su voz apenas un susurro que se perdió en el ambiente.
- Sii. - Alex asintió, aunque su mente estaba lejos de preocupaciones.
Que le importaba el hijo de Andrea cuando ella encarnaba cada una de sus fantasías más oscuras que le provocaba igual que su mami??? Cada paso que daba era una tentación, cada equilibrio de sus caderas una invitación directa a sus pensamientos más impuros!!!
El aire se espeso entre todo el salón, cargado de tensión no dicha.
Alex podía sentir el calor que emanaba de ella, podía casi saborear el perfume que flotaba a su alrededor, una mezcla intoxicante de feminidad y un deseo!!!
Y mientras caminaban hacia el baño, solo una cosa ocupaba su mente, como seria tener esa mujersota para si solo, sin limites, sin restricciones, el poder verla desnuda como cuando espiaba a su madre Marcela.
Cruzaron todo el salón para llegar a los baños, un trayecto que a Alex se le hizo largo y un instante a la vez!! Cada paso de Andrea era una sinfonía visual, el vaivén de sus ricas caderas... un ritmo de su creciente excitación.
El ambiente del salón, con su música ahora tipica de un reggaetón y sus luces parpadeantes, se desvanecía a su alrededor, reduciendo su universo a la silueta que precedía, a la promesa de esa carne que se movía con una cadencia puramente deliciosa.
Cuando ya estaban frente a las puertas, con sus icónicas figuras que distinguían los baños de hombres y mujeres, Andrea se detuvo.
La tensión eléctrica que flotaba entre ellos era casi palpable, un campo de fuerza que hacia vibrar el aire mismo. Se giró hacia él, y sus ojos, oscuros y profundos como pozos de petróleo, parecieron leerle el alma, o más bien, la suciedad que anidaba en ella.
- Bien, tú entra al de hombres a buscarlo. - le dijo con una voz que era una mezcla de autoridad y seducción, un susurro que se coló directamente en el oído de Alex, haciéndole estremecer. - En lo que yo entro al baño de mujeres a lavarme las manos... - La excusa era tan débil, que ella sabia que era falsa.
Ella sabía, o al menos intuía, que la verdadera intención era ver si estaba Marcela en los baños, Una caza dentro de otra caza.
Andrea y sus pensamientos, siempre un paso por delante, intuían que la mama de Alex, estaba con su hijo, en una complicidad silenciosa.
Alex contesto rápido.
- Sí, voy.
Ambos entraron a sus respectivos baños de caza se podría decir, separados por lado. Alex empujó la puerta del baño de hombres con una determinación de búsqueda.
El olor a desinfectante, y a orines estancados lo olió, pero su mente estaba en otra parte. Registró cada sanitario y nada. El eco de su propia respiración era la única respuesta, Ben no estaba, aquí.
Al otro lado, en el baño de mujeres, la atmósfera era diferente. Más limpia, con un ligero aroma a flores artificiales, pero la rabia de Andrea ya estaba impregnando el aire.
Sus ojos, dos faros de furia controlados, barrían el espacio.... No buscaba a una mujer cualquiera, buscaba a Marcela que su hijo pensaba que era la famosa scort que le había quitado la virginida, y más específicamente, a la figura ajustada y escandalosa de Elastigirl.
La ausencia era una confrontación. No encontrarla era como si el propio universo se burlara de su intuición. Con tan solo no ver ese traje rojo y negro, sintió cómo una ola de calor subía por todo su cuerpo, hirviendo su sangre.
La cabeza se le empezaba a poner caliente, una presión sorda y pulsante que le apretaba los pensamientos. La rabia, pura y cristalina, comenzó a recorrer en sus venas.
No era un enfado cualquier, Era una sensación de traición, como si Marcela, estuviera agarrando lo que es suyo.
Salió muy rápido, la puerta del baño de mujeres estrellándose contra la pared. Allí estaba Alex, de pie, con una expresión de que no lo había encontrado.
La ira de Andrea se veía, y él se daba cuenta.
- No encontraste a mi hijo??? - dijo con su voz, un látigo cargado de enojó. - Verdad??
Alex se sobresaltó, no por la pregunta, sino por la fuerza con la que fue lanzada esa pregunta. Vio el fuego en sus ojos!!
- Nooo… no lo vi…!!! - contestó, su voz nerviosa ligeramente, no de miedo, la verdad a el le daba igual. pero como actuaba Andrea, sentía que pasaba algo.
Y en esa mirada, se entendió todo. No eran dos búsquedas fallidas, eran una sola. La ausencia de Ben y Marcela no era casualidad. Era un movimiento en el juego. Y ambos, lo pensaban.
Para eso Andrea, volvió a ver las dos puertas de los baños, una de hombres y otra de mujeres, pero su mirada no se detuvo ahí.... en eso se dio cuenta de lo que había entre ellas, un pasillo oscuro que parecía no llevar a ninguna parte. Arriba, un letrero de neón parpadeante que decía una sola palabra. "SERVICIO".
Fue como un sexto sentido, pura intuición de hembra que huele algo!!! Se quedó mirando ese túnel de sombras por unos segundos, como si estuviera escuchando una voz que solo ella podía oír.
Luego, sin decir una palabra, empezó a caminar hacia él.
Alex la siguió, como buen niño detrás de su dueña. y a punto estuvo de preguntar a dónde iban, pero Andrea, sin siquiera voltear, levantó una mano y le hizo la señal de silencio...!!!
Un gesto firme, una orden que no admitiría discusión. Alex se tragó las palabras, sintiendo cómo se le secaba la garganta.
Andrea siguió caminando, lenta. Cada paso lo daba con una precisión silenciosa. Alex iba detrás, hipnotizado por el movimiento de sus nalgas era imposible no verlas.
El pasillo se tragó sus siluetas, y el mundo de afuera desapareció....
Cuando entraron recibieron un gemido de una persona y entraron a un mundo diferente. El olor a químicos agresivos y a humedad les toco la cara, era un laberinto de mierda. Había montones de trapos sucios, cubos de agua jabonosa y estantes repletos de botellas de plástico de colores chillones.
Muros de tablaroca que no llegaban al techo, como si alguien hubiera decidido dividir el espacio en pequeños cajones.
Alex entró detrás de Andrea, con la respiración contenida. Y entonces, oyeron de nuevo.
Un sonido.... Un suspiro...........
........................................
ANDREA
No lo pensé dos veces. Agarré a Alex del brazo y lo jalé hacia mí, metiéndonos detrás de uno de esos muros falsos, en la sombra. Nos quedamos inmóviles, pegados el uno al otro, con el corazón palpitándonos en el pecho.
Desde nuestro escondite, podíamos ver el pasillo, pero no lo que había en cada muro que hacia una división. Estábamos atrapados, espiando, con el miedo y el morbo corriendo por nuestras venas.
Mis piernas temblaban, el calor me subía por el cuerpo como si me estuviera quemándome viva.
- Muack!! Aahh!!! Muack!!! - Un ruido como de besos.... Sonaba!! desesperados, como si estuvieran comiéndose.
Entonces oí otro ruido, un crujido sobre el muro, como si alguien se apoyara en la pared... Qué mierda era eso? Mis pensamientos otra vez, metiéndose donde no debían!! Mi imaginación se desbocó, y el morbo me tenía algo húmeda que a la ves me dolía.
Un hilo de voz, un susurro cargado de aliento y deseo, se deslizó por la oscuridad y por el pasillo.
- Ufff, qué bien besas, jovencito… -
La conocía.... Mierda!!! conocía esa voz!! Era la voz de Marcela. Me quedé helada, con el cuerpo en tensión. Volteé lentamente, y miré a Alex.
Él también me estaba mirando, con los ojos como platos, y en su rostro vi que lo sabía y lo confirmaba igual. Sabíamos que era la voz de su madre.
Y después un - hummm...!!! - muy bajo, casi como un gemido, se escapó de una garganta, un sonido de puro placer.
Alguien gruñó!! Un sonido como de animal, que sonó en el pasillo como un eco oscuro, como la bestia que despertaba. Y luego dijo algo más.
-Ufff!!! Podría.... jurar que sí eres tú...!! - pero lo decía tan bajo, que apenas si lo podíamos escuchar Alex y yo.
Me arriesgué un poco mas... Lentamente, como si moviera algo de cristal, incliné la cabeza a un lado, hasta que solo un ojo, mi ojo izquierdo, se asomaba por la esquina del muro.
El resto de mi cuerpo estaba paralizado, pegada a la pared, mis enormes tetas sintiendo el frío del yeso.
El corazón no me latía en el pecho, un nudo caliente y palpitante que me ahogaba. Estaba sintiendo algo de miedo, que no entendía por qué!! Por qué tenía pánico????
No era solo a ser descubierta. Era algo más profundo, más oscuro. Era el miedo a lo que estaba a punto de ver, que las manos de mi hijo estuvieran gozando el cuerpo de Marcela!!
Y entonces, vuelvo a oír, pero más claro esta vez, como si el diablo mismo me susurrara al oído.
- Y si alguien nos oye…??? - Era ella. La puta de Marcela!! Su voz no era un susurro, era un hilo de excitación pura, una cuerda vibrando de lujuria que me hizo sentirme sucia solo por escucharla.
Y la otra persona soltó una risa. Una risa baja, de burla, un poco más fuerte esta vez, una risa que conocía, una risa que me había oído mil veces..... pero que ahora sonaba como la de un extraño o al menos eso deseaba.
- Quién??? Tu hijo??? Está clavado en el celular… y tu marido, platicando con los socios y mi padre. - Mi sangre se heló. Mi mundo se detuvo. Esa voz... esa voz era la de mi hijo!!
Sentí un nudo en la garganta, un grito que no podía salir.... Y entonces, la puta de Marcela, jadeando, como si estuviera corriendo una carrera a muerte, soltó la pregunta que me destrozó.
- Y… TU MAMÁ????? - dijo la muy putota de Marcela.
Y mi hijo, mi puerco hijo, respondió. Y su tono era pura lujuria, pura arrogancia, puro deseo!! Como si supiera que tenía el poder, que estaba jugando con fuego y le encantará quemarse.
- Mi mamá…??? Se fue a la mesa con papa, la vi hablar con él… Así que aquí solo estamos tú y yo, preciosa… ya dime, si eres la scort???!! no sabes como me encantas asi de Elastigirl.... -
Quise gritar, correr!! Quise salir de esta mierda y ponerle la cara a mi hijo, decirle "Estoy aquí, pendejo! Soy yo la scort con la que estuviste... esta perra no es, carajo!" Pero mis pies estaban clavados en el suelo, como si hubieran echado raíces!! No se movían.... Alex igual estaba atento escuchando, por sus caras confirmaba que el también entendía todo.
Y mi concha... joder mi concha palpitaba!! Con cada palabra que él decía, con cada ruido raro, cada jadeo, cada roce, sentía un pulso ahí abajo, un latido sucio y traicionero que me humillaba... Mi cuerpo me traicionaba!! Mientras mi mente gritaba de horror y de rabia, mi vagina se humedecía, se calentaba.
Por esta vez, odiaba mi cuerpo. Odiaba esta maldita sensación de que me recorría las venas como un veneno dulce!! Odiaba cada centímetro de mi carne por atreverse a disfrutar, por un solo puto segundo, del infierno que estaba presenciando al otro lado de ese maldito muro.
Oí un roce más, como tela deslizándose, y luego un jadeo.
- Aaaahh!!! -
El sonido se escapó de los labios de Marcela, tan débil que casi se pierde, pero lo suficiente para que mi cabeza explotara imaginándola con sus enormes y pesadas tetotas fuera como dos monumentos de carnes enormes y redondos temblando en el aire, asi de vulgar la imaginaba, o quizá aún no!!!
Y mi cría chupándolas como lo hacia con las mias, quizá por encima de esa tela roja, delgada, que marcaba sus grandes pezones y areolas como dos faros en la noche.
Y a lo mejor sus manos sobándole las nalgotas que marcaban ese jodido disfraz de elastigirl.
Sin quitar el ojo de la esquina, mi mano se movió hacia atrás, buscando a Alex. Mis dedos se cerraron sobre su brazo, y lo apreté y llevé mi dedo índice a mis labios, un gesto simple, que todo mundo entendía!!
Y con mi boca, sin emitir un solo ruido, moví los labios.
- No ha gas ru i do. - Alex se quedó tieso detrás de mí, sintiendo el temblor de mi mano, entendiendo todo.
El morbo me tenía al borde, joder!!! Mi entrepierna ya estaba empapada, una mierda, sentía cómo mis labios vaginales, sin permiso, sacaban jugos de una forma que no me gustaba, que me daba asco y rabia.... Era una traición, una puta traición de mi propio cuerpo!!!
Y entonces, como si el diablo quisiera torturarme un poco más!!! oí un susurro, una orden dicha con deseo.
- Ven…!!! -
Sonaba la voz de Marcela.
Salieron, primero ella, y detrás de ella… mi hijo. Lo volví a confirmar. Estaba con ella. Lo arrastraba de la mano, como si fuera una cadena y él, un estúpido perro obediente y hambriento.
Veía como mi hijo no le quitaba su pervertida vista de sus nalgas. En verdad se veía tan puta con ese disfraz tan pegado, cada nalgota le temblaba con cada paso que daba.
Mi niño no se aguantó y al segundo, le dio un tremendo cachetadon!!!!
- PLASH!!! -
El sonido rebotó en todo el pasillo, un golpe seco, húmedo, que me hizo ESTREMECERME MAS!! Y ella gimió con un…
- Ayyy!!!
Pero eso no fue suficiente!! No fue suficiente para mi hijo. Porque su mano no se separó de sus nalgas. Al contrario, lo presionado. Se ve que lo hizo con una fuerza....!!! porque volvió a gemir Marcela, un jadeo más prolongado, más profundo!!!
- AAAYYYYYYGGGG!!!!! -
Y en ese preciso momento, movió su mano como si estuviera amasando masa para pan. Veía sus dedos, los dedos de mi hijo, incrustados en ese culote enorme y carnoso. Veía cómo toda la carne de esas nalgotas se metía entre los dedos de el, hundiéndose, desapareciendo.
Y el muy cabrón, seguía con los movimientos de arriba y abajo, amasando ese culo... el meneo que veia era brutal!!
La cara de Alex no reflejaba susto o espantado. Lo que veía en sus ojos, iluminados por la luz sucia del pasillo, era pura envidia!!! Estaba disfrutando lo que veía. Su boca entre abierta como diciendo (Ohh). No era de terror, era de morbo.
Miraba a mi hijo, como si quisiera ser él, como si estuviera deseando con cada fibra de su ser estar ahí!!! en su lugar, gozando de toda esa maldita carne íntima, de todo ese pedazo prohibido de su propia mamá.
- Uyyy.... No!!! ten cuidado niño, alguien puede oír! - Decia ella, su voz de enojo y algo que sonaba a gozó disfrazado.
- Mira nomás... este culote!!! cómo se te ve con ese disfraz asi bien pegadito....!!! No sientes cómo tiembla cuando te paso la mano??? - Volvía a dar otro apretón intenso.
-Hummm!!! que travie..... - gimió ella, pero su voz se quebró en otro jadeo, un - Aaaahh!!!! - bajito que me heló la sangre y me puso más húmeda todavía.
- Que buena estas.... Mami!!! - Decía Ben con una cara de placer infinito.
Así, desde atrás, Ben dejó de apretar su gorda nalga y, con un movimiento rápido y brutal, le dio una buena cachetada a la inmensa chichota que se asomaba por el lado. El golpe fue desde abajo, un seco revés que hizo que ambos pechos temblaran como dos sacos de agua, rebotando uno contra el otro!!! La cara de Marcela, aunque tenía el antifaz dejaba ver que lo estaba disfrutando!! la muy hija de puta!! La cabeza se ladeó hacia atrás, la boca se abrió en un silencio de puro gozo!! Estaba amando cada segundo de las manos, y cada golpe de mi hijo.
Desde aquí, viendo a Alex, a su madre con mi hijo, el tono se volvió más pesado, más crudo. Cada momento era como un puñetazo al morbo que me comía viva, un golpe seco y brutal que me hundía más en este infierno.
CONTINÚA






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