VECINA MUY DELICIOSA/CAP10
CAPÍTULO 10
Pablo
Los niños, hijos de la madrina Chela, estaban tirados en el piso viendo la TV, ajenos a todo!! Yo me acomodé en el sofá, mientras la madrina se paraba junto a la cama, dejando su chal a un lado y quitándose el saco. Quedó solo con una blusa blanca de botones al frente, que apenas contenía el brasiere de encaje envolviendo esas chichotas obesas, enormes, como dos pipas de carne muy pesadas.
Caminó hacia el ropero moviendo las caderas a lo bestia, cada nalga temblaba como montañas de carne, y sacando un vestido del diario lo dejó sobre la cama. y ahí mismo procedió a quitarse la ropa de su traje, se acercó a mí con esa sonrisa disimulada.
- A ver, hijo, ayúdeme con el botón!! - dijo, dándome la espalda, mostrándome el botón de la falda que yo debía safar. se le veían unas nalgas enormes.
Yo miraba fijo esas nalgotas bien paradas y gordas, el culote ancho que parecía muy delicioso, las caderas abiertas, y el botón que me pedía unir era apenas excusa para mostrarme todo el exceso. Las tetotas pesadas se marcaban bajo el encaje, las nalgas se sacudían muy obscenas, y yo sabía que ese gesto era porque también quería, era nuestro secreto, era lo más vulgar y perverso que podía compartirse en esa casa.
Los chicos de la madrina Chela ni volteaban a mirar, tirados en el piso viendo la tele como si nada. Yo, aprovechando, tomé el botón de la falda y lo safé, bajé el zíper también, y en ese instante metí mi mano sobre su enorme nalgota, apretándola fuerte, sintiendo esa carne gorda y parada. La madrina Chela me agarró la mano y la apartó de su carnoso culote, volteando a mirarme con esos ojos de advertencia, haciéndome señas como diciendo.
“Ey, cabrón, no seas abusivo, aquí están mis hijos!”
Las enormes tetas pesadas seguían marcándose bajo la blusa, el culo obeso se movían con cada gesto, y yo sabía lo que se venia, latiendo, aunque ella me frenara.
El cuarto se llenaba de normalidad fingida, pero la excitación estaba presente, escondida, esperando el momento de estallar.
La madrina Chela se alejó unos pasos y dejó caer la falda al piso, quedando solo en un medio fondo de tela brillante que apenas cubría... Ese fondo dejaba ver la forma obscena de sus tremendas nalgas envueltas en calzones enormes, y aun que fueran calzones grandes, se veía muy sensual, sus piernas quedaban más libres, más expuestas. Aunque ya las había tenido entre mis manos, el solo verlas me excitaba demasiado!! mi verga se puso dura bajo el pantalón, palpitando. Doña Chela se agachó a recoger la falda, y al empinarse su enorme culo se hizo una forma de corazón gigante, se abrían frente a mí!! Se levantó tranquila, se puso su vestido de diario, abotonándolo con calma, y se acercó al sofá donde yo estaba.
- Ahí quédese, hijo… ahora le traigo un café, o quiere un refresco? - dijo con esa voz que mezclaba normalidad con un tono totalmente distinto a lo normal.
Yo no podía apartar la mirada de sus tetotas pesadas marcándose bajo el vestido, de las caderas anchas que acababa de mostrarme, de esas piernas gruesas que me habían dejado sin aire!! El deseo estaba ahí, disfrazado de rutina, pero latiendo fuerte, como si cada gesto suyo fuera una provocación!!
- Lo que sea madrina chela, gracias. - Le conteste y Se fue doña chela y un rato después, regreso con una taza de café y sentándose junto a mi, me lo dio.
- Tenga Hijo esta bien rico... - dice sonriendo con sus labios.
- Gracias, madrina! - le dije mirándola fijo a los ojos, con ganas de besarle la boca, de hundir mi cara en esas tetotas pesadas que se marcaban bajo el vestido. Ella, como adivinando mis intenciones, se recargó en el sofá, alejándose apenas, con ese trasero obeso que seguía temblando bajo la tela.
- Bueno, hijo… ahorita vengo - respondió con calma, como si nada. - Voy a la casa de mi comadre Elodia, la vecina de enfrente. - segun era su confidente gran amig. - para que me ponga la pomada.
Y riéndose pícaramente dijo.
-Je Je!! Es que..... yo no alcanzo.
- bueno madrina chela, si quiere yo le ayudo a ponérsela....
- No hijo que pena!!! como cree, eso es cosa de mujeres!!
- No madrina chela de verdad yo le ayudo!!! no me afecta en nada.
Doña chela sonrió
- Dale pues!! Esta bien hijo usted me ayuda!!
Doña Chela se puso de pie y caminó hacia donde estaba el envoltorio, destapándolo y sacando un tubito de crema. Con ese gesto lento, moviendo las caderas, las tetotas pesadas se marcaban bajo el vestido, y el culote ancho seguía temblando. Caminó hacia el cuartito adosado y, mirándome con esa cara de poder, me dijo.
- Bueno, sobrino… pues venga pa’ acá, a que me ayude a ponerlo.
Yo sentía la verga dura bajo el pantalón, palpitando. Cada palabra suya me ponía mas... cada gesto era rico.
- A ver chamacos, voy a que me cure el sobrino, no se muevan de ahí!!! si tocan la puerta no abran se esperan!!!
la mas grande de las niñas levanto la mano y dijo.
- si mama, yo te aviso.
Pero ni siquiera voltee a mirar! Así que me encamine al cuartito adosado donde aquella noche me había cogido por primera vez a la señora chela, cruce la cortina, y me dice doña chela.
- baje la cortina bien hijo, no sea que vayan a entrar los niños y me encuentren con los calzones bien abajo....
baje la cortina como dijo doña chela, y encendí la luz
- No hijo apague la luz, que al cabo no hay nada que mirar, nomás me va a poner la pomada.... no se quiera echar su taco de ojo.
Continúa viéndome y sigue diciendo.
- Pero mire hijo antes que me la ponga, quiero decirle algo, venga siéntese!!
- Digame, que paso madrina???!!! - yo intrigado y temeroso de lo que me iba a decir.
- Pues mire, hijo… que ayer en el rancho, cuando usted me estaba cogiendo con todo, mi hermana nos escuchó. Sí, nos oyó, y yo pienso que se dio cuenta, vea? - dijo Doña Chela con esa voz cargada de miedo y algo mas....
Así que la hermana de doña chela no solo me dio a entender a mi que nos había visto, sino que también a doña chela le había dicho!
- Si doña chela ya sabia eso, ella misma me dijo cuando salimos, pero yo no le había querido decir a usted
- Pues si hijo se dio cuenta.... Y me tiene preocupada!!! así que hoy mismo me fui a confesar con el padrecito...
Así que para eso salió tan arreglada se fue a confesar sus pecados, y por eso vi tristura en su cara, bueno eso quise pensar yo en ese momento.
- Y le dijo al padre que yo me la estaba cogiendo, Doña Chela?!! - pregunté con la verga dura y la cabeza baja.
- Aay, no, hijo, cómo crees! Nooo… yo le dije al padre que le había sido infiel a mi marido, y pues él me dijo que no volviera a suceder. Así que… ya no me vas a poder coger, te imaginas que le digo que me cogio un chamaco..... que podria ser mi hijo!!! nombre noo.....
Sentí un golpe en el pecho, me puse muy triste y bajé la cabeza, se me escapaba de las manos, el deseo se volvía castigo. Pero creo que a Doña Chela le dio lástima, porque se acercó a mí, con esas tetotas pesadas marcándose bajo la blusa,moviendose como campanas obscenas, y me abrazó fuerte.
Y con esa voz de poder me dijo palabras que eran mitad consuelo, mitad provocación.
- Mire, hijo, no se pierde de nada bueno… ya tendrá usted muchas chamaquitas de su edad a quien cogerse, y no a esta vieja gorda. - dijo Doña Chela con esa voz disfrazado de consejo.
- Pero Doña Chela, si la que me gusta es usted! - le solté, con la verga dura y la mirada clavada en sus pechos gordos.
Al decirlo, mis manos se fueron directo a sus enormes senos sobre el vestido. Ella no hizo nada por quitarme las manos de encima, me dejaba hacer. Yo seguí manoseándola, sintiendo esas chichotas obesas hundirse bajo mis dedos, la carne pesada que se abría como montañas de exceso.
Cada apretón era una punzada en mi verga, cada caricia me excitaba más y más, el culote ancho se marcaba bajo la tela, las caderas gordas se tensaban, y yo sabía que ella también se excitaba.
- Aaayy hijo pues gracias, me halaga gustarte.....
- Pero bueno madrina chela, si ya no se puede ni modo.
Doña chela sin quitarme las manos de sus enormes chichotas, me acaricio la cabeza
- no se ponga triste hijo mio, que ya no le voy a ser infiel a mi marido, pero si lo voy a dejar que me meta mano cuando quiera, yo creo que eso no es ser infiel, usted que cree?
Ahí estaba la salvación, ella misma me estaba abriendo la puerta para que yo la convenciera de que al menos manosearla no era ser infiel, yo en ese momento vi la luz ahí, así que de esa esperanza me pegue para decirle.
- No doña chela yo creo que eso no es ser nada infiel....!!!
- Verdad que no hijo?, bueno mientras no me coja mijo, ni me quiera meter eso que tiene ahi.... todo esta bien...
- Si madrina chela esta bien!!
- Aaah....!!! pero esta vez si no lo voy a dejar cogerme, no quiero condenarme ni irme al infierno!!
- Esta bien doña chela
Y diciendo eso, se levanto de la cama, camino a asomarse a la recamara a ver donde estaban sus hijos y cerrando la cortina nuevamente, se acerco a mi de una manera bastante sexy.
- Mire no alcanzo a ponerme la pomada en la cola yo sola, con estas nalgotas obesas no alcanzo, ayúdeme ándele, pero con cuidado Hijo, ehh!!!
Diciendo esto, me mostró como se armaba el aparato ese con el que debía aplicarle la pomada a doña chela, me mostró como se usaba.
- bueno hijo ahora si, póngame la pomadita....
Y diciendo esto, se subió el vestido hasta la cintura, mostrándome su cuerpo, sus caderas redondas tan grandes, su pronunciada barriguita en su vientre, y a mi vista estaban esos enormes calzones que ella usaba, que le cubrían todas sus partes, se alcazaba a ver el monte abultado lleno de pelos debajo de su ombligo. A la vez tomo sus calzones y se los bajo hasta el piso, sacándolos de debajo de sus pies, poniéndolos en la cama a un lado, entonces se subió a la cama de rodillas y dándome la espalda se agacho, dejando las rodillas en contacto con la cama, poniéndose apoyada con sus rodillas y sus manos. Abriendo las piernas!!!
- Bueno hijo póngame la pomada dese prisa.... no quiero que los chiquillos vayan a entrar y vean asi....
Le levante el vestido, dejando ver aquel espectáculo hermoso frente a mi, dos nalgas enormes, redondas, grandes bajando a dos piernas igual de grandes y torneadas, hasta ver sus rodillas y sus chamorros sobre la cama, me puse justo detrás de ella, poniendo una mano en cada nalga, apretándolas, y abriéndolas.... las acaricie unos segundos!!
era la primera vez que las veía con mas luz, eran blancas con algunas estrías de lo grande, suaves al tacto, redondas, un poco aguadas, por que mis dedos se encajaban en ellas cuando extendiendo las palmas de mis manos la manoseaba, le separe las nalgas y el espectáculo fue mas grandioso...
Por fin pude ver una zona de carne mas oscura algo prieta, llena de pelitos, que bajaba desde su ano hasta su caliente vagina, el ano era una punto oscuro y la piel que lo rodeaba era oscura, la vagina nacía justo un par de centímetros abajo del delicioso ano que tenia, los labios estaban de un color rosado intenso, rodeados de los labios mayores, muy abultados y cubiertos de un espeso vello, la entrada de su vagina se adivinaba entre los labios, roja, húmeda, y emanaba un olor delicioso... embriagador, mi excitación subía cada segundo y mas al ver todo eso.
Era la vagina mas grande que habré visto jamás!!! creo que no podía cubrirla con una mano, y la tenia ahí frente a mi a escasos centímetros de mi cara. Mis manos abrían las enormes nalgas separándolas para poder dejar el ano a la vista, moría de ganas por meter mi cara en ellas y chuparlas como dios manda...
- a ver hijo yo le ayudo a abrirme las nalgas!!!1
Diciendo eso, se agacho completamente, echando sus manos para atrás y atrapando con ellas su enorme par de nalgas, las separo ella misma, mostrándome ahora un espectáculo grandioso que me tenia a mil.... mi verga estaba totalmente erecta escondida en mis Jean's
No se que me impulso a hacerlo, pero me agache y así sin mas, le di un beso en el ano!!! que al sentir mis labios se apretó.... el beso fue sonadero.
- Muack!!!!!
- Aay....!! Mmmmm, hijo que hizo.....??? me dio un beso en la cola?, no sea cochino hijo eso no se besa.....
Sin hacer caso ahora me agache y le di un beso en la vagina, a la entrada tratando de meter mi lengua, sentí como se movió doña chela.
- Aaahhhhggg!!!!
Y escuche un gemido intenso al sentir mi lengua en contacto con su vagina, la madrina chela se soltó las nalgas y se levanto un poco, girando su cuerpo y mirándome
- Mmgghhh!!! hijo no empieces por favor... ponme la pomada y deja de besarme ahi... que eso esta prohibido para ti!!
No contestaba y ella volvió a decir.
- hijo no ves que están los niños en el otro cuarto, y van a oír, además es bien peligroso.... o mi marido puede llegar
- Esta bien madrina chela perdóneme.
Se volvió a agachar de nuevo doña chela y retomando sus hermosas y grandes nalgas, se las jalo de nuevo, mostrándome su inmenso culo. Tome la pomada y apretando el tubo, comenzó a salir la pomada por la cánula alargada en que terminaba el dispositivo. comencé a recorrer con la punta de la cánula la entrada del ano de doña chela, embarrando la pomada en la entrada.
- Aaayy!!! A ver hijo, esa parte la tiene que meter para que me embarre pomada por dentro....
- Uff!!! Si madrina chela ahí va... - le metí la cánula en su ano lubricado por la crema, el ano de doña chela recibió la cánula inmediatamente, apreté el tubo y embarre crema en el interior del culito de doña chela.
- Aaaaggghhh..!!!! así hijo mio.... embárreme bien la pomada.... que quede bien embarrada!!!
La saqué y ella dijo con esa voz cargada de EXCITACION.
- Ya terminó de ponerme la pomada, hijo? Debe quedar bien batida…
Yo, con la verga dura y la mirada fija en sus nalgas que se marcaban, le respondí.
- Uff!! No, madrina Chela… ahora se la voy a embarrar bien, hasta que no quede nada... y ese ano quede brillando como oro..... - Sus caderas anchas se tensaban, el culozo bien abierto pedía más...
CONTINÚA


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