SOLO ELLAS.../CAP21

 


 CAPÍTULO  21







Tom





Obvio mi hermana dijo rápido. 
−  No hay otra opción? – añade a la que también preocupa esa posible separación.






−   Qué me den su palabra que no haber más sexo entre nosotros!!! pero eso es algo de lo que no puedo estar segura.




 
Reina un eterno silencio sin que nadie aporte nada, estamos en shock. Fany me mira, yo la miro y no sabemos cómo poder comprometernos.




 
−   Y bien? – pregunta de nuevo - ustedes están dispuestos a firmarlo por escrito??





 
Fany y yo nos miramos, sabemos que lo que propone mamá es algo rarísimo, pero no queremos bajo ningún concepto tener que separarnos, de modo que cualquier alternativa será bienvenida.
 




−    Por mí de acuerdo. Lo intentamos – dice Fany forzando una sonrisa.





−  Y yo. – afirmo con ella.




−  No. No vale con intentarlo. Lo firmado tiene que cumplirse cláusula a cláusula.





−   Pero qué firmamos? – pregunto.





−  Redacto un acuerdo y todos nos comprometemos. Sé que cuando lo hemos hecho otras veces para las obligaciones de cada uno, ha funcionado.





−  Mamá, cuando hacíamos eso éramos unos niños!!! – afirma mi hermana.






−    Razón de más... Ahora son adultos, tú a punto de matricularte en la facultad de derecho y el documento dejará clara cualquier duda y si no cumplen, no habrá más remedio que nos tengamos que separar.... Esto no era lo acordado, Si alguien no cumple con su parte, tendremos que distanciarnos irremediablemente.






−   Pero qué tipo de acuerdo?? Un contrato? – pregunto.





−  Más o menos! Lo tengo redactado. Voy a imprimirlo que está medio terminado.




 
En ese instante mamá se dirige a su cuarto, supongo que para sacar del ordenador un escrito que tiene, según dice, medio hecho.
 




−   Lo tiene preparado? – le pregunto a Fany cuando mamá se mete en su cuarto.






−  Sí. Está muy afectada por todo, no se imaginaba que todo fuera así. – responde encogiéndose de hombros.





−  Es que es todo tan extraño. – le comento pero ella no acaba de mirarme a los ojos.





−  Sí. – responde tímidamente.




−  Mamá cree que no vamos a poder controlarnos de ninguna manera como para hacernos firmar un contrato?






−  Supongo que sí. Ella pensaba que todo se iba a quedar en la fiesta y ahora no se fía. Yo tampoco… - añade cabizbaja.





 
Me quedo pensativo, pero con mi vista clavada en el cuerpo de Fany. Está tan guapa!, con ese pijama tan ceñido, donde se marcan las redondeces de sus pechos, así como el pantaloncito tan corto que revela el pubis remarcado.





−   Qué miras? – me pregunta.




−   Lo buena que estás hermanita...! – afirmo.




−   Joder, Tom, ya te vale!




−  Por qué? Es la verdad.




−  Mira como está mamá con todo esto, intentando arreglarlo y tú dale que te pego.






−  Acaso no sientes tú lo mismo? – pregunto y en ese momento aprieto mi polla por encima del pantalón para que quede constancia de lo que ha aumentado de tamaño.




−   Eres un cerdo...!!





−  Lo sé, no puedo evitar sentirme atraído por tu cuerpo y por el de mamá, todavía noto el cosquilleo en mi polla de cuando estuvimos follando anoche tu y yo, supongo que eso no lo has podido olvidar, ni yo tampoco sentir la estrechez de ese maravilloso coño que tienes.






−   Fany, por favor! – me dice, restregando sus muslos, en señal de que a ella le pasa igual.




−  Me gustaría volver a follarte, volver a sentirte desnuda contra mí....




−   Tom!




−  Y que me comas la verga como sabes hacer tan bien… y yo a ti....




−   Ya vale! – dice levantándose con intención de abandonar el sofá e irse a su habitación supongo que apurada, pero evidentemente excitada.





 
Justo en el momento en el que pasa por mi lado, me agarro a su cintura y tiro de ella. Joder me encanta asirme a esa estrechez. Entonces hago fuerza y ella cae sobre mí, justo como la primera vez que sentó su grande culo sobre mi polla...






Ahora estamos igual, con mi polla totalmente tiesa debajo de su hermoso pandero y sintiendo completamente la largura de su raja sobre mi miembro. La fina tela de nuestras respectivas prendas no deja lugar a dudas y el contacto es más que perceptible. Ella forcejea pero con poco convencimiento.




 
−   Para ya!!! Guarro!!! – me dice.





 
No soy consciente de cuanto puedo complicar todo, pero es que es demasiada la tentación, más aún sabiendo que ella siente lo mismo o peor aún si tuviera que separarme de ella y no verla en muchos meses, eso sería una tortura para mí.






Cuando me agarro a sus lindas tetas y empujo mi pelvis como si estuviera follándomela, noto cómo su respiración se agita, como su cuerpo va convulsionando y como no hace más esfuerzos por salir.




 
−   Tom...!!! – dice esta vez, pero no recriminando, sino jadeando.




 
Aprovecho la ocasión para alargar mi mano y meterla en la fina tela de su pijama y avanzar por su pubis para encontrarme con su rajita!!!
No lleva braguitas!, Que piel tan suave!, Joder, está encharcada!





 
En ese momento Fany se levanta de sopetón, dándose cuenta de lo complicadas que ponemos las cosas, aun más de lo que ya están.
Me echa una mirada de arriba abajo pero la tela dibuja claramente sus pezones marcados, los carrillos encendidos y un brillo en los ojos difícil de disimular.






 
En el momento en el que Fany vuelve al sofá, roja como un tomate, regresa mamá de su cuarto con los papeles que deben ser el famoso contrato. Tampoco puedo evitar observar el balanceo de sus tetas al acercarse. Espero que no haya notado nada raro a su vuelta aunque entre los pezones marcados de Fany y mi polla que parece querer salirse de mi pantalón de deporte…



 
−  Bueno, aquí lo tengo. – dice mamá.




−  Lo tenías bien preparado. – afirmo.





−  Pues sí, hijo, le he estado dando vueltas todo el día y creo que es mejor así. Yo también sufriría mucho teniéndonos que separar y como sé que ustedes van a respetarlo como buenos hijos que son, la firma sentenciará que a todos nos obligue a cumplirlo. Quién lo incumpla pagará las penas de los tres.... Ya que somos una familia tendremos que comprometernos a ello.





−   Todos? – pregunto.





−  Si, Tom, yo también quiero obligarme, porque sé que también puedo caer en esa tentación.




−  De modo que también sigues excitada.




– añado sonriente.




 
Mamá me mira, después lo hace con Fany y no contesta, pero no hace falta que lo haga, pues su cara es de pura evidencia.





 
Allí nos planta el contrato que leo por encima, aunque Fany parece hacerlo con más devoción, será que este año va empezar la carrera de derecho y como futura abogada, quiere ser estricta.



 
−  No me parece justo – digo tras leerlo de un tirón.




−   Por qué?? – pregunta mi madre – es tan solo un compromiso firmado.




−  Pues por eso, un compromiso sobre algo que se ha quedado a medias. Yo estoy excitado todavía.





−  Ya lo sé hijo, pero… estoy intentando aclarare que todo esto debe detenerse… No sé qué parte no has entendido.





−    Fany también lo está – le interrumpo, al tiempo que mi hermana levanta la cabeza con su cara sonrojada.




 
Mi madre mira a su hija y luego frunce el ceño, no sin antes echar una buena ojeada a mi polla que sigue medio dura bajo el pantalón.




 
−  Y tú también lo estás, mamá. – añado.




−   Hijo!!! por favor…




−  Vamos, mamá, no te hagas ahora la dura.






−  Verás, ya te dije que todo esto no es fácil y el hecho sentir excitación es lógico, teniendo en cuenta que ayer vivimos demasiadas experiencias y todos hemos pasado por momentos extraordinarios y muy agradables que no vamos a borrar, de hecho, esa es una de las principales razones para tenerlo grabado, es nuestro día, pero continuar con esto sería un tremendo error, hijo. No te das cuenta??
 





Sin duda mamá es la más sensata, primero por ser la más adulta, segundo por ser nuestra madre y darse cuenta de que sus buenas intenciones llevan a dos jóvenes inexpertos a querer comerse el mundo y sobre todo entre ellos.





 
−  Pero el contrato dice que todo se limita a la fiesta de cumpleaños y que fuera de eso no podemos a volver a tener ningún tipo de relación carnal. – añado.





−  Pues sí, eso dice, hijo. No era así??





−  Por eso no es justo – añado. – si se limita al día del cumpleaños, la fiesta empezó a las seis de la tarde y acabó…





−  Dos horas después de las doce cuando los pillé dale que te pego a tu hermana y a ti. – afirma seria.





−  Pues entonces, no es el día de mi cumpleaños son solo seis horas.





−  Bueno, no vamos a estar las veinticuatro horas de sexo.... Hay más cosas en la vida!!!




−  Claro que sí, pero no limitarlo todo a seis...





−  Entonces, No estás dispuesto a firmar???!! – dice quitándome el contrato de las manos algo decepcionada por mi actitud.






−  Sí, mamá, sí que lo estoy, pero no limitado a ese corto tiempo en el que no hemos tenido tiempo de aprender lo suficiente.




 
Creo que esa última frase mía ha sido brillante, pues mamá tarda en reaccionar y en contestar.
 



−  Entonces, qué propones??




−  Pues alargarlo en el cumpleaños de Fany, por ejemplo.




−   Dentro de un mes? – pregunta mi madre.





−  Cuándo cumpla los diecinueve! – afirma esta vez Fany ilusionada con esa idea en un brillo especial en sus ojos.







−  Claro. – me explico – hasta ahora la cosa se había basado en que lo íbamos a celebrar en mi cumpleaños, pero que era de los dos, por eso no me parece justo doblemente, primero porque mi regalo solo duró unas horas y además mi hermana no tuvo su fiesta igual que yo, creo que es lo equilibrado. Además no estamos lo suficientemente preparados, seguro que hay cosas que tendremos que aprender y que tú nos puedes enseñar, creo que el entrenamiento que nos tenías preparado se ha quedado demasiado corto y eso nos puede llevar a errores en nuestras futuras parejas. Es lo que quieres?







 
Lo que he dicho no hay por donde tomarlo, además de resultar más egoísta que justo, pero aun así me quedo bastante convencido, seguro de mi discurso y mirándolas con cara de autosuficiencia.




 
−  Pero eso estaría fuera del trato. – añade mamá.





−  Bueno, míralo como una pequeña ampliación. Faltan dieciocho horas de mi fiesta, las podemos pasar a ese día.





Sé que a mamá le gustan las cosas justas, incluso aun firmadas, por eso ser justos, equilibrados y sensatos, son tres cosas a las que no podría negarse, al menos eso pienso.






 
Ella se queda pensativa, primero mira a su hija, que está expectante esperando su respuesta y debe notarle la excitación que tiene encima. Luego me mira a mí, notando le brillo de mis ojos y la erección que se reprime bajo la tela de mi pantalón.
 




−    No, ya hemos tenido suficiente, Tom. – responde nerviosamente.





−    Bueno, doce. – digo intentando regatear las horas.




 
Mamá deja el escrito sobre la mesa y cruza los brazos. Me parece una pose tan sexy, viéndola ahí, que mis ojos recorren sus pantorrillas y luego intento adivinar que se esconde bajo lo que tapa la falda, aunque lo tengo grabado a fuego en mi memoria y también en su Smartphone.





 
−  Creo que Tom tiene razón mamá, hay cosas que se nos han quedado sin aprender del todo.






−   Cosas?? – vuelve a preguntar mamá, con sus brazos cruzados y zapateando nerviosamente con su pie derecho.






−  Sí, bueno, no sé, saber cómo actuar… - añade mi hermana queriendo aportar su granito.






−  Sí, mamá, alguna postura que nos ayude en nuestras relaciones futuras. – intervengo efusivamente como si fuera la cosa más normal del mundo.





 
Nuestra profesora sigue dudando, eso es bueno y al fin vuelve a mirarnos, para recoger el contrato sobre la mesa y decirnos levantando su dedo índice:
 




−   Doce horas en el cumpleaños de Fany!!




−   En serio? – pregunto sin creerlo y veo de reojo la gran sonrisa de mi hermana.





−  Pero nada hasta entonces. Estamos de acuerdo??




−   De acuerdo! – afirmamos mi hermana y yo efusivos a la vez.






−  Como ese día del cumple de Fany cae en viernes, yo saldré de trabajar a las nueve. Así que la fiesta especial empezará a las 11 de la noche y acabará a las 11 de la mañana del día siguiente. Todos de acuerdo? – reafirma para que no haya ningún género de duda.





 
Ambos certificamos eufóricos y aunque Fany quiera disimularlo, está tan cachonda como yo y seguro que quiere volver a follar conmigo. Dios, estoy cachondísimo con sólo pensarlo??
 






Mamá se agacha y sobre la mesa añade una nueva cláusula en el contrato, esta vez escrita de su puño y letra. Mientras la redacta veo que en esa postura se ve gran parte de su muslo y mis ojos adivinan el color de sus braguitas, que son negras con encajes.
Se nota hasta su monte de venus y los pliegues de sus ingles. Ella levanta la vista un momento.





 
−   Tom, hasta el cumple de Fany, nada! – añade cerrando sus piernas dejándome sin panorámica sabiendo que he tenido una buena panorámica.
 



La última cláusula dice algo así.





“Se amplia para completar la fiesta de Tom a la del  cumpleaños de Fany, en otras doce horas. Y nos comprometemos a que no habrá nada de sexo, ni cualquier comportamiento puramente carnal entre nosotros, fuera de estas dos fiestas especiales de cumpleaños”





 
Todavía no acabo de creerme que mamá haya aceptado, porque yo sé que Fany está igual de interesada ante su nueva fiesta y creo que ambos nos merecemos ese momento, aunque solo sean doce horas más, pero espero aprovechar a tope.
 





Después de firmar el acuerdo, incluso dándonos la mano, como si hubiéramos firmado el contrato de nuestras vidas, y de hecho lo es para mí, nos vamos a nuestras respectivas habitaciones.




 

Sobra decir que no conseguía conciliar el sueño!! La cabeza no dejaba de dar vueltas, ardiendo, pensando que era el más afortunado del mundo, dos mujeres preciosas, dos cuerpos que quería tanto, y además convencidas de repetir lo prohibido. No era solo deseo, era amor distinto.






El recuerdo de mi fiesta de cumpleaños se volvía un recuerdo muy presenté, como si la noche siempre me hiciera recordarlo mas.... Mi madre, mi hermana, figuras de exceso, de legado, de lo más perverso y caliente que podían compartirse. El insomnio era dulce, la memoria un pecado, y yo sabía que todo esto no estaba bien pero valia la pena......





CONTINÚA 







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