VANESSA.../CAP11

 


 CAPÍTULO  11






Logan




Ella se erguía orgullosa en las gradas!!! El sol estaba detrás de ella, enmarcándola, haciéndola lucir resplandeciente bajo la luz, como si el sol la exhibiera con orgullo, la mayor creación de la Tierra.







El sol brillaba a través de su sedoso cabello, la luz se reflejaba en la curva de sus enormes y perfectas tetotas y resaltaba el vientre ya que estaba sentado y su top dejaba al descubierto. Mi verga se endureció al ver su ombligo desnudo, y sus labios vaginales bien marcados!! Maldita sea, cada parte de ella me excitaba.






- Qué haces aquí??? - pregunté, con la voz medio seria, tratando de sonar algo molesto.
Ella jadeó, fingiendo una ofensa que no llegaba a sus ojos, que brillaban con una chispa pícara.






- No puede una madre ver practicar a su hijo en la cancha...???!! - preguntó Vanessa, y su voz era un desafío.






Se recostó un poco más, y el top se tensó, haciendo que sus pezones se pusieran aún más duros, pidiendo ser chupados!! Maldita sea, sabía exactamente lo que estaba haciendo.
La muy ingrata sabía el efecto que tenía en mí, y lo aprovechaba.





- En serio?? - pregunté con las cejas arqueadas. Sonrió levemente. - No es eso, pero sabes lo que haces!!!





- Y qué es lo que hago exactamente, Logan??? - preguntó mamá. Miré su escote y luego su rostro. Volvió a jadear, sorprendida. - Eres un niño muy sucio, hijo. Necesitas despejar tu mente...





- Mamá!!!! lo intento, pero me sigues arrastrando de vuelta.... siempre!! - respondí. - Si sabes lo que has estado haciendo... ahora resulta que no!!






- Bueno, hijo, que tu mente sucia vea todo lo que hago como algo vulgar no significa que sea así!! - dijo mamá, con una sonrisa de inocencia ofendida que era pura provocación.






- Mira cómo te has vestido últimamente, cuando papá no está!!! Solo mírate…. - respondí, y mi voz era un reproche cargado de deseo. - Ese top tan corto, esos pantalones que te marcan hasta el último pliegue, ese cu... - hice señas con mi mano de algo grande refiriéndome a sus nalgotas. - que se mueve como si estuviera buscando algo… A qué le llamas tú "no vulgar", Vanessa? parece que solo incitas a tu propio hijo!!







- Qué!!! Esta prenda es ropa típica de mamá....!!! si me hubieras visto antes cuando estaba joven!!! - replicó Vanessa viéndome con una leve sonrisa. - Eso es lo que tu sientes, pero nada que ver niño!!! esa mente sucia te hace ver cosas inventadas por ti!! - dijo ella, con la voz baja para que no, nos escucharan.






- En serio?! Minifaldas cortas y muy… diminutas?? Sujetadores tan justos…??? que hacen que se paren más… tus… - dije, y señaló sus enormes tetas, con el dedo , medio temblando. - Esas tangas diminutas con cola de ballena??? Eso es ropa típica de mamá??? - pregunté, serio, tratando de no caer en los pensamientos que siempre me consumían, de extraer la verdad, de hacerla admitir que todo era por mí.






Mamá me miró, y por un segundo, vi una sombra de duda en sus ojos. Luego, sonriente, una sonrisa de pura perversidad.






- Sí, ve, en general las mamas de la ciudad se visten así... - dijo mamá simplemente, como si fuera lo más normal del mundo. - Pero desafortunadamente, como yo tengo un cuerpo muy... llamativo, a lo mejor se ven mal… -





Se detuvo, y su mirada se volvió más intensa, más cargada de deseo.





- Y eso que nunca me viste con ropa de antes, hijo, créeme!! - dijo, y su voz era perversa, una promesa de un pasado aún más pecaminoso. - Si crees que esto es malo, deberías haberme visto cuando era joven. Usaba ropa que te haría llorar... ja ja! Ropa bastante provocativa para tu mente,
Ropa que desearías tener todo... aquí mismo, sin importar que soy tu madre.






Mi verga latía, un dolor agudo que me pedía salir, que me pedía romperle la ropa y tomarla ahí mismo.






- Vaya!! Entonces quiero conocer a esas mamás.... Dónde se esconden?? - respondí. - que afortunado fui.... - Ella volvió a sonreír, sabia lo que pensaba, si asi con esta ropa me encanta, con la vestimenta anterior menos la saco de mi maldita cabeza.






- Y qué crees que hago aquí?? Qué te has inventado? —preguntó mamá, con las manos en las caderas y sus dedos femeninos clavándose en la piel expuesta por encima del bajo de los vaqueros.






- Bueno, Ehhh...!! - comencé, nervioso. Me recuperé, la miré y sonreí. - Nadie te culparía, mamá. - comencé, dando un paso hacia ella. - Una mujer mayor, con el marido ausente todo el tiempo..... tener mucho tiempo libre.... mmm, creo que lo se, es obvio.





- Mujer mayor??? - dijo mamá, arqueando las cejas, sonreí.





-Ya sabes... Nadie te culparía por venir al campo de fútbol a ver a los jóvenes jugadores. Todos esos cuerpos jóvenes.... Como dije, nadie te culparía!! - dije, subiendo unos escalones hasta que la miré.






No pude evitar quedarme boquiabierto al ver cómo sus enormes tetotas, bien carnosas y marcadas con vulgaridad, se apretaban bajo su top, presentándome su profundo escote. Era un valle de carne, un paraíso prohibido que me invitaba a perderme.






Mamá me miró, y sus ojos brillaron con una chispa de desafío.
-Y qué si los miro, hijo? - dijo ella, con la voz baja y cargada de deseo. - Acaso es ilegal ver??
O es que tienes miedo de que me fije en alguno de ellos?? Miedo de que uno de esos cuerpos jóvenes me guste??? - Se pasó la lengua por los labios, un gesto lento y deliberado que me hizo temblar.






Yo solo me quedaba escuchando y viendo todo lo que me comentaba, igual perdiéndome ese escote tan escandaloso.





- O quizás… - siguió, con una sonrisa pícara. - Quizás lo que te molesta es que vengo a verlos a ellos.... Quizás lo que te molesta es que no vengo a verte a ti.





A veces decía unos comentarios que me dolian y me pegaban feo en el orgullo. Toda palabra que salía de sus hermosos y perfectos labios me golpeaban en todo sentido.







Y despues dijo esta ves mas relajada, cuando vio mi cara de incrédulo.
- Jaa!!! - dijo de nuevo mamá. - Crees que quiero ver a un montón de adolescentes sudorosos, gruñones y apestosos??? Crees que así es como me divierto??? Por favor hijo.






- Creí que te encantaba verme jugar al fútbol....???? - pregunté sin dejar de mirar su escote, algo desanimado.






- Sí, como mamá! No como una vieja pervertida que mira con lascivia a los jóvenes medio marcaditos.... - replicó mamá.





- Marcados?? - pregunté, curioso por sus palabras. Ella puso los ojos en blanco.





- Estas ondeándote demasiado hijo. Es totalmente normal - dijo. Negó con la cabeza. - Tienes que quitarte esos pensamientos sucios de la cabeza, niño!!! Todas esas cosas que hago como madre se vuelven sucias cuando pasan por tu mente retorcida!!





- Okey ma, Normal... - respondí. Levantó la mano y se puso las gafas de sol y me miró.






- Así es, hijo. Es totalmente normal que una madre vea a su hijo practicar de ves en cuando, asi que te confirmo que obvio me gusta verte jugar y que ganes siempre cariño. No hay ningún motivo oculto!! Déjame darte una pista, cariño.- Empezó mamá. - Las mujeres de mi edad, a pesar de lo que puedas pensar, no vemos a los chicos que apenas cumplen años como el mejor ejemplo de hombres... No venimos a estos partidos buscando jóvenes tonton!! Créeme, eso no es lo que buscamos. - decia y levantaba sus cejas con superioridad







- De verdad?? - respondí con una sonrisa, sintiendo una nueva audacia recorrerme. - Si a ninguna le gusta el espectáculo, por qué hay tantas aquí siempre, Observando... - comencé, acercándome a ella. - A lo mejor te gusta más de lo que jamás admitirías. Creo... que, en el fondo, un semental joven y con toda la energía del mundo... es justo lo que buscan las mujeres como tú.... - Los ojos de mamá brillaron al escucharme corresponderle por primera vez.







Me acerqué a ella, ahora que estábamos al mismo nivel, al mismo paso. Continué con la voz más insistente, más seria!! - Hombres jóvenes, como yo, tan llenos de... colágeno o como le dicen!!!
Y mujeres como tú, tan llenas de necesidad, con maridos que las dejan sola todo el día, dejando todas sus necesidades, muy insatisfechas...







Me acerqué a ella mientras hablaba, mi madre Vanessa me miró, mordiéndose el labio inferior mientras su mirada se clavaba en la mía.
Tenía las manos en las caderas mientras se erguía, una postura que, naturalmente, forzaba sus enormes melones hacia afuera, casi abarcando la distancia que nos separaba, con los pezones duros bajo la blusa, más duros que nunca.







No sabía si ella estaba disfrutando de este juego entre nosotros o si yo estaba viendo lo que quería ver. Y no sabía si era solo natural por la forma en que estaba de pie o si lo hacía a propósito. Pero todo lo que sabía era que sus enormes tetas estaban siendo forzadas hacia afuera, como si estuviera tratando de hacer que las viera, que las apreciara!!! Mostrando sus enormes y gordas chichotas con forma de gota, mostrando el único par de tetas que me estaban prohibidas en este mundo.






Era una tortura y una bendición!! Cada vez que respiraba, el top se tensaba, y yo veía cómo la carne se abultaba, cómo los pezones se endurecían, como dos faros que me guiaban hacia mi propia perdición. Era el único par de tetas que me estaban prohibidas en este mundo, y ahí estaban, a centímetros de mi cara, ofrecidas, provocándome, como si me dijeran.... "Míranos, tócanos, somos tuyos, aunque sepamos que no debemos". Y yo, con la boca seca y la verga dura, solo podía mirar, deseando romper esa regla, ese tabú, y tomar lo que me pertenece por derecho de hijo y por instinto de hombre.












Bien sabia que nunca podría tocar... Nunca apretar!! Nunca chupar!! Nunca lamer. Nunca cogerlas.... Y mi madre las estaba mostrando así delante de mí, cuando sabía lo que me provocaban.







Me estaba torturando con ellas, prácticamente retándome a cruzar esa línea!! Retándome a extenderme hacia adelante, agarrarlas, apretar su carne suculenta, retorcer sus pezones gomosos, hacerla jadear, hacer que sus labios carnosos se abrieran, hacerla gemir.







Pasó un momento, una pausa larga y embarazosa, la tensión entre nosotros era densa. Ella simplemente se quedó allí, como esperando a que yo hiciera algo! Este momento duró una eternidad, pareció, pero fue solo un instante.
Finalmente, miró hacia abajo a su izquierda, sacudiéndose el pelo, mostrando su elegante cuello.





Y volvió a mirarme, mamá se adelantó y me puso la mano en mi brazo.





- Sigue soñando, cariño. - dijo con una cálida sonrisa. Luego retrocedió un paso y negó con la cabeza. - Cómo crié a un chico con una mente tan sucia y enferma?? - me chasqueó la lengua mientras yo entrecerraba los ojos.






Sus bromas y señales contradictorias se estaban volviendo más que frustrantes! Percibió mi enfado y sonrió.





- No te alteres tanto, cariño. Si reaccionas así, vas a explotar y me refiero, explotar por todas partes....




- Qué??!!! - pregunté desconcertado.





- Bueno, no pude evitar notar que en cuanto me viste, no pudiste completar ni un solo pase!! Estabas lanzando la pelota por todas partes.... - dijo mamá con tono de chistoso. - Tienes que concentrarte! Siempre estaré aquí, observando como una buena madre.
Eso no va a cambiar, así que solo necesitas concentrarte, tener la cabeza fría y no andar pensando tonterias... cariño.






- Espera, hablas de… - comencé, pero mamá me dio una palmada suave en el brazo.
El movimiento hizo que sus jugosos pechos se sacudieran, se veía increíble cómo temblaban esas tetas en su escote, un movimiento lento y pesado que me clavó los ojos en su pecho.






- Qué voy a hacer contigo?? Tan sucio… tan asqueroso!! - dijo con una sonrisa maliciosa en los labios, disfrutando de mi confusión, de mi impotencia. - Bueno, ya!! Mejor me voy, parece que no puedes ponerte de acuerdo conmigo. - Se adelantó y me dio un beso en la mejilla.







Sentí el calor de sus labios, el perfume de su pelo, y el roce de sus enormes tetas contra mi brazo. Fue un contacto breve, casi inocente, pero para mí fue como si me hubiera prendido fuego!! Su perfume me rozó la nariz y me hizo estremecer. Retrocedió un paso y sonrió.





- Te veo en casa, cariño. Cenaremos chuletas de cerdo.





Asentí levemente mientras ella bajaba de las gradas.
Mis ojos siguieron su trasero meciéndose, que puto trasero tan enorme.... Siempre lo meneaba al caminar y hoy no era la excepción!! Su trasero, vestido de mezclilla, rebotaba y se movía, sus jeans ajustados dejaban ver su trasero redondo. Eran mis jeans favoritos por esa misma razón.












Mamá llevaba casi la mitad del pantalón cuando me miró. No podía apartar la vista de su trasero redondo, y me pilló mirándola!!! Sonrió, negó con la cabeza y se dio la vuelta.






Volví a mirar sus nalgas, justo a tiempo para ver cómo su top se subía por la espalda, dejando al descubierto la parte superior de su diminuta tanga negra. Gemí para mis pensamientos y aparté la mirada.





...........................................





El entrenamiento había terminado. La mayoría de mis compañeros estaban en el vestuario, cambiándose, mientras yo hablaba con mi mamá. Algunos se habían cambiado y estaban merodeando por el campo.
Y todos tenían la mirada puesta en mi mamá mientras se alejaba contoneándose, siguiendo su trasero saltando y sus enormes tetotas temblorosas mientras se alejaba tranquilamente.







Si tenía que dejar de pensar en ella.... Aún no entendía cuál era su juego!! Esto estaba empezando a ir más allá de las bromas suaves. Se esforzaba al máximo, se esforzaba al venir a mi entrenamiento, solo para torturarme con su cuerpo atractivo. Se esforzaba solo para poder demostrarlo delante de mí.






Se ponía ropa sexy, ropa que dejaba al descubierto su cuerpo, ropa diseñada para resaltar su exuberante figura. Para presumir delante de mí y mis compañeros. Sabía el efecto que causaría en mí.






Qué estaba haciendo???!! Cuál era su juego??!! Porque esto empezaba a rayar en lo sádico. Es cruel provocar a un chico que obviamente te desea.
No lo toleraría si una chica de mi edad me hiciera eso!!!






La insultaría y terminaría su juego estupido! Pero no podía hacerle eso a mi madre. Y además, me controlaba lo suficiente como para mantener la calma. Me costó mucho no perder la cabeza.
Si fuera cruel y desagradable conmigo, no lo toleraría. Pero hacía esas cosas sucias sin dejar de mantener su fachada normal. Era como si no estuviera haciendo lo que hacía. Actuaba, en general, igual. Siempre había sido coqueta y cada movimiento que hacía rezumaba sexo.






Ahora, simplemente lo había aumentado!! Había subido el nivel o eso pensaba.
Se pavoneaba con descaro, sin embargo, actuaba como si nada hubiera cambiado. Pero sí había cambiado.... Todo había cambiado!!






Se esforzaba muchísimo para provocarme... La única razón era que, o bien obtenía un placer enfermizo y cruel torturándome, o simplemente disfrutaba provocándome.






Disfrutaba del juego!! Disfrutaba presumiendo de sus bienes a un joven que apreciaba las vistas que ella podía ofrecer!! Disfrutaba coqueteando y siendo la gatita sexy que había nacido para ser. Sabía que probablemente era así, porque conociéndola como la conozco, no era una persona particularmente mala, ni maliciosa. Creo que mi suposición era correcta, pues disfrutaba del juego que estábamos jugando.







En el fondo, esperaba que hubiera algo más... Que tal vez, solo tal vez, jugar conmigo la excitara, aun que sea poco!! Que tal vez hubiera una pizca de esperanza de que todo esto llevara a algo entre nosotros!!! Que, a pesar de que ella dijera lo contrario, el sexo entre ella y yo seguía siendo una posibilidad. Tenía que esperar que así fuera!!
Era improbable, pero tenía que esperar poder ver a mamá en todo su esplendor.... verla completamente desnuda....






Y aunque esto era una tortura, era una especie de dulce tortura!!! No es lo peor del mundo ver a mi madre exhibiendo su cuerpo voluminoso.
No era lo peor verla exhibiendo sus largas piernas, su gigante trasero redondo, sus enormes chichotas y su escote demasiado amplió. Claro, presumir de sí misma y decirme que no tenía ninguna posibilidad con ella era exasperante.






Que me mantuviera alerta constantemente era difícil!!
Pero debido a esto, debido a lo que estaba haciendo, me corría más fuerte que nunca... Mantenía mis bolas tan llenas que cuando me corría, me corría como un cañón de semen! Me corría muy fuerte.
Literalmente explotaba de semen!! En esos momentos de felicidad, toda la tortura a la que me sometía valió totalmente la pena.






Intenté despejarme antes de ir al vestuario. No quería bajar con una erección tremenda! Tenía que calmarme, quitarme el cuerpo de mamá de la cabeza.
Pensar en otras cosas, no en los pechos gigantescos y hermosos de mi madre. Tenía que pensar en cualquier otra cosa, como el fútbol o los deberes, y no en cómo los pezones de mi madre parecían endurecerse cuanto más se alargaba nuestra conversación!!! Dios mío, saber que probablemente nunca llegaría a ver esas preciosas y enormes tetas en persona me llenaba de pavor....







Pero tenía que creer, contra todo pronóstico, que tendría la oportunidad de verlas! Para demostrarle lo que podía hacer, demostrarle a mi propia madre que estaba hecho para manejar esas magníficas tetas. Para demostrarle que mi polla gruesa y mis huevos eran la pareja perfecta para ella. Para demostrarle que podía llenarla de mi espeso semen, cubrirla con él y mostrarle lo que me estaba haciendo su provocación.








Negué con la cabeza otra vez!! Tenía que pensar con claridad, No pensar en ella y solo pensar en el fútbol!! Pensar en el colegio, pensar en cualquier otra cosa, me di la vuelta y miré fijamente el sol poniente. Intentando concentrarme en cualquier otra cosa.
Pero realmente era una lucha muy cabrona... Al igual que lo que me había estado haciendo pasar, no pensar en ella era una tortura bastante deliciosa.






...........................





Mamá y yo rodamos juntas, empapadas de sudor, hasta que nos detuvimos, yo encima. Dejé que mis manos se deslizaran por la sedosa piel de su vientre plano hasta que mis manos agarraron sus enormes tetotas.








Los apreté mientras mi boca atacaba uno de sus pezones duros como una piedra, chupándolo con todas mis fuerzas.
Su pezón estaba duro como un diamante al morderlo... Sus pechos eran indescriptibles! Eran aún más gigantescos de lo que imaginaba, y aún más suaves de lo que jamás hubiera imaginado.






Al menos creo que lo eran. La verdad era que no podía verlos bien... Es decir, los apretaba y los chupaba, y sin duda pronto estaría follándolos. Pero por alguna razón, no podía verlos!!!






Era como si el sudor me hubiera corrido por los ojos, nublándome la vista. Por mucho que parpadeara, intentando aclararme la visión, no conseguía aclarar del todo.
Podía ver las partes externas de su cuerpo, como sus hombros desnudos y su vientre plano.






Pero desde cualquier ángulo que mirara, no podía ver con claridad lo que tenía!! Pero no era para tanto, al menos tenía las manos sobre las enormes y obesas chichotas de mi madre! Pero por alguna razón, tenía las manos entumecidas, así que, aunque apretaba la suave piel que tanto había soñado con sentir, no podía sentirla realmente.






Por mucho que apretara, por mucho que hiciera que su suave piel se deslizara entre mis dedos, simplemente no sentía nada.





- Vamos, mi amor, Fóllalas! Fóllame las tetas!!! Fóllalas como siempre has soñado...!!! - gimió mamá.






- Yo, ehhhh, no puedo... ehhhgg. - balbuceé, sin saber por qué no podía ver ni sentir nada de su encanto. Su tono pasó de lujurioso a desdeñoso.






- Oh, lo sabía, hijo. - dijo mamá. Levanté la vista cuando ella puso los ojos en blanco. - Por eso me abstuve de darte una oportunidad, sabía que no sabrías ni lo más mínimo cómo manejar un cuerpo como el mío!! - Mamá se deslizó debajo de mí y bajó de la cama.






Mi vista se nubló mientras estaba frente a mí!! Parpadeé rápidamente, intentando aclararme para poder ver bien su cuerpo completo.
Mi visión empezó a aclararse al parpadear, y finalmente, justo cuando estaba a punto de aclararse, mi mamá se envolvió en su bata de seda, cerrándola justo cuando mi vista se aclaró.... joder!!! Ahora la miraba, vestida solo con esa bata roja, fina y sedosa, que colgaba apenas por debajo de su grande trasero, ocultando el cuerpo que ansiaba!! Sus pezones duros rozaban la tela de seda.
Ella me miró, negando con la cabeza, decepcionada!!





- Te di una oportunidad, cariño, y la arruinaste. - me dijo con desprecio.





Nunca me había sentido tan mal en mi vida, mi madre avergonzándome por no ser lo suficientemente hombre para saciar su sed.












- Si crees que te voy a dar otra oportunidad, sigue soñando...... - Mamá empezó a alejarse de mi habitación.





Observé cómo sus grandes muslos firmes, ligeramente empapados en sudor, se flexionaban al caminar. Mamá llegó a mi puerta y se detuvo, girándose para mirarme de nuevo, con unos ojos que no sabia como describir.












- Acéptalo, hijo Logan, es como te dije... - empezó, con una sonrisa malvada en los labios.
Levantó las manos para agarrar sus enormes mamotas, apretándolos con fuerza a través de la seda. La tela apenas si podía contener esas tetas, y la carne se abultaba entre sus dedos, como si quisiera escapar.












- No pudiste satisfacer a tu madre, soy mucha mujer para un adolescente... - Me quedé mirándola, con la boca abierta, sintiendo cómo mis palabras se me atascaban en la garganta. Era una burla, una humillación, y al mismo tiempo me ponía muy cachondo.....




CONTINÚA 



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