SOLO ELLAS.../CAP22

 


 CAPÍTULO  22






Tom




Hoy es el gran día!! Este último mes se arrastró como un castigo demasiado lento, cada hora pesada, cada noche pensando en hoy.
Y ahora, el diecinueve cumpleaños de Fany me revienta la cabeza... estoy como un loco, como un animal enjaulado. Decir nervioso y excitado sería quedarme corto!!! mi cuerpo arde, mi verga late bajo las sábanas, y tumbado en mi cama sigo sin creer lo que se viene!! La espera se termino hoy.







Todos estos días han sido un puro suplicio y me ha costado horrores controlarme, pero al final soy un hombre de palabra y creo que eso también me hace adulto ya que creo que mamá, además de enseñarnos, nos pone estas pruebas de madurez, que de seguro nos servirán para muchos aspectos en nuestras futuras vidas.








He conseguido estar toda esta última semana sin masturbarme, intentado reservarme para mis dos preciosas damas. Mayor tensión todavía!!!
Por otro lado, ha sido una auténtica tortura para mí y en otro momento no hubiera dejado de pajearme como un pinche mono, pero si ya de por sí estoy entusiasmado y cachondo a cada momento, se multiplica con sentirlas a mi lado.








Cada vez que me cruzaba con una, era inevitable desnudarla con la mirada, cuando sonreía a la otra y me devolvía su cariñosa sonrisa, era imposible no tener una erección o más complicado aún, cuando había contacto directo, desde un casto beso, o un suave abrazo, hasta un roce inocente de nuestros cuerpos en algún momento del día, saltaban chispas y crecía el deseo, pero siempre respetando escrupulosamente las normas del famoso contrato!!







También tuve que pasar por momentos aún más difíciles, como el otro día cuando vi a mi hermana fany en braguitas en su cuarto, sin la parte de arriba y esa vez no me dio un portazo ni nada parecido, si no que cerró suavemente, me pareció que muy provocativamente, con una gran sonrisa y sin taparse sus preciosas tetas, juraria que queria que entrara...








Y también descubrí a mamá saliendo de la ducha en otra ocasión y la abertura de su toalla durante unos segundos me permitió ver en esos instantes su endiablado y curvilíneo cuerpo o la sombra de los pelillos de su bello sexo. Ella se hizo la distraída, pero en el fondo sabía que era otra prueba para que yo cumpliera mi parte y en cierto modo lo estoy haciendo, pero es mucho más tortuoso el camino de lo imaginado… estoy que no puedo más, joder.








Al salir de mi habitación, me encuentro con Fany en el pasillo. Me mira de arriba abajo observando mi cuerpo tan solo cubierto por mi pantalón de pijama, yo hago lo propio con ella que está vestida con un ceñido top y unas braguitas. Está preciosa… deslumbrante, como siempre.







̶   Felicidades hermanita! – le digo, al tiempo que acaricio su culo sobre sus braguitas





̶  Esa mano!!! – me dice golpeándome en la palma, sonriendo y sabiendo que esta noche no voy a parar de recorrer sus curvas y no solo con mis manos.





Noto ese brillo en los ojos más acentuado incluso que en días anteriores, algo que indica que está muy cachonda, yo seguramente lo estoy más y no puedo evitar decírselo.





̶   Qué ganas tengo de metértela en ese precioso coño...!!! de sentirlo de nuevo alrededor de mi....!!! – Sin dejarme terminar, le digo al tiempo que intento llegar con mi mano ahí abajo.





̶   Quieto, lobo!!! hasta esta noche nada, nadita!!! – dice retirándome la mano sosteniendo mi muñeca.




̶   Fany, es que no puedo más!





̶   Yo también tengo muchas ganas de que volvamos a... follar!!! – me dice casi devolviéndome el susurro en mi oído de una forma más que sensual.






Unas horas más tarde, tras asearme y afeitarme vuelvo a leer en el taxi las instrucciones que mamá me dejó en una nota en la nevera y  parecen más que claras. Hasta las once de esta noche no empezará la fiesta soñada.







Estoy muy nervioso, casi como si fuera la primera vez. Falta muy poco…
Nuestra adorada madre Jeny y organizadora del festín ha preparado una velada en un hotel bastante lujoso de la ciudad, sin reparar en gastos, pero supongo que la cosa bien lo vale. Como estaba previsto y siguiendo al pie de la letra las reglas, llego al hotel en cuestión donde las chicas se deben estar cambiando en la habitación reservada.






El sitio es alucinante, un gran hotel, de cinco estrellas, con un hall, lleno de lámparas y espejos.
   




̶    Hola, soy Tom. Tengo reservada la suite “Princesa” – anuncio a la recepcionista, que es por cierto una rubia guapísima, ojos claros y piel clara.






̶    Sí, aquí tiene Sr. Tom!! Planta 8. Meta la llave en el ascensor y llegará directamente a su habitación. – me entrega la tarjeta con una dulce sonrisa y mordiéndose el labio inferior. Supongo que mi atuendo con un traje de chaqueta que me prestó mi amigo, que me queda como un guante y la pajarita a juego, me dan un aspecto más atractivo.







Joder estoy muy emocionado con este hotel que ha elegido mamá y no dejo de pensar en lo que ha tenido que costar todo esto.
Me meto en el ascensor, introduzco la tarjeta en la ranura y se enciende el display que pone “Ático – Suite Princesa”. Desde luego allí me deben estar esperando mis dos princesas.







Al abrirse la puerta, aún alucino más viendo un gran salón con dos enormes sofás de cuero, una mesa con varias sillas, dos enormes televisores de “tropecientas” pulgadas, música ambiental, flores y una caja de bombones abierta con una tarjeta de bienvenida. Tras comerme un bombón no dejo de pensar en los otros bombones que me voy a comer en poco tiempo y mi verga vuelve a revivir nuevamente. Al fondo hay dos puertas. Supongo que una de ellas debe ser la habitación, pues oigo a las chicas hablando al otro lado. Intento abrir la puerta pero está puesto el cerrojo. ¡Dios, qué nervios!





̶    Ahora mismo salimos, hijo! – se oye la voz de mamá. – Sírvete una copa de cava.





Así lo hago, me sirvo una copa y sigo curioseando por esa enorme suite. Abro la otra puerta, para saber de qué se trata y casi me caigo de espaldas al ver que es un pequeño spa privado, con un gran jacuzzi en el centro de al menos dos metros de diámetro, cuatro tumbonas y una cabina en un costado que debe ser una sauna. Joder qué pasada, cómo viven los ricos!





De pronto se abre la puerta de la habitación y la primera en aparecer es mamá!! Me atraganto nada más verla.






Está deslumbrante! Su vestido negro de lycra con un palmo por encima de su rodilla se ciñe a sus curvas de manera magistral, moldeando esa figura, de marcadas caderas y voluminosas tetas, bastante grandes, en los que luce un gran escote donde sus enormes pechos parecen querer salirse y un pequeño collar de borlas que juega a colarse por ese canalillo divino!!! Sus altísimos tacones le dan un porte elegantísimo y muy sexy.
Lleva el pelo recogido en un moño muy coqueto, sus ojos bien pintados, unos labios de rojo intenso y dos pendientes muy vistosos y brillantes colgando de sus orejas.






̶    Hola hijo mío!! – me dice dándome un beso en la mejilla - Qué guapo! - añade al verme con aquel traje de chaqueta.





̶   Mamá, tú sí que estás guapaaa...!!! – le digo admirando ese cuerpo embutido en el ceñido vestido.





̶   En serio???? – me pregunta dando un giro sobre sí misma.





̶   Joder, estás buenísima!!!! Ma, solo mirate!! – añado eufórico y tengo que agarrarme la polla que quiere salirse de mi pantalón.




̶    Me gusta oírtelo decir!





̶     Y tienes un polvazo!!! - La dulce sonrisa de mamá es la clara señal de sentirse halagada y excitada, tanto por mis palabras como por mi propia erección, que habla por sí sola.





Unos segundos después aparece Fany en escena que está tanto o más espectacular que su madre y eso que creía que había llegado al límite de lo imposible.






El atuendo de mi hermana, es la cosa más impresionante que nunca le había visto....!!! Se trata de un mono de lycra blanco muy ajustado de pantalón corto con un gran escote en uve, que casi le llega al ombligo.







El pantaloncito es también muy ceñido en el que se dibujan sus caderas y esa forma divina en donde acaban sus muslos y comienza su entrepierna, en una abertura deliciosa que es su coño ligeramente marcado por la tela. Como calzado lleva unos botines que cubren sus tobillos, son también de cuero blanco y de elevado tacón.







Su pelo está suelto y muy bien peinado, sus ojos muy bien perfilados, lo mismo que sus labios de color rosa y esos pendientes grandes que adornan sus preciosas orejitas.
Se gira para que no pierda detalle de esa vestimenta y sí por delante es alucinante, por detrás es casi más. Su espalda está totalmente al aire, pues la prenda solo se sujeta por su nuca con un pequeño broche.







Y el pantaloncito en cuestión por la parte posterior, dibuja un culo redondo en el que la propia tela se adhiere a su piel pareciendo que no lleva nada más bajo la prenda... Sus muslos anchos por detrás, se elevan debido a esos altísimos tacones y el culozo se eleva más respingón que nunca.





̶  Joder, Fany! – es lo que alcanzo a decir.




̶  Te gusta, hermano?? – mordiendo la punta de la lengua con sus dientes sabiendo que está arrebatadora.





No contesto, solo me fijo en sus ojos cuando se queda allí plantada y veo su precioso rostro ligeramente encarnado.





̶   Tú también estás muy guapo! – me dice mi hermana admirando mi cuerpo con ese traje prestado, pero lo cierto es que me sienta francamente bien.





̶   Gracias. – respondo y levanto mi copa en agradecimiento observando a mi hermana del alma que es una belleza increíble con ese atuendo tan impactante, aparte de bella se veia muy rica





̶     Has visto los botines que me regaló mamá por mi cumple???? – me pregunta bajando su cabeza y al hacerlo un mechoncito de su pelo cae en su cara y lo recoge de esa forma tan sensual que me vuelve loco.





̶    Estás divinaaa..!!! Estoy loco porque empiece todo! – afirmo eufórico frotándome las manos admirando a ambas mujeres.





̶    Tranquilo, hijo, primero bajemos a cenar. – me dice mamá, agarrándose a mi brazo y tirando de mí hacia la puerta.





̶    Hoy eres nuestro hombre! – dice Fany agarrándose a mi otro brazo y así bajamos al comedor del hotel.





Ni qué decir tiene que la entrada en el comedor es apoteósica, pues esos dos bellas hembras no pueden pasar desapercibidos, tanto por el personal del hotel, como los propios clientes, que alucinan viendo a esas dos mujeres altísimas, con sus más altos tacones y esas indumentarias tan extraordinariamente sexys.






Me siento orgulloso y veo que soy la envidia de todos los hombres e incluso de las mujeres que piensan en que algo bueno debo tener al estar a su lado. Si supieran que son mi madre y mi herman!!!








Ellas se dan cuenta de las miradas de la gente y les gusta mostrarse ante todos, con gestos e insinuaciones aparentemente naturales, pero cargadas de erotismo, como cuando mamá le pregunta al camarero que le indique uno de los platos de la carta y lo señala con su larga uña mientras que el otro, agachado junto a ella, solo se fija flipando en ese canalillo a punto de reventar.....








Mi hermana tampoco pierde ripio a la hora de mostrar su sensualidad, se retoca el pelo y se coloca en la espalda el broche que ajusta su mono blanco de lycra. Ese gesto es más que tentador, al menos para mí!! Ella lo sabe, claro, y me mira victoriosa al verme embobado, con la verga ya medio dura bajo el pantalón. Sus buenas tetas se marcan bajo la tela ajustada, las caderas abiertas se mueven con cada palabra que decía







— Estás excitado???!! Yo sé que no debería, que soy tu hermana, que esto no es normal, pero me gusta verte así.... Me da culpa, sí… pero me pone mas caliente, Tom - me suelta Fany de pronto, con esa voz que mezcla sensualidad y poder, sabiendo que su cuerpo me tienen atrapado....





CONTINÚA 



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